Por la pandemia y la inflación, 150 transportistas escolares abandonaron el rubro
Desde la Cámara que nuclea al sector aseguran que la falta de rentabilidad fue el resultado de un combo entre la inflación y la pandemia.

Miércoles 30 de Marzo de 2022

La crisis económica y la pandemia de coronavirus perjudicó de manera sensible la actividad de 150 transportistas de Rosario, quienes se vieron obligados a dejar la actividad a raíz de la falta de rentabilidad y los costos que debían acarrear: combustible, mantenimiento y reposición de las unidades. A eso se suma que hubo muchas familias también que decidieron prescindir del servicio por la situación económica.

Según contó en el programa "El primero de la mañana", de LT8, Sel Rodríguez Brizuela, de la cámara de transportes escolares de Rosario, la estructura de trabajo del sector “es en dólares porque los vehículos están tasados en dólares. Sube el precio de los vehículos, el de los seguros, el de la mano de obra y dos o tres veces por mes el del combustible”.

A eso hay que sumarle que durante la mayor parte de la pandemia de coronavirus estuvieron sin poder trabajar debido a la falta de clases presenciales, situación que llevó a muchos transportistas a trabajar en otra actividad, aunque alrededor de 150 abandonaron la actividad de manera definitiva.

En 2019 éramos 468 transportistas y ahora somos 312. Durante 2020, al no poder trabajar en nuestro rubro, nos pusimos a hacerlo para empresas de correo mientras que otros dejaron su vehículo parado o lo vendieron para irse a trabajar de otra cosa”, reveló.

El transporte escolar tiene una cuota que varía de acuerdo a la zona, distancia y carga horaria de las escuelas, incluso aquellas que tienen doble turno.

“Tenemos desde 9900 pesos hasta 12500 pesos; según la zona, las distancias y la carga horaria de las escuelas, como aquellas que tiene doble turno. Generalmente, cuando hay hermanos se hace un descuento, pero cada transportista maneja los precios según su necesidad y su realidad. Y es que las zonas son muy dispares, tanto por la posibilidad de hacer viajes como por el poder adquisitivo de los padres”, explicó.