Otra muerte sobre la peligrosa rotonda de bulevar Oroño y Seguí
Un joven automovilista perdió la vida al chocar contra un camión que estaba detenido. Instaron a reordenar un sector que ya suma dos decesos y un herido en lo que va de 2011.

Martes 07 de Junio de 2011

La muerte de un joven automovilista que chocó ayer en la rotonda de bulevar Oroño y Seguí volvió a poner sobre el tapete la peligrosidad de esa esquina, primera en el ranking de accidentes de tránsito, tanto en 2009 como en 2010. Justamente, ese fue el dato que llevó al Concejo Municipal a aprobar dos proyectos (ambos del radical Jorge Boasso, el último de ellos votado casi premonitoriamente el jueves pasado) para que la Intendencia analice un cambio en el ordenamiento de circulación de esa rotonda, donde ya hubo dos muertes y un herido grave sólo en lo que va del año.

Se trata de la esquina más peligrosa en materia de seguridad vial: durante 2009 se produjeron en el lugar 113 accidentes y el año pasado 118.

En esa misma rotonda, en marzo pasado, una moto impactó contra una columna, lo que causó la muerte de su conductor, de 24 años, y politraumatismos a una chica de 20.

Pero la fatalidad volvió ayer a la esquina. Según datos de la policía, poco antes de las 6 un Fiat 128 conducido por Germán Oviedo, de 29 años, que circulaba en dirección sur-norte, impactó contra un Ford 4000 que estaba totalmente detenido porque su dueño, Mario Gauna, se encontraba realizando tareas para la Dirección de Alumbrado Público junto a un grupo de operarios.

Aunque para esclarecer las causas del accidente habrá que esperar, el titular de la seccional 15ª, Gustavo Bella, adelantó que se presume que el coche venía a “muy alta velocidad”.

Tan fuerte fue el impacto, dijo, que debieron intervenir los bomberos para retirar el cuerpo de la víctima de entre los hierros. Las actuaciones están a cargo del Juzgado Correccional Nº 5.

La misma percepción tuvo Gabriel Dellagiustina, un empleado de la Guardia Urbana Municipal (GUM), quien fue testigo presencial del accidente.

El agente recordó que, tras pasar la rotonda muy rápido (con el semáforo en intermitente), el Fiat pareció no registrar la presencia del camión, que estaba señalizado con conos.

“Por suerte, los operarios ya habían bajado del vehículo y estaban reparando la luminaria, si no todo habría sido peor”, opinó.

“Lo anticipamos”. Al conocer que un nuevo accidente se había cobrado otra vida en la rotonda de Oroño y Seguí, Boasso recordó que ese cruce ya ameritó “dos decretos” de su autoría, ambos aprobados por el Concejo. El último en la sesión del jueves.

El primero, del 16 de septiembre pasado, encomendaba al Ejecutivo realizar estudios para lograr “un nuevo ordenamiento circulatorio que evite el importante número de accidentes que se producen” en el lugar.

Pero como el análisis nunca fue realizado por la Intendencia, Boasso volvió a la carga el jueves y sus pares le dieron la razón. Por eso votaron un nuevo decreto para dar “inmediato cumplimiento” al estudio.

En ese marco, el concejal afirmó que la coincidencia entre la norma y el nuevo accidente puede parecer “increíble”, pero es la prueba palmaria “de que esto no es algo que se inventa”.

Por eso reclamó que los especialistas de Ingeniería de Tránsito del municipio analicen cómo puede modificarse el ordenamiento circulatorio en esa rotonda y contemplen incluso la posibilidad de eliminarla.

“La rotonda con semáforos permite el giro a la izquierda y eso provoca que los vehículos, muchas veces de gran porte como los ómnibus, queden atascados en las maniobras de giro”, señaló el concejal.

“Nos acercamos a los nueve meses de la aprobación del decreto y seguimos lamentando víctimas”, se quejó Boasso.

Asimismo, el edil hizo hincapié en que “los vecinos del barrio consideran a la rotonda como un factor determinante en la producción de este tipo de siniestros”.

Al margen de que haya esquinas u ordenamientos circulatorios más o menos peligrosos, desde el Sistema Integrado de Denuncias (Sideat), que registra sólo los accidentes sin heridos, afirman que “las fallas humanas y la falta de respeto a las reglas de tránsito son las causas fundamentales en el alto índice de siniestros”.

Según el Sideat, los lunes, martes y miércoles son los días hábiles en los que recibe mayor cantidad de denuncias.

Paralelamente, el fin de semana (sábado y domingo) es cuando se registra una menor cantidad de accidentes.

Lo cierto es que, durante el primer semestre de 2010, las estadísticas marcaron que el martes es el día en el que se registró la mayor cantidad de accidentes en Rosario.

Responsabilidad compartida

La Justicia rosarina disminuyó la responsabilidad de un motociclista que atropelló y causó la muerte de una mujer porque la víctima cruzaba la calle a 30 metros de la senda peatonal.

El fallo fue emitido por el Tribunal Colegiado de Responsabilidad Extracontractual Nº 2, que integran Viviana Cingolani, Delfina Domínguez y Juan José Bentolila, y condenó a un motociclista a abonar una indemnización a los familiares directos de una mujer que murió como consecuencia de un accidente de tránsito.

Sin embargo, los magistrados plantearon una sustancial reducción del monto por considerar que la responsabilidad del accidente fue compartida, ya que la mujer cruzó a 30 metros de la bocacalle, lejos de la senda peatonal, y apareció sorpresivamente en la calzada entre los autos estacionados.

El accidente se produjo el 14 de noviembre de 2007 en San Luis y Sarmiento. Eran cerca de las 10, cuando Catalina Cejas fue atropellada por una moto Honda 125, que estaba al mando de Miguel Angel Moreno.

La mujer, de 74 años, fue trasladada con politraumatismos al hospital Centenario, donde finalmente murió el 2 de diciembre de ese año.

En el fallo, los jueces destacaron que, de acuerdo a una ordenanza municipal, “son deberes y obligaciones de los peatones circular por las aceras o pasos peatonales y cruzar en los lugares señalizados o habilitados para ello”.

Luego indicaron que “el motociclista no contaba con el dominio de su rodado que le permitiera realizar la frenada eficaz que era necesaria para evitar colisionar a la mujer”.

Por eso determinaron las proporciones de responsabilidad compartida.