La ciudad

Polémica por la clausura de McNamara un emblemático pub de la zona del bajo

La intendencia informó que el Tribunal de Faltas le aplicó una sanción por 15 días porque había gente bailando. El dueño dijo que hay una caza de brujas y abuso de poder.

Sábado 24 de Mayo de 2014

La clausura de un emblemático pub de la noche rosarina desató una fuerte polémica entre los dueños del local y el municipio por la rigurosidad de los controles. La Intendencia informó que la sanción sobre McNamara la aplicó el Tribunal de Faltas, por 15 días, tras constatar que había gente bailando en un bar con amenización musical. El encargado del local ubicado en Tucumán al 1000 dijo que en realidad eran personas que "estaba paradas como en cualquier pub viendo un show musical", denunció abuso de autoridad y una caza de brujas contra el sector.

El cruce entre empresarios de la noche y la Municipalidad se da en medio del debate abierto en el Concejo para modificar la norma que regula la actividad nocturna en la ciudad.

La Secretaría de Control precisó que el Tribunal de Faltas decretó la clausura de McNamara porque estaba habilitado como bar con amenización musical y números en vivo y el 8 de marzo pasado incurrió en "tergiversación de rubro" al constatarse la presencia de personas bailando.

"Queremos generar una noche donde se respeten los derechos de entretenimiento pero también el cumplimiento de las normativas y la seguridad de todos los vecinos", expresó el secretario de Control, Pablo Seghezzo.

El dueño de McNamara salió al cruce de la versión oficial. "Los motivos de la clausura carecen de justificación lógica y ponen de manifiesto las falencias que tiene el organismo de control municipal. Este es un nuevo revés a los espacios culturales locales que promueven la movida independiente en la ciudad", planteó Emanuel Giménez.

"Al parecer —continuó— ofrecer shows de primer nivel no está bien visto por un municipio que intenta hacer de la cultura su bandera, pero perjudica a los gestores independientes y presiona constantemente a los pocos lugares que todavía intentan sumarle calidad a la variada oferta cultural".

Giménez destacó que "McNamara es un lugar con muchos años y nunca recibió una sanción semejante, habiendo pasado más de mil bandas por su escenario. Más allá de la clausura por 15 días, el impacto para nuestra imagen comercial es muy fuerte".

El empresario explicó que "la supuesta falta detectada, esto es que había gente bailando eran en realidad unas 20 personas que estaba paradas como en todo pub, disfrutando de un show. No podemos dejar pasar por alto el avasallamiento de los inspectores que estuvieron en el local".

Para Giménez "en la Municipalidad parece haberse desatado una caza de bruja contra la actividad nocturna probablemente con algún interés político para las próximas elecciones. Yo no voy a permitir que me ensucien cuando tengo todo en regla y hace años apuesto a la cultura local".

El dueño de McNamara no dudó en aseverar que si su local no puede funcionar "ningún bar con amenización puede abrir en Rosario. Es hora que las autoridades cambien la regulación de la noche porque así es imposible trabajar".

En ese marco, Giménez se reunió ayer con varios ediles a quienes puso al tanto de la situación y les solicitó que aceleren la reforma de la ordenanza de espectáculos públicos.

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