Planta potabilizadora de Granadero Baigorria: Nación dejó de pagar y la obra vuelve a frenarse parcialmente

La ampliación de la planta de Aguas Santafesinas, clave para mejorar el abastecimiento de agua potable en el área metropolitana de Rosario, quedó otra vez bajo tensión por la falta de pago de certificados nacionales.

16:33 hs - Martes 05 de Mayo de 2026

La ampliación de la planta potabilizadora de Aguas Santafesinas en Granadero Baigorria, una obra estratégica para reforzar el abastecimiento de agua potable en Rosario y el área metropolitana, volvió a entrar en una zona de incertidumbre. El gobierno provincial denunció que la Nación acumula una deuda por certificados de obra y que esa falta de pago ya provocó una ralentización de los trabajos, además de dificultades para sostener la estructura operativa y laboral.

El ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, cuestionó con dureza al gobierno nacional por el incumplimiento de los desembolsos comprometidos para las dos únicas obras públicas que, según remarcó, la Casa Rosada mantiene en ejecución en la provincia: la planta potabilizadora de Granadero Baigorria y la planta de la ciudad de Santa Fe.

“Son dos obras que el gobierno nacional se había comprometido a financiar tras la firma de un convenio en junio de 2024: la planta potabilizadora de Granadero Baigorria y la de Santa Fe. Hoy ambas acumulan tres meses sin pagos, lo que impide a las empresas cumplir con sus obligaciones salariales”, señaló Enrico.

De acuerdo con el funcionario, la deuda corresponde a certificados de obra de los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero, por un monto cercano a los 800 millones de pesos.

Deuda de Nación y trabajos ralentizados

La advertencia provincial apunta al corazón de un problema que ya tuvo antecedentes en la obra de Granadero Baigorria: la continuidad de los fondos nacionales. Enrico sostuvo que la falta de desembolsos no es un dato administrativo menor, sino una condición que afecta directamente la marcha de los trabajos.

“Cuando se inicia una obra, la empresa monta el obrador, contrata personal, paga seguros y asume costos operativos. Si no cobra, se vuelve inviable sostener esa estructura”, explicó el ministro.

El impacto, según indicó, se traduce en menor ritmo de ejecución y en cesantías temporales de parte del personal afectado a la obra. La situación más visible se registra actualmente en la planta potabilizadora de la capital provincial, pero el reclamo oficial incluye también a Granadero Baigorria, donde se ejecuta una ampliación considerada clave para el sistema de agua potable del Gran Rosario.

Enrico afirmó que desconoce los motivos de la demora en los pagos por parte de la Nación, aunque fue tajante al describir el escenario: “La Nación no paga los compromisos asumidos. En toda la provincia solo tiene dos obras en marcha: no construye viviendas ni repara rutas”.

La obra de Granadero Baigorria, clave para el Gran Rosario

La planta potabilizadora de Granadero Baigorria no es una obra más dentro del mapa de infraestructura santafesino. El proyecto apunta a construir una estructura “espejo” de la planta actual, inaugurada en 2015, con capacidad para producir 6 mil metros cúbicos de agua potable por hora.

Esa ampliación permitirá fortalecer el abastecimiento hacia el área metropolitana, en especial cuando pueda articularse con otro proyecto todavía pendiente: el Acueducto Gran Rosario. Ese gran ducto se proyecta en forma paralela a Circunvalación y permitirá bombear agua potable hacia el oeste y suroeste de la región.

La obra comenzó en 2022, en el mismo predio de Granadero Baigorria, con la construcción de la losa de hormigón destinada a replicar la planta existente. La necesidad de ampliar la capacidad de producción se explica por el crecimiento de la demanda en localidades y barrios que dependen del sistema actual.

La planta inaugurada hace casi una década abastece a Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, San Lorenzo y barrios del norte rosarino como La Florida, Alberdi, Lomas de Alberdi, Fontanarrosa y Nuevo Alberdi. Con la planta espejo, el gobierno provincial estima que podrían verse beneficiados más de 500 mil vecinos de la zona oeste de Rosario y Gran Rosario.

Una obra que ya sufrió dos paralizaciones

El nuevo reclamo de Santa Fe a la Nación se inscribe en una historia reciente marcada por avances, frenos y reactivaciones. La ampliación de la planta potabilizadora de Granadero Baigorria ya había sufrido dos paralizaciones en menos de doce meses.

El primer parate se produjo en enero de 2024, cuando la firma contratista frenó el ritmo de obra ante reiterados retrasos en los fondos provenientes del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa).

Luego hubo un intento de reactivación, con aportes realizados por la provincia para evitar una paralización total. Pero en febrero de 2025 la contratista decidió abandonar el obrador por falta de pago y se llevó parte de la inversión en maquinaria para impedir que fuera robada.

En julio del año pasado, con la obra civil ya concretada, la puesta en marcha de bombas, filtros y celdas estaba en un 18 por ciento. El gobierno santafesino había activado las tareas hasta que sobrevino el cierre del Enohsa y el proceso volvió a quedar trabado.

El antecedente de la reactivación y los fondos girados

El 14 de noviembre de 2025, la obra había vuelto a tomar impulso. En ese momento, el gobierno nacional había retomado el giro de fondos por alrededor de 4 mil millones de pesos y se informó que los trabajos estaban ejecutados en un 35 por ciento.

La previsión oficial era que la ampliación pudiera estar finalizada en junio de 2027. Según había indicado el secretario de Aguas y Saneamiento del Ministerio de Obras Públicas de Santa Fe, Leonel Marmiroli, a la planta “espejo” le restaban ejecutar unos 21 mil millones de pesos.

“Vemos que hay un compromiso de financiar todo”, había remarcado entonces el funcionario provincial, tras el envío de tres certificados por parte de Nación. También había detallado que todavía faltaban tareas de electromecánica, piezas hidráulicas, equipos y bombas, varios de ellos componentes que no se fabrican en el país y deben encargarse con anticipación.

Ese antecedente vuelve más sensible el escenario actual: después de la reactivación anunciada y de la expectativa puesta en junio de 2027, la falta de pago de nuevos certificados vuelve a instalar dudas sobre la continuidad plena de los trabajos.

Enrico cuestionó el retiro nacional de la obra pública

El reclamo por la planta potabilizadora se suma a una discusión más amplia entre Santa Fe y la Nación por el financiamiento de la obra pública. Enrico sostuvo que la provincia viene asumiendo responsabilidades que corresponden al Estado nacional.

“La provincia está asumiendo responsabilidades que corresponden al Estado nacional, como la reparación de rutas nacionales y la reactivación de obras emblemáticas como el Monumento a la Bandera o la cascada del Saladillo”, indicó el ministro.

El funcionario buscó marcar una diferencia entre el criterio provincial y la política nacional en materia de infraestructura. “En Santa Fe, las empresas cobran en tiempo y forma. Esa es una decisión política que garantiza empleo y continuidad en las obras”, afirmó.