Para el municipio hubo impericia en la obra donde murieron dos obreros
El secretario de Gobierno del municipio, Horacio Ghirardi, aseguró ayer que el derrumbe del encofrado de hormigón que causó la muerte el jueves de dos albañiles en una construcción de Urquiza y Santiago se debió a "una falla constructiva, error de cálculo, imprevisión o impericia".

Sábado 17 de Mayo de 2008

El secretario de Gobierno del municipio, Horacio Ghirardi, aseguró ayer que el derrumbe del encofrado de hormigón que causó la muerte el jueves de dos albañiles en una construcción de Urquiza y Santiago se debió a "una falla constructiva, error de cálculo, imprevisión o impericia". No obstante, remarcó que la obra "estaba correctamente habilitada con profesionales matriculados".

  Las palabras del funcionario llegaron en el marco de una reunión que la Intendencia convocó con carácter de urgente tras la seguidilla fatal de muertes de obreros de la construcción que se dio esta semana. En el cónclave, que congregó a todos los sectores vinculados a esa actividad, la subsecretaria de Trabajo santafesina, Alicia Ciciliani, reconoció que no existía en su cartera un área de Higiene y Seguridad, y anunció que esa falencia será cubierta con la puesta en marcha de 30 inspectores especializados en toda la provincia que estarán en funciones en dos meses.

  Al mismo tiempo, los albañiles hicieron sentir su bronca ayer por las calles de la ciudad con una ruidosa marcha convocada por la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (ver página 4).

  En el cónclave de funcionarios y representantes de sectores de la construcción las palabras más escuchadas fueron "prevención y control". Sentados a una misma mesa estuvieron representantes de la Intendencia, el Ministerio de Trabajo santafesino, la Cámara Argentina de la Construcción, los colegios de Arquitectos e Ingenierios, empresarios de la vivienda, técnicos constructores y maestros mayores de obras.

  En ese marco, y minutos después de que Ghirardi apuntara a la "impericia e imprevisión" como causas del derrumbe del encofrado en la obra donde murieron dos albañiles, Ciciliani fue más allá y remarcó que previo a la gestión socialista "nunca hubo un área de Higiene y Seguridad a nivel provincial".

  Para subsanar esa falencia, adelantó que se crearán 30 nuevos puestos de inspección en esta especialidad que estarán en la calle en 60 días "con el objetivo de culminar el mandato en cuatro años con no menos de 100 agentes en este rubro".

 

 

Nuevos profesionales. "Hay que definir qué paradigma queremos; si nos preocupamos del trabajo registrado de parte del Estado y los empresarios o seguimos como hasta ahora, mirando para otro lado", sentenció Ciciliani.

  Siempre en el mismo tono disparó: "No puede ser que cualquier persona sin recursos pueda estar ejecutando una obra, porque eso es jugar con la vida de los albañiles. Pero también hay que discutir si un recién egresado universitario, que tiene título habilitante pero ninguna experiencia previa, puede asumir una obra de envergadura", propuso y remarcó que "el control es importante pero no alcanza, hay una responsabilidad empresaria de ofrecer trabajo seguro y esta norma no se cumple".

  También surgió la idea de crear un registro provincial de contratistas y subcontratistas —existe uno similar a nivel nacional—. "El objetivo es achicar los márgenes para la existencia de empresas fantasma, o que se subcontrate de tal manera que desaparezca la responsabilidad jurídica de una constructora", consideró Ghirardi.

 

 

Las reacciones. Desde la sede local del Colegio de Arquitectos, su titular Aureliano Saruá adhirió a la creación de un registro de empresas "donde haya un nivel de exigencia serio y estén bien delimitadas las especialidades, porque una cosa es el proyectista, otra el director de obra y otra el constructor técnico", enfatizó.

  Para el delegado local de la Cámara Argentina de la Construcción, Federico Lufft, "sin dudas existe competencia desleal, por lo que procuramos que se formalice la actividad, y eso se logra constatando un mínimo de solvencia con el registro de contratistas y subcontratistas que debe controlar el gobierno provincial".

 

 

Fantasma. El titular de la Asociación Empresarios de la Vivienda, Mario Ulanovsky, mostró su preocupación por las "empresas fantasma que no se identifican, frecuentemente no cumplen las normativas laborales ni de seguridad y muchas veces desaparecen después de cada obra".

  El Colegio Profesional de Maestros Mayores de Obra y Técnicos de Santa Fe, en tanto, advirtió a sus matriculados que extremen las medidas de seguridad necesarias y los procesos constructivos, adecuándose la ejecución de cada una de las obras que realicen a la dirección técnica.

  En un comunicado, la entidad remarcó que si bien los maestros mayores de obra y los técnicos constructores están habilitados para proyectar, calcular y dirigir construcciones compuestas por subsuelo, planta baja, cuatro pisos y dependencias, en las últimas obras siniestradas "no hubo maestros mayores de obras ni técnicos constructores responsables de esos proyectos".