Jueves 16 de Febrero de 2023
La aparición de cientos de peces muertos en la desembocadura del arroyo Ludueña trajo preocupación por el estado en el que se encuentra ese curso de agua. A raíz de este hecho, personal del Ministerio de Ambiente provincial tomó muestras del arroyo para enviarlas a analizar, con el objetivo de conocer qué componentes tiene el agua y cuál podría haber sido el motivo por el que aparecieron los ejemplares.
En diálogo con La Capital, la directora provincial de Conservación y Regeneración, Clara Mitchell, indicó: “Estuvimos en el lugar y había peces muertos y algunos vivos, es una situación rara. También se vio una mancha blanca en el agua y el olor del ambiente era feo”.
“Fue gente de Fauna y de Control Ambiental a evaluar la situación, para tomar muestras del agua”, explicó, y agregó que las mismas ya fueron enviadas al laboratorio para su procesamiento. En los próximos días se conocerán los resultados.
Mitchell explicó: "Estos arroyos, que pasan por grandes ciudades, normalmente cargan con un efecto antrópico (producido o modificado por la actividad humana). Y esta antropización genera impactos negativos sobre estos cursos de agua".
El arroyo Ludueña se limpió en varias oportunidades. El año pasado, desde la provincia hicieron dos limpiezas en las que sacaron alrededor de 600 toneladas de residuos en la zona noroeste, una en febrero (450 toneladas) y otra en diciembre (110 toneladas). Los residuos sólidos urbanos y textiles fueron los que mas se encontraron, según indicaron desde el Ministerio de Ambiente. A ello, Mitchell sumó que no sólo se desarrollan las jornadas de limpieza sino que, además, se hacen diversas jornadas de educación ambiental.
También durante el año pasado, la Municipalidad convocó a voluntarios para una jornada de limpieza del arroyo Ludueña. Desde el municipio detallaron que al finalizar la jornada, que se llevó adelante en marzo, se recolectaron 750 kilos de residuos.
La contaminación del arroyo Ludueña viene de larga data y los problemas en su cuenca llevan varios capítulos abiertos. De hecho, un estudio llevado adelante por la Universidad Nacional de Rosario (UNR) a pedido del Concejo Municipal, realizado en abril del año pasado, indicó que las aguas arroyo arriba cuadruplicaron los niveles de contaminación en comparación con las muestras tomadas aguas abajo.
Las dos muestras se extrajeron de dos sitios distintos del curso de agua: uno en la zona de La República y Sayacú, el otro en Nansen y José Hernández. Los valores demostraron la carga inorgánica del curso de agua, que hace referencia a una gran presencia de desechos cloacales e industriales.
Amparo judicial
A raíz de la falta de limpieza de los principales arroyos y canales que atraviesan la ciudad, un concejal llevará el tema de la contaminación en estos cursos de agua a la Justicia.
Es así que el edil Carlos Cardozo presentará un amparo para exigir el saneamiento total de los arroyos Ludueña y Saladillo, así como de los canales Salvat e Ibarlucea. En el caso del Ludueña, organizaciones ambientalistas denunciaron, el año pasado, "un grave e irreparable daño ambiental" por diversas obras en terrenos sobre la desembocadura.
Sobre los cursos de agua, Cardozo manifestó que “son cloacas a cielo abierto en medio de los barrios" y enumeró algunas de las cuestiones que requieren atención: "Una vez más y como en todos los veranos, proliferan conexiones clandestinas en los arroyos Ludueña y Saladillo y los canales Salvat e Ibarlucea".
"A simple vista se ven conexiones ilegales, manchas de residuos industriales, basura, espuma blanca y, sobre todo, un olor insoportable que rápidamente indica el nivel de contaminación del agua. Todo eso muy cerquita de un grupo de chicos del barrio que juegan y disfrutan sus vacaciones desconociendo los peligros”, aseguró.