Pandemia

Preocupante morosidad en el pago de cuotas de los colegios

Al comienzo de la pandemia llegó al 50 por ciento. Y aunque mejora con la reapertura de rubros, está lejos del 10 por ciento que había previo al Covid.

Domingo 09 de Agosto de 2020

Las autoridades de los colegios privados de Rosario están preocupadas por la persistencia de alta morosidad en el cobro de cuotas, luego de llegar a un pico del 50 por ciento al comienzo del aislamiento obligatorio, cuando la mitad de las familias había dejado de pagar. Si bien tienen la percepción de que la cobranza ha mejorado desde que se tocó ese fondo, está claro que la pandemia hizo reordenar las prioridades en las economías domésticas y la cuota del colegio quizás pasó a un segundo plano por un tiempo, aunque la situación se va normalizando de a poco.

Hoy el arancel de una escuela privada en Rosario oscila entre los 1.500 y los 10.500 pesos por mes, y 4 de cada 10 chicos del total de la matrícula concurren a estos establecimientos. En general, las familias hacen grandes esfuerzos para cumplir con el pago de las cuotas, pero los inconvenientes económicos se notan y las instituciones afrontan como pueden los problemas financieros que derivan de una merma en sus ingresos.

Nadie quiere perder alumnos en este contexto, y si bien no se espera un vuelco masivo de estudiantes hacia la educación pública, sí se prevén quizás migraciones desde colegios caros hacia otros más accesibles.

El número usual de morosidad, antes del coronavirus, se ubicaba en un 10 por ciento. "Hubo un primer impacto muy negativo con la cuarentena más estricta, allá por abril, donde nuestro relevamiento arrojó un 50 por ciento de cobranza. Pero ha mejorado a medida que se fue liberando la actividad económica. Valoramos la voluntad de muchas familias para pagar y ponerse al día con las deudas", detalla el asesor legal de la Federación Santafesina de Instituciones Privadas (Fesaiep), Carlos Arrébola.

Sin embargo, esto no quiere decir que no haya problemas en el sector, ya que con distintos matices todas las escuelas de gestión privada tienen problemas. "La vamos remando. Las familias están sufriendo los problemas de la pandemia y la situación económica consecuente. Y las escuelas están manejando esto con todas las herramientas disponibles, por lo que pedimos a la gente que se acerque a las instituciones para buscar en conjunto alternativas para regularizar la situación", dijo Arrébola.

Estrategias

Las estrategias de los colegios incluyen otorgar facilidades de pago, planes sin intereses y hasta descuentos. Es que dependen de que los padres cumplan porque tienen que hacer frente a todas sus obligaciones, y un porcentaje está en una situación económica complicada. Algunas han pedido créditos bancarios, otras están consumiendo reservas, y lo que puede pasar a fin de año es pura incertidumbre. "Si esta crisis se profundiza, puede que en algunos casos se ponga en riesgo la prestación del servicio educativo", aclara el abogado.

Desde la federación marcan que, a diferencia de otras crisis, esta vez es "transversal": la dificultad en la cobranza está en los colegios caros y los que tienen cuotas más económicas. Un respiro llegó de la mano de que se dejaron de cobrar prestaciones conexas que no se están dando, por ejemplo la prehora y posthora (dejar los chicos antes o pasarlos a buscar después), el almuerzo, el transporte, o talleres especiales y actividades que se abonaban aparte, lo que bajó un poco los aranceles.

Traspasos

Para Arrébola, es difícil pensar en movimientos masivos con el cambio de año. "La educación de gestión privada tiene que ver con una elección, se comparte el ideario o la forma de impartir conocimiento. Las familias hacen todo el esfuerzo posible para permanecer, y siguen apostando a sostener los proyectos educativos", consideró. Sin embargo, no descartó corrimientos de escuela de mayor cuota a escuela de menor cuota, o de estas últimas a las públicas.

Aranceles que oscilan entre los $ 1.500 y $ 10.500

En Santa Fe, el 90 % de los colegios son subsidiados por la provincia, y las cuotas no son altas. El piso es de 1.500 pesos, y el techo hoy ronda los 10.500. La mayoría son organizaciones sin fines de lucro, porque pertenecen a credos religiosos, asociaciones civiles y entidades representativas de colectividades, inspirados en la prestación de servicio y no en generar ganancias.

“Las escuelas destinan el 90% de lo que cobran a salarios, cargas sociales, impuestos y servicios”, señaló el asesor legal de la federación que las nuclea, Carlos Arrébola. Y destacó que solicitan ayuda urgente a provincia y Nación. Al ser subsidiadas, no calificaron para los ATP. Tampoco son pyme para recibir préstamos a tasas subsidiadas. Y no están incluidas en el plan de financiamiento para deudas como Ahora 12 y Ahora 18. “Es curioso que la gente pueda comprar una heladera en cuotas sin interés, pero no pagar la escuela de sus hijos”, lamentó el asesor legal.

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