Una antigua casa de estilo inglés construida a fines del siglo XIX logró zafar
de la picota y se convertirá en el orgullo de Iriondo al 900. Luego de varias ofertas para
demolerla e incluso con sumas superiores a lo que se terminó vendiendo, lo que fue la residencia de
ingleses que llegaron para montar los ferrocarriles finalmente no se convertirá en un edificio. La
residencia perteneció por más de 40 años a un matrimonio oriundo del Chaco que la conservó en su
interior y en la actualidad comenzó el proceso de reciclaje.
La historia de esta casona se remonta al desembarco de ingleses asociados al
ferrocarril Mitre en el coqueto barrio de casas que rodeaban el Club Plaza Jewell, uno de los más
antiguos de la ciudad y fundadores del rugby en Argentina.
Iriondo 948 tuvo como dueño a "Mister Taylo", un inglés asociado a la historia
del club Plaza, que hace cuatro décadas le vendió la casona al matrimonio Gaña. La pareja, hoy
octogenaria, administró un negocio de ramos generales en Saenz Peña (Chaco) y utilizaba la casona
inglesa como residencia alternativa durante pocas semanas del año.
Por ello, quienes paseaban por allí veían una tupida enredadera sobre los muros,
frondosa vegetación y jazmines que se asomaban entre las cuatro chimeneas que salían de los típicos
techos de chapa y madera. Un ícono del barrio y un emblema asociado a Plaza Jewell.
Cuando se vendió el año pasado, se abrió una enorme expectativa sobre su futuro.
"Los vecinos estábamos preocupados de que no hicieran un edificio. Hasta llevamos documentación al
Programa de Preservación del Patrimonio para solicitar que no se demoliera", recordó Andrés Aymo,
un vecino que vive a escasos metros de Iriondo 948.
El riesgo fue concreto ya que hubo varias ofertas de constructoras para demoler
la residencia de "Mister Taylor" y hacer un edificio. Finalmente, una pareja de treinteañeros
impuso su voluntad y logró comprar el inmueble
Embrujada. "Entré una sola vez a buscar una pelota que se nos había ido al
jardín", comentó a LaCapital Juan Settimini, quien junto a su novia Sharon Renison aguarda el fin
de las refacciones para habitar la casa estilo inglés. Ambos pertenecen a familias socias del
club.
Se trata de una estructura sencilla con cuatro habitaciones principales en dos
plantas y otras dos secundarias. El proyecto de reciclaje busca refuncionalizar la cocina y los
baños, reducir a tres dormitorios los espacios y renovar caños y desagües. El lugar tiene 450
metros cuadrados, de los cuales 250 son superficie cubierta, y estaría refaccionada en marzo de
2009.
La compra para su preservación es una de las pocas conquistas frente al boom
inmobiliario.