La ciudad

Palometas muerden a 40 bañistas en playas de la Rambla Catalunya

Unos 40 bañistas fueron mordidos por palometas entre el lunes y ayer en una playa al sur de la Rambla Catalunya (avenida Costanera entre Pedriel y Gallo). Así lo confirmaron los guardavidas del balneario...

Miércoles 02 de Enero de 2008

Unos 40 bañistas fueron mordidos por palometas entre el lunes y ayer en una playa al sur de la Rambla Catalunya (avenida Costanera entre Pedriel y Gallo). Así lo confirmaron los guardavidas del balneario y un médico de guardia del Hospital Alberdi, centro de salud al que acudieron, con los dedos de los pies lastimados, la mayoría de las víctimas. Desde el 2000 que estos ejemplares de la familia de las pirañas no acechaban las costas rosarinas.

  "Esto comenzó a darse en el sector al que llamamos Caracolas, Cartuja y Natural Mistic (bares del lugar). Indudablemente se ha hecho un cebadero de palometas. Hay varios motivos: hay caños de desagüe, poca corriente y mucho calor, un ambiente propicio para estos bichos", barajó el guardavidas Mauro Lucero.

  El y sus compañeros asistieron con primeros auxilios a los bañistas mordidos y colocaron carteles advirtiéndole a la gente sobre la presencia de palometas, pero nadie les hizo caso.

  "Peligro palometas", se leía en un afiche escrito con fibrón negro. Pero no fue suficiente. "Por el calor (ayer, a las 14, la sensación térmica fue de 38,5 grados) la gente se mete igual. Entre las 8 y las 10 (de ayer) ya curamos 10 mordeduras en dedos de los pies y talones. Una mujer hasta perdió una uña", precisó Lucero.

  Y desde la guardia del hospital Alberdi, el médico Lisandro Betini corroboró las palabras del guardavidas. "Hoy (por ayer, desde las 8 a las 15.30) atendimos 6 casos", indicó el profesional. Ante las mordeduras hay que tomar recaudos. Es necesario vacunarse con la antitetánica y desinfectar bien la herida debido a las bacterias que pueda transmitir el pez.

 

A sus anchas. El río ayer trepaba a los 2,52 metros de altura, una medida no tan baja como la que les gusta a las palometas para nadar a sus anchas. El Paraná está bajo cuando tiene un metro y medio o menos.

  Justamente porque no está tan bajo es que los responsables de la playa se sorprendieron con la presencia del cardumen. "Estamos evaluando colocar una malla antipalometa", anticipó ayer a La Capital uno de los socios de la empresa Rambla Catalunya 2, Andrés Panero.

  Desde el balneario Vladimir ubicado en el Banquito de la isla, aclararon que allí "aún" no había palometas. "Y si aparecieran tenemos a la mano redes con pastillas de cloro especiales para auyentarlas", aseguró Juan Carlos Dellagáspera.

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