La ciudad

Piden que se nombren las nuevas autoridades del San Antonio

Los estudiantes del colegio ubicado en la zona sur, Maipú al 3300, dicen que el Arzobispado y el Ministerio de Educación no están respondiendo al compromiso asumido.

Miércoles 21 de Octubre de 2015

El Centro de Estudiantes "Julio Más" del Colegio San Antonio pide que se cumpla con la promesa oficial de elegir una nueva dirección para la escuela. En junio pasado denunciaron públicamente una serie de irregularidades que se daban en la institución, además de pedir recuperar una enseñanza inclusiva que habían perdido. Ante la denuncia, de manera inmediata intervinieron el Ministerio de Educación provincial, la Junta Arquidiocesana de Educación Católica (Jaec) y hasta del arzobispo de Rosario, Eduardo Martín. Se designó un director provisorio y todos se comprometieron a "darle prioridad a la elección de nuevas autoridades", que estarían designadas para septiembre pasado. Todavía esa decisión no se concretó.

"Es como que perdemos las esperanzas. Nos habían prometido que para septiembre estarían elegidas las nuevas autoridades pero no pasó nada", expresa a La Capital un grupo de alumnos del centro de estudiantes del colegio de Maipú al 3300. El pedido inicial de los adolescentes sigue siendo el de contar con un director o directora que tenga un proyecto de escuela que además de cristiano sea "inclusivo, participativo, democrático, respetuoso de los derechos humanos". El reclamo general lo justificaron en un documento que entregaron en junio pasado al arzobispo Martín (el colegio depende del Arzobispado) y donde relataron hechos muy puntuales de maltrato y falta de diálogo. Citaban como ejemplos, el cuestionamiento de parte de las autoridades de ese momento al centro de estudiantes, la existencia de cámaras de seguridad en el interior de la escuela (están prohibidas) y la reivindicación de la última dictadura por parte de personal del establecimiento en un acto del 24 de marzo. Además, advertían que el cura párroco de la iglesia San Antonio, Angel Di Benedetto, también capellán de la Unidad Regional II de Policía, se atribuía funciones pedagógicas y designación de docentes que no les son propias.

Reconocen que si bien hubo cambios, como contar con un espacio propio para el centro de estudiantes, no todo se ajusta a lo prometido. Dicen con pena que en ocasiones los han descalificado en sus opiniones mandándolos "al psicólogo" o bien diciéndoles que "violan leyes". También les limitan la participación bajo el argumento de que la ley sobre el funcionamiento de los centros de estudiantes aprobada en la provincia "no rige de igual manera para las escuelas privadas". La ley es la 13.392 (año 2013) y vale por igual para las escuelas de gestión estatal como privada. Por otra parte, recuerdan que el sacerdote Di Benedetto sigue estando presente en la escuela, a pesar que se había acordado que ya no podría estar inmiscuido en la vida escolar. Y sobre las cámaras de seguridad, que el colegio se comprometió a taparlas. "Pero ese trabajo de taparlas y destaparlas todos los días no los dieron a nosotros", explicaron sobre una tarea asignada y más cercana al castigo que a un acuerdo de convivencia.

Los estudiantes hablaron con orgullo de los logros que a pesar de los obstáculos han realizado desde que llevan adelante el centro. Mencionaron, entre otros emprendimientos, las jornadas solidarias, deportivas, la instalación de un bicicletero, la gestión para poner una fotocopiadora y el proyecto de dar clases de apoyo on line. Y para la semana que viene tienen previsto inaugurar la biblioteca para el nivel secundario. "También nos gustaría que nos dejen pasar música en los recreos", expresaron como deseo sobre un pedido negado por las autoridades.

Contaron que estas preocupaciones ya se las han manifestado en una nueva carta al arzobispo y al Ministerio de Educación de Santa Fe, pero todavía esperan las respuestas.

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