La ciudad

Por los delitos, los clubes de barrio armaron una red de WhatsApp

En primera instancia surgió para coordinar actividades, pero la violencia contra aceleró su creación.

Domingo 28 de Enero de 2018

Varios clubes de barrio de la ciudad tuvieron que armar un grupo de WhatsApp para coordinar y visibilizar distintos reclamos que surgen todos los días. Aseguran que la violencia contra estas instituciones apuró su creación y piden que se valoricen las tareas que realizan.

El grupo, que se creó hace 20 días, aproximadamente, ya cuenta con 26 clubes y todos los días se suman nuevas instituciones. Allí coordinan encuentros, lo usan para comprar elementos en conjunto y, en caso de ataques como el que sufrió el club Sol de Cuyo (Baigorria y avenida Casiano Casas) hace dos semanas, visibilizarse de manera más notoria.

Su premisa es ser "apolíticos" y sólo buscar la revalorización de los clubes de barrio, que cumplen una importante función en los distritos.

Uno de los impulsores de la iniciativa, Claudio Gershanik (64), es miembro del Club Atlético Biblioteca Popular El Porvenir (Virasoro al 200 bis).

Al club van alrededor de 100 chicos a realizar distintas actividades, desde talleres de apoyo escolar, música y baile, con la posibilidad de usar, en un tiempo no muy lejano, un playón que se encuentra en construcción y en el que planean destinar actividades de fútbol y básquet.

"Desde el año pasado se viene pergeñando la idea de armar la red de clubes para coordinar actividades. Pero lo que puso la idea en marcha fue, finalmente, la violencia que no podemos seguir enfrentando solos", afirmó Gershanik.

En el club robaron en diciembre pasado su merendero y se llevaron sillas, comida, herramientas y un microondas, entre otros elementos.

Días después del robo, el club emitió un comunicado en el que mencionaba la apertura de un boquete por parte de personal del Area de Servicios Urbanos del Distrito Sur. Desde la repartición municipal tardaron en taparlo por lo que, dos semanas después, los ladrones entraron a robar.

El directivo de El Porvenir dijo: "El problema de las autoridades políticas de los distritos es que no viven en ellos y no palpan la realidad. En los barrios hay tres elementos que hacen a su desarrollo: la escuela, el centro de salud y el club o centro cultural".

"La escuela es obligatoria y tiene personal rentado, el centro de salud es obligatorio cuando se tiene algún problema y también tiene personal rentado. En los clubes de barrio no surge la necesidad irremediable, no tenés ingresos asegurados ni personal rentado. Todo depende del trabajo comunitario de la gente", agregó.

A su vez, Gershanik destacó que, gracias al Plan Abre, están construyendo un playón. Pero sumó que esa estructura edilicia no sirve si está "vacía". Y siguió: "No podemos luchar contra los que vienen a romper continuamente. Necesitamos que, a la par, se iluminen las calles, que alrededor no haya baldíos, que no haya basura".

"Más allá de las ayudas edilicias, hay que mantener todo porque hay gente que puede venir a robar. Entonces, se trata también de cuidar alrededor y que la gente sienta que el club es importante y se necesita. Porque hasta hoy, más allá de algún discurso en elecciones, el club no es importante", consideró Gershanik.

Para ello, afirmó que se necesita un cambio en la política: "Si se pavimenta, que se pavimenten primero las manzanas de los clubes; si van a cambiar las luminarias, me parece bárbaro que cambien las de avenida Pellegrini pero primero hay que cambiar las luminarias alrededor del club. Cuando suceden estas cosas, la gente se da cuenta de que el club le trae beneficios al barrio, entonces lo toma como propio y lo cuida".

"Ya estipulamos que la próxima vez que haya un ataque a algunos de los clubes, vamos a ir todos con la bandera de cada club a decir que nos atacaron a todos. Los barrios van a sentir que lo que pasa es importante", anticipó Gershanik.

"El club es un factor de progreso. Hay gente que hoy en día tiene comisiones de personas con 30 años de promedio y hay clubes con mujeres. Acá no hay cuestiones de edad, de genero ni de condición social. Cuando los clubes se mueven, cambia todo. Pero necesitamos que ese movimiento sea valorado y que la gente lo vea", concluyó.

"El club es un factor de progreso. cuando se mueve, cambia todo. Pero necesitamos que eso sea valorado"

Clubes recuperados

Para representar la importancia de los clubes de barrio, más aún de los clubes de barrio recuperados, está Nicolás Ferela (29), quien con un grupo de vecinos de Echesortu puso en funcionamiento, nuevamente, el Club Cultural Social y Deportivo Cóndor.La institución, que acumuló 350 socios desde que reabrió en octubre de 2016, realizó 18 actividades totalmente ad honórem el año pasado.

Además de los socios, el club presta sus instalaciones de forma solidaria para que entre 400 y 500 chicos del colegio Madre Teresa de Calcuta y de la Escuela Nº 115 Provincia de Salta las utilicen todas las semanas.

A pesar de su juventud, Ferela afirmó que la reapertura del club se basó en tres cuestiones que, cree, se fueron perdiendo: "Solidaridad, reciprocidad y altruismo. Son valores fundamentales que tratamos de recuperar".

El club estuvo cerrado y abandonado durante más de diez años. En ese período, en la puerta de la institución, una persona dejaba su número de teléfono para que, quien quisiera, alquilara el salón para cualquier encuentro. De club, nada.

Tras denunciarlo en 2015 y completar una serie de pasos legales, Ferela y sus compañeros pudieron recuperar el club que se encuentra en Cafferata al 1400.

Los comienzos fueron duros y tuvieron que salir a flote gracias a la ayuda de los vecinos, quienes se predispusieron desde la primera hora para ayudar.

"Cuando recuperamos el club, rompieron los candados y se llevaron todo: heladeras exhibidoras, mesas, sillas, ventiladores y hasta bombas de agua. Muchas de las cosas que hoy tenemos es gracias a la solidaridad de los vecinos", narró Ferela.

En esa lista entran cuatro computadoras, dos impresoras, casi mil libros para poder armar una biblioteca, mesa de ping pong, dos arcades, mesas y 70 sillas.

La realidad, según el joven, marca que "hay clubes que no tienen socios, que son uno o dos vivos que tienen las llaves del club y que lo hacen aparecer como un club". Pero que, en rigor, lo hacen para beneficiarse a costa de la razón social de la institución.

Sobre la modalidad del grupo de WhatsApp que tuvieron que adoptar, opinó: "Lamentablemente, hoy para pedir justicia o para que se cometa un acto de justicia tiene que haber una presión social o la opinión pública dando vueltas porque, si no, no te dan bola".

"Que se arme una suerte de contención entre los distintos clubes está bueno porque a veces uno siente que está solo luchando contra todo. Sobre todo, alguna política en favor de los clubes de barrio para tener una espalda y que no parezca que somos tres locos", añadió.

Aquellos directivos de clubes de Rosario que deseen incorporarse, pueden hacerlo enviando un mensaje al (0341) 155-320954.

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