Opinión: ¿Es mucho pedir?

Sábado 21 de Junio de 2008

Es triste ver el Monumento semivacío el día en que Rosario vive su fiesta y la presidenta honra a la bandera en Hurlingham. Las sensaciones se entremezclan cuando se recuerda que, dos días antes, el aparato político movilizó a miles de militantes hasta la Plaza de Mayo para defender el gobierno de un golpe que sólo se imagina la mente de un violento como Luis D’Elía. En los dos actos flameó la celeste y blanca. ¿Fue la misma en ambos? Acá, el fervor por la bandera convocó a unos pocos y hubo varios factores que determinaron que la fiesta estuviese lejos de ser lo que fue en años anteriores.

Por un lado, el piquetero K vociferó durante toda la semana que vendría a Rosario a hacer un "desagravio a los símbolos patrios". Su "democrática" forma de manifestarse convenció a cientos de familias de que este año no era el mejor para ir al Monumento. Y no importó que después desistiera de su idea.

Por el otro, el conflicto con el campo. El gobernador Hermes Binner tuvo un papel preponderante en los últimos días y el gobierno central: ¿le pasó factura o tuvo miedo de venir a la ciudad de donde salió un masivo apoyo al campo el 25 de Mayo? No vino nadie, a excepción de la ministra de Salud, Graciela Ocaña, que encima llegó tarde, fiel al estilo K.

El paro agrario también tiene otro costado: hay desabastecimiento y no muchos pobladores de localidades cercanas se animan a gastar el combustible que tienen para venir a Rosario.

El hecho de que el feriado haya sido el lunes terminó de darle el golpe de gracia al acto. ¿Cuánto hace que los legisladores y funcionarios santafesinos están pidiendo que el feriado del 20 de Junio no se traslade?

Hizo frío, fueron pocos, pero los que estuvieron le pusieron fervor. La celeste y blanca los convocó y dijeron presente. Quizás algún día el 20 de Junio sea feriado, los violentos no agiten fantasmas y a todos nos una la misma bandera. ¿Es mucho pedir?