Martes 05 de Diciembre de 2023
La medicina regenerativa -que busca reemplazar, fabricar o recomponer células humanas, órganos o tejidos, para lograr su funcionamiento normal- avanza sin pausa. En Rosario, un grupo de profesionales, liderados por el médico Gastón Topol, especialista en medicina física y rehabilitación y pionero en la Argentina en el desarrollo de la proloterapia, está cada vez más cerca de encontrar un tratamiento eficaz y duradero para la artrosis de rodilla, que además puede implicar el camino hacia la cura de esta enfermedad tan común y discapacitante.
De comprobarse los efectos beneficiosos de este desarrollo, no sólo podría utilizarse en ese tipo de artrosis (la más común) sino que sería útil para artrosis de las manos, las caderas o las cervicales, entre otras.
Esta historia de medicina e innovación empezó a escribirse hace años en nuestra ciudad. Dahrma Bioscience es una empresa rosarina que se dedica a la medicina regenerativa y que ha realizado 30 mil procedimientos en más de dos décadas, lo que les ha dado un aprendizaje muy importante en este área. Es la que más experiencia tiene en Sudamérica en este tema.
Viendo la cantidad de pacientes, hombres y mujeres, que llegaba semana tras semanas con problemas severos en las articulaciones de sus rodillas, empezaron a pensar que era hora de ofrecerles terapéuticas más eficaces que les permitan retomar por mucho más tiempo sus actividades laborales, sociales, deportivas, ya que quienes sufren este tipo de dolores van limitando sus movimientos, en todo sentido.
Fue así que en 2019 pusieron en marcha un ensayo clínico por medio del cual reclutaron a 80 personas con artrosis severa (grado 3 y 4) y les ofrecieron, en forma gratuita como corresponde en este tipo de ensayos, alguno de los tratamientos ya aprobados para la artrosis de rodilla.
Cada uno de los pacientes fue estudiado en profundidad y les tomaron muestras del líquido sinovial o articular para recabar, en laboratorio, información sobre los efectos de cada una de las terapias aplicadas.
Formaron cuatro grupos de pacientes. A tres de esos grupos les aplicaron células madre, proloterapia y plasma rico en plaquetas. Otro grupo fue tratado con placebo.
El objetivo se cumplió a tal punto que los resultados sorprendieron a los propios investigadores.
Uno de los pilares de esta tarea, junto a Topol, fue Franco Cescotti, licenciado en kinesiología y fisiatría, quien al iniciar el estudio se mostraba más que entusiasmado por las posibles derivaciones de este trabajo. Y por lo visto, no se equivocó.
En diálogo con Revista Sociedad, Gastón Topol comentó: "Fuimos evaluando todos esos tratamientos y obteniendo muestras de citoquinas y micro RNA. Nos dimos cuenta de que en aquellos pacientes en los que se les habían ofrecido las terapias y no placebo estos parámetros se elevaban y mucho. Entonces hicimos un segundo estudio con muestras de cartílago y células madres y los expusimos a un cóctel especialmente preparado, y los resultados fueron más que sorprendentes. Lo digo con mucha cautela; pero pudimos comprobar cómo crecían cartílago y condrocitos en forma muy importante. De mínima, con este preparado, podemos mejorar notablemente la condición de las personas con artrosis de rodilla (aunque no solamente) y de máxima no es imposible pensar en la cura de esta enfermedad".
La idea es que el cóctel se coloque dentro de una jeringa, y que pueda aplicarse de manera sencilla en la zona de dolor, al punto que pueda conseguirse en farmacias o centros de salud y un enfermero o fisioterapeuta pueda hacer la colocación de manera simple.
Dolores continuos
El estudio realizado por los especialistas rosarinos fue dirigido a mayores de 18 años con artrosis de rodilla grado 3 y 4, lo que implica tener una afectación severa. Y aunque en general eso pasa luego de los 60 o 70 años hay muchas personas jóvenes que por diversas situaciones padecen dolores serios que les impiden una vida normal, entre ellos, muchos que fueron o son deportistas.
“Todas las articulaciones tienen cartílago y la artrosis es el desgaste de ese cartílago que se encuentra en la unión de los huesos que se articulan unos con otros. Es el amortiguador, el lubricante, que por diversas causas (medioambientales, genéticas, por lesiones, obesidad) se desgasta de manera leve, moderada o severa”, explicó Topol.
Los dolores y molestias de quienes tienen este problema de salud pueden llegar a ser discapacitantes (de hecho la artrosis está entre los problemas de salud que más discapacidad genera a nivel mundial).
Lamentablemente, la gente suele tomar el dolor de rodilla como algo normal, sobre todo en las primeras etapas, y consultan tarde, lo que conlleva años de sufrimiento y un deterioro cada vez mayor de las articulaciones.
En este contexto, y más allá de las innovaciones que pueden mejorar el problema a mediano o largo plazo, los profesionales piden que se haga una consulta a tiempo ante dolores que no ceden.
Cómo sigue
El equipo rosarino, encabezado por Topol y Cescotti, se completa con el apoyo del laboratorio del investigador Diego Croci, de Mendoza, quien se ocupa de todo el procesamiento de las muestras.
Ahora se inicia un nuevo período para probar científicamente y siguiendo los protocolos correspondientes, la fórmula que lograron los especialistas (y que está guardada bajo siete llaves hasta que terminen todas las etapas de la investigación). "Vamos a iniciar las pruebas en animales y si todo marcha como esperamos avanzaremos hacia el estudio con personas", señaló Topol, que espera que para mediados de 2025 o principios de 2026 estén metidos de lleno en esta parte del proceso.
Para continuar sin detenerse en este "desafío científico", los expertos están en la búsqueda y análisis de propuestas económicas que permitan sostener los estudios y que han dado hasta ahora, muestras claras de ser alentadores.
En su momento, Dharma fue seleccionada entre las primeras cinco empresas (startups) recibieron una inversión del SF500, una compañía creada por Bioceres, que contó entre otros, con el apoyo del gobierno de Santa Fe. La iniciativa otorgaba fondos a quienes buscaran desarrollar e impulsar a empresas que se dediquen al área de “ciencias de la vida”, alentado a emprendedores que integren en sus proyectos la tecnología con la biología y su aplicación práctica en la vida cotidiana.
En Dharma hicieron uso de esos fondos que consiguieron pero sin dudas necesitan más apoyo para lo que se viene,
Topol comentó: "El objetivo de mínima siempre fue mejorar el tratamiento que ya existe para la artrosis de rodilla (que es el desgaste de los cartílagos de la articulación, muy común después de los 60 años o en personas jóvenes que fueron deportistas profesionales o tuvieron cirugías con secuelas no deseadas, por ejemplo). Pero siempre soñamos con encontrar la cura, que hasta el momento no existe”, señalaron.
Lo que es posible actualmente es aliviar las consecuencias de la artrosis con distintas terapias, de acuerdo a las características y necesidades de cada paciente. Lo que pasa, es que aunque muchos mejoran, no siempre el bienestar se sostiene por largos períodos y las molestias regresan.
Para tener en cuenta
Los síntomas más comunes de la artrosis de rodilla son limitación en la marcha, dolor en la zona (“es común que los pacientes comenten que cuando están mucho tiempo sentados y luego se paran les duele mucho”).
La afección puede llegar a “alterar la calidad de vida, al punto de que algunos tienen dificultades serias para caminar”.
Muchas personas dejan de hacer actividad física, abandonan el deporte que les gusta siendo aún jóvenes por problemas en la articulación de la rodilla y lamentablemente no siempre consultan a tiempo”, enfatizan Topol y Cescotti
Por el momento, para mejorar esta condición se aplican distintas terapias (en forma progresiva, si no mejora el dolor) y también kinesiología.
Con las terapias existentes se busca mejorar el medio interno, la lubricación y estimular el crecimiento del cartílago. Con la terapia que esperamos aplicar en unos años queremos que la mejoría se sostenga "y que el paciente no sufra nunca más dolores".