La ciudad

Preocupa a la Iglesia la droga y la falta de viviendas en Santa Fe

Lo aseguraron los obispos en el Congreso Nacional de Doctrina Social que se realiza en esta ciudad. Remarcaron también la falta de políticas conjuntas de Nación, provincia y municipio.

Sábado 07 de Mayo de 2011

El primer Congreso Nacional de Doctrina Social de la Iglesia que se realiza hasta mañana en Rosario fue el escenario en el que los prelados difundieron ayer un duro informe que, en lo que concierne a la región que incluye a Santa Fe, puso el acento en la preocupación por la falta de viviendas y el crecimiento del consumo de drogas.

Sin medias tintas, el informe destacó que en esta región "cada vez hay más casillas y ranchos al costado de las rutas" e hizo foco en la falta de vivienda. Es más, señaló que si bien hay planes para construirlas, resultan insuficientes.

El documento también hizo referencia a la ausencia de políticas conjuntas del Estado Nacional, provincial y municipal. Y no pasó por alto la "falta de compromiso y participación de la comunidad".

Además, y en coincidencia con la mayor parte de los informes que se leyeron, aludió a los problemas ambientales y del suelo. "Extensión salvaje del monocultivo (sojización) que reduce la diversidad, incentivan los desmontes, destruyen los suelos y contaminan con plaguicidas".

La agenda de las problemáticas incluyó a la seguridad, el constante aumento de los delitos, el descenso en la edad de quienes los cometen y el incremento de la violencia intrafamiliar y el aumento de la sensación de temor. El mapa así delineado también sumó la exclusión y la pobreza extrema.

"Droga, alcohol y juegos de azar, con sus sospechas de corrupción y lavado de dinero que se presentan como salvaciones con golpes de suerte, pero no hacen más que desplumar a la gente", destacó en el informe sobre la región que incluye a Santa Fe.

Inequidad. Como si el diagnóstico sobre la región del Litoral no fuera suficiente, los religiosos fueron más allá y remarcaron que "América latina es el continente con mayor inequidad".

La ciudad es desde ayer sede del Primer Congreso Nacional de Doctrina Social de la Iglesia que se realizará hasta mañana en la sede local de la Universidad Católica Argentina de Rosario (UCA).

La primera de las jornadas incluyó una radiografía de la realidad argentina desde la mirada de la Pastoral Cristiana.

Se trata de un detallado informe llamado "Mirada Federal" en el que se pasó revista a las luces y sombras de cada región del país. Pobreza, falta de viviendas, exclusión, adicciones, agresión al medio ambiente, desempleo, desnutrición, trabajo infantil y en negro, sólo a modo de ejemplo.

"Todos los informes regionales centraron su mirada de la realidad en el desafío que constituye la pobreza injusta", sintetizó el sacerdote jesuita y filósofo, Juan Carlos Scannone.

Así, Córdoba, Buenos Aires, Mendoza, Patagonia, Noroeste, Noreste y Litoral hicieron saber de las contradicciones y contraluces sociales más agudos.

Se estima que los obispos seguirán profundizando su análisis en las distintas mesas temáticas que habrá hoy.

“La prioridad debe ser erradicar la pobreza”

“Nuestro episcopado proyecta, para el Bicentenario que llega hasta el 2016, una prioridad nacional: la erradicación de la pobreza y el desarrollo integral de todos”, reflexionó el sacerdote Juan Carlos Scannone citando a su vez al lema del congreso que ayer convocó a más de 1.300 participantes. Y dijo que los agudos contrastes enumerados por las pastorales regionales visualizan una grave inequidad en la distribución de la riqueza, de las oportunidades y de las posibilidades reales.

Según el jesuita, que es catedrático de la Universidad del Salvador, “la otra cara de la pobreza es la acumulación de una riqueza que no crea fuentes de trabajo, no respeta al medio ambiente, se fuga casi totalmente al exterior, no se distribuye equitativamente para el bien común y aumenta la brecha entre pobres y ricos”, enumero. Y dijo que de la situación así planteada hay que conocer las causas estructurales, históricas y culturales.

Al congreso asiste el cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz; el representante de la Fundación Konrand Adenauer, Bernhard Vogel y el Premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, junto a la primera línea de autoridades eclesiásticas de todo el país. Las actividades, abiertas para todo el público continúan hoy, a partir de las 9, en el Teatro El Círculo.

En primera persona

“Hay que mostrar el poder en función del servicio, esto tiene que aparecer en todas las dirigencias”, explicó el obispo de San Isidro. Y a la hora de explayarse sobre el desafío que implica la pobreza para todos los argentinos, consideró que “si bien falta mucho por hacer, hay políticas públicas que son verdaderas respuestas, como la asignación universal por hijo”. (Jorge Casaretto)

“Hay una pobreza estructural, pero lo peor es la inequidad”, dijo el sacerdote, que además es profesor de la Universidad del Salvador. Y dijo que la misión de la Iglesia al respecto es “hacer caer en la cuenta, concientizar además de ayudar al cambio de estructuras”. En su opinión, esta tarea no es fácil e incluye “cambiar los corazones de las personas, porque las estructuras son productos de sus actos”. (Juan Carlos Scanonne)

“Este congreso busca profundizar en el compromiso de la Iglesia y en la reflexión a nivel nacional, ayuda a repensar la acción pastoral”, comentó el Premio Nobel argentino. Además, dijo que con frecuencia se habla del pobre en términos de sujeto pero pocas veces se pregunta por qué existen los pobres. “La respuesta está en las estructuras de injusticia en la que vive nuestra sociedad”, argumentó. (Adolfo Pérez Esquivel)

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