La ciudad

Piden que se considere como delito manejar borracho o a gran velocidad

La exigencia fue presentada por la directora de la Agencia de Seguridad Vial. Marcogliese instó a tomar “medidas contundentes” contra infractores. En 21 días murieron 15 personas en accidentes de tránsito en el Gran Rosario.

Viernes 24 de Julio de 2009

La directora de la Agencia de Seguridad Vial de la provincia, Hebe Marcogliese, indicó que “hay que tomar medidas contundentes” para modificar el comportamiento de los conductores y directamente propuso que se considere como delito penal manejar a alta velocidad o en estado de ebriedad. La propuesta llegó en el marco de los tres graves accidentes (6 muertos en la autopista a Santa Fe, cuatro en la Circunvalación y cinco en la AO12) ocurridos en lo que va del mes.

El proyecto implica modificar el Código Penal, lo que requiere la sanción del Congreso nacional. Hasta el momento, siempre que hay un suceso en el cual se produce un daño a otra persona interviene un juez y por lo tanto es un delito penal. La nueva medida solicitada por la repartición provincial profundizaría la sanción, convirtiendo en delito a la conducta temeraria del automovilista.

Marcogliese señaló que estas conductas “son de tal riesgo que deben ser consideradas como delito”, por lo que consideró que “ya no es suficiente la sanción que se aplica en estos casos, más allá de que haya que fortalecer los controles”.

En la actualidad, la única contravención que se pena como delito son las picadas de motos en la vía pública. “Esto ya es un avance”, opinó la funcionaria.

Controles. Los controles en ruta hasta el año pasado eran casi inexistentes. Recién en 2008 se capacitó a 600 agentes para que realicen inspecciones en las vías interprovinciales. En ese marco, Marcogliese remarcó la importancia de que haya una política nacional unificada para evitar “que se cumplan las leyes en una jurisdicción y se violen en otra”.

Los agentes capacitados ya están trabajando en algunas rutas provinciales para verificar el estado de la documentación del vehículo, los elementos de seguridad, las luces, el estado de los neumáticos y sobre todo que no haya niños en el asiento delantero. También se hace especial hincapié en detectar que el conductor no esté alcoholizado y que no maneje a altas velocidades.

El objetivo es generar estrategias de control para disminuir las muertes por accidentes viales. Según la Asociación Luchemos por la Vida, estos siniestros son la primera causa de muerte en el país entre los menores de 35 años y la tercera en los mayores de esa edad.

La gravedad de la situación se agudiza cuando se considera que son muertes evitables si se toman todas las medidas de prevención. De hecho, Marcogliese señaló que los últimos accidentes registrados este mes en Rosario y su zona fueron producto de “conducir a altas velocidades”.

En cuanto al accidente ocurrido el miércoles en la A012 y en el que murieron cinco personas tras impactar de frente una camioneta y un Peugeot 206, la funcionaria advirtió que “por lo que se pudo ver, la causa fue la alta velocidad. La pick up era vieja y podría haber circulado como máximo a 70 kilómetros por hora, pero el Peugeot habría ido a 200”.

Consideró que los tres últimos accidentes fueron cada uno en un escenario distinto y en diversas condiciones, pero “el punto en común fue la alta velocidad, y esta es una conducta clave que hay que cambiar”, subrayó.

Doble moral

La directora de Seguridad Vial, Hebe Marcogliese, señaló que “para convivir es necesario respetar ciertas reglas”. Y dijo que se vive una “doble moral” cuando se pide al Estado que baje los accidentes, pero a la vez “todo el mundo se queja cuando se aplican más sanciones y aumentan los controles”.

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