La ciudad

Piden 12 años de prisión para el joven que conducía a 126 KM/h por San Martín

En la esquina con Garibaldi chocó y mató a un hombre de 40 años. Le endilgan el delito de homicidio con dolo eventual.

Miércoles 04 de Diciembre de 2019

La Cámara Penal de Rosario convalidó el encuadre legal y la acusación por el delito de homicidio con dolo eventual en el proceso judicial que se le sigue al conductor imputado de atropellar y matar a Fabián Cragnolino en marzo pasado en San Martín y Garibaldi. La Fiscalía había impulsado esa figura, confirmada por dos jueces de primera instancia, y un pedido de pena de 12 años de prisión. Como la defensa apeló, el caso llegó a revisión del Tribunal superior, que finalmente confirmó la calificación y la prisión preventiva efectiva hasta el juicio oral y público. La viuda de la víctima se quebró cuando el conductor intentó justificar su accionar. "Mis tres hijos están sufriendo por no tener a su padre", se desahogó la mujer (ver aparte).

En una audiencia de apelación celebrada ayer en los Tribunales provinciales, el juez de segunda instancia penal, Alfredo Ivaldi Artacho, dio por válida la calificación legal que encuadró la conducta de Gastón Abraham D., de 22 años, como un homicidio con dolo eventual, decisión que confirma la acusación y eleva el legajo directamente a juicio oral y público.

El imputado quedó detenido luego de protagonizar el fatal accidente ocurrido el 6 de marzo de este año, a las 22.45, cuando a bordo de un Ford Focus que circulaba a gran velocidad (126 kilómetros por hora, según las pericias) de norte a sur por avenida San Martín, embistió en la intersección con Garibaldi la Renault Kangoo que manejaba Cragnolino, de 40 años, provocándole la muerte de manera casi inmediata.

En base a videos de un domo que registró el paso del vehículo y el impresionante impacto, pericias preliminares y testimoniales, en la audiencia imputativa la fiscal Valeria Piazza Iglesias le achacó al conductor el delito de homicidio con dolo eventual por su conducta temeraria. En ese momento la jueza Marcela Canavessio convalidó el encuadre y ordenó la prisión preventiva sin plazos del conductor.

El 5 de junio la defensa del acusado solicitó revisar la medida cautelar, pero el juez Ismael Manfrín prorrogó la prisión preventiva y confirmó la calificación. En una audiencia de apelación, el mismo Ivaldi Artacho respaldó la decisión Manfrín. Con la pesquisa casi concluida, el 31 de octubre la fiscal presentó la acusación formal luego de concluir la investigación.

Más de 60 testigos

Esta vez, ante el juez Florentino Malaponte, sustentó su idea del caso y solicitó una pena de 12 años de prisión bajo la misma figura: el homicidio con dolo eventual, que se equipara al homicidio simple y prevé una pena de 8 a 25 años de cárcel.

En esa oportunidad, Piazza Iglesias exhibió una batería de pruebas que, además de consolidar las anteriores, sumó 65 testigos, pericias que confirmaron que el conductor atravesó una cuadra y media en apenas tres segundos, la reconstrucción digital y audios recuperados del teléfono del imputado en los cuales se refería a distintas situaciones de la conducción de vehículos de manera imprudente.

Como última estrategia para aliviar la situación del imputado, su defensor Daniel Marini apeló lo planteado en la audiencia preliminar. Ayer se desarrolló la audiencia ante el camarista Ivaldi Artacho, quien escuchó a las partes, en presencia del acusado. Un sector central de la sala fue ocupado por la viuda de la víctima, Julia Coria, querellante en la causa.

Planteo de la defensa

El defensor planteó que el encuadre del caso afectaba "garantías constitucionales, y que debía recalificarse como homicidio culposo". Dijo además que se intentaba sostener la intencionalidad de su cliente en conductas anteriores (se viralizaron videos donde se mostraba conduciendo a gran velocidad), pero no por la conducta desplegada el 6 de marzo.

Además de interpretar que "hubo una culpa concurrente", porque la víctima "no respetó la señal de pare", trató de justificar el accionar del acusado. Argumentó que ese día el joven "iba a pedir una autorización para el traslado de su abuelo", que estaba muy enfermo en una clínica de rehabilitación, y debía ser internado de urgencia en un sanatorio privado. El abogado, además, solicitó la libertad bajo reglas de conducta y fianza.

La fiscal se opuso. "Sostenemos el homicidio con dolo eventual porque se dan los requisitos. El mismo imputado se coloca allí a través de los audios. No era la primera vez que manejaba así", recalcó. Y aclaró que Cragnolino "se detuvo en Garibaldi, donde había un cartel de «Pare», y retomó la marcha pero jamás pudo ver al conductor, que transitó una cuadra y media de avenida San Martín en tres segundos. Eso lo dicen las pericias ", indicó Piazza Iglesias, y prometió corroborar esa circunstancia con un testigo que esperaba el colectivo

Luego de escuchar las réplicas, Ivaldi Artacho dijo que "confirmaba íntegramente la decisión apelada", y que el juicio oral debía comenzar como máximo en mayo de 2020. Y sostuvo la prisión preventiva efectiva hasta el debate.

El juez calificó de "inusitada, extraordinaria e insólita la velocidad a la que conducía por una vía pública como calle San Martín". Y al describir el homicidio con dolo eventual (el acusado se representa el resultado, lo asume e igualmente concreta el hecho), dijo que "esto es lo que parece que ocurrió. Al señor D. no le importó conducir a una velocidad que escapa a la imaginación de una persona", indicó el juez, que no advirtió vulneración de garantías al imputado.

Demencial

La fiscal Valeria Piazza Iglesias refrescó ayer la desgrabación de uno de los audios que fueron cautelados del teléfono del imputado. "No te freno en la esquina y paso entre 120 y 140 rozando espejos. Y eso es porque no le tengo miedo a la muerte. Si me muero, me muero. Sonó agrandado, es verdad, pero no hay nadie como yo en este sentido", le dijo a un amigo el 24 de febrero de 2019, diez días antes de protagonizar el brutal accidente.

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