Jueves 30 de Enero de 2020
En este escenario de análisis y observaciones, Gustavo Suleta remarcó que "hay otra cuestión que es parte de esta problemática y no se puede descuidar de ninguna manera. Hay que ver cómo se venden los agroquímicos, siempre hablando de los autorizados por los organismos de control".
Y explicó: "Los agroquímicos se venden con receta, como en una farmacia, que debe estar hecha por un ingeniero agrónomo, quien debe precisar para qué tipo de producción, y para qué etapa de la producción está destinado. En este punto, nos queda la duda si en este paso también se controla". "Porque si se controlan los mercados, la producción, pero no se controla este punto de interacción, no tiene mucho sentido todo lo otro. Realmente, no sabemos qué tipo de controles se les hacen a las fábricas y a las empresas que venden agroquímicos, pero habría que implementar algo, quizás por control de stock", enfatizó el gerente del Mercado de Productores de Rosario.
En líneas generales, se encargó de resaltar que "en esto no hay sistemas de control perfectos, pero con una mirada más amplia del proceso se reduciría mucho el riesgo. Hay que mirar toda la cadena comercial, desde la siembra de la fruta o verdura, desde los controles que se hacen, de dónde se consiguen los agroquímicos, y en los lugares de venta en los grandes mercados".
"Cuantos más controles se hacen, el principal beneficiado siempre es el consumidor. Por eso nadie se puede oponer a estas observaciones", subrayó Suleta.