Jueves 27 de Agosto de 2009
Una disputa se desató ayer luego de que La Capital publicara que varias chicas del Colegio Asunción (San Martín 1771) sufrieron vómitos y diarrea durante su viaje de estudios a San Carlos de Bariloche. Si bien los responsables de la empresa Auckland (que organizó la travesía) admitieron que días antes de la llegada del contingente se rompió un caño que produjo la inundación de la cocina del hotel Lagos Andinos, negaron que las integrantes del contingente se hayan enfermado.
Así lo expresó el gerente de Auckland, Martín Sánchez, quien estuvo en La Capital junto a una de las alumnas del colegio y una mamá. Además señaló que en el grupo de la escuela Asunción sólo había "siete" chicas, al responder a la denuncia de un padre quien había hablado de "unas quince" descompuestas.
El referente de la firma de turismo puso de manifiesto también que "hay informes médicos que dan cuenta de que no hubo intoxicaciones" y negó que no hubiera agua caliente en el hotel contrariamente a lo que había afirmado el padre a este diario. El hombre había indicado que "cuando se bañaban (las alumnas) estaban heladas". Y ayer se sumaron más críticas debido a la falta de agua caliente en distintos hoteles por parte de adolescentes de los colegios Urquiza, Verbo Encarnado y Virgen del Rosario.
En las últimas horas, el diario El Cordillerano publicó las expresiones del secretario gremial de Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra), Ovidio Zuñiga, quien dijo que, a raíz de la avería del conducto cloacal, se inundó la cocina. Algo que luego también sostuvo ante este medio.
No obstante, Sánchez indicó que incluso los médicos compartieron la comida (almuerzos y cenas) con los estudiantes en el hotel.
El alojamiento Lagos Andinos (ex Las Piedras 2) recibe por estas horas a unos 400 pasajeros provenientes de distintos sectores del país, muchos de Rosario.
Las declaraciones de los referentes de Auckland plantearon una controversia en función de los dichos que un padre del mismo colegio hizo un día antes al manifestar que hubo "inconvenientes con la comida, que no era buena, y con los horarios, que los cambiaban siempre".
Algo que desde la firma Auckland descartaron por completo.