La ciudad

Operan a la hermana de las chicas fallecidas en el Parque Independencia

La nena tiene 9 años y sufrió fracturas de pelvis y en la pierna derecha. Su padre sigue recibiendo la ayuda desinteresada de no pocos rosarinos.

Miércoles 21 de Agosto de 2013

A diez días del accidente en la rueda gigante del International Park que le costó la vida de dos de sus hijas, Cristian Aranda extrae fuerzas de donde puede para estar en pie y agradecer a las autoridades del Hospital Víctor J. Vilela. En ese centro asistencial sigue internada Jackeline, su otra hija (de 9 años), que hoy será operada. La entereza del rafaelino se sostiene con los rostros anónimos que, silenciosamente y en forma desinteresada, le acercaron una ayuda económica, algún alimento o abrigo.

Frente a La Capital, Cristian reflexiona: "La vida de mis hijas no me las devuelve nadie, al menos que se haga Justicia. Que la gente que hizo daño, lo pague. Me tocó a mí, pero mañana no se sabe. Por eso no quiero que esto vuelva a ocurrir, porque el dolor es muy grande".

Desde que la góndola se desprendiera de unos 25 metros de altura el sábado 10 de agosto, en el predio ubicado en 27 de Febrero y Moreno, Aranda vive un calvario. Sus hijas Melany, de 11 años, y Florencia, de 14, habían ascendido al juego y murieron como consecuencia del impacto contra una pasarela metálica.

Entre los siete heridos que produjo el siniestro se encuentra su otra hija: Jackeline, quien sufrió fractura de pelvis y otra en la pierna derecha.

"Ella está molesta. La tienen que operar pero volverá a caminar. Iban a colocarle un clavo, pero tiene una infección. Por eso le pondrán un tutor hasta que corte la infección", indicó su padre.

En un momento se pensó en el traslado de la niña hasta Rafaela (donde residen), pero por decisión del matrimonio Aranda permanecerá internada en el Vilela. "Nunca critiqué al hospital y no quiero que me usen para hacer política. Jamás tuve la intención", dijo para despejar toda suspicacia.

"Acá están los mejores médicos y nos han ofrecido psicólogos para ayudarnos. Queremos que ella siga en el hospital, porque estamos muy agradecidos", aclaró Cristian.

Si bien los Aranda no piden ayuda, admiten que desde la tragedia están "amontonados" en la casa de un pariente en Rosario y que las necesidades se multiplican. Y que, por su condición de familia de trabajadores, están ajustados con los ingresos desde que acompañan a su hija en el Vilela.

"Somos como 22 personas, porque toda mi familia directa nos vino a dar apoyo en medio de nuestro dolor . Esperamos la operación para organizarnos y no generar más gastos y que cada uno de los parientes pueda volver a su casa y a su trabajo", explicó Cristian.

El hombre salió pasadas las 13 de ayer de una reunión con las autoridades del Vilela. Su sola presencia fue como un imán para muchas personas que lo esperaban en la guardia del hospital. Hasta allí fue Roxana, una mujer que se subió a la ola solidaria a través de los grupos de búsqueda de Santiago Laguia (una de las últimas víctimas encontradas bajo los escombros de Salta 2141).

"Venimos a acercarles comida, algo de dinero, apoyo y contención", dijo Roxana, quien vive en Roldán. Otra mujer, en silencio, también se acercó a Cristian. Luego hicieron lo propio dos personas más. Por la mañana, yendo a arreglar su auto, un cantante de chamamé lo cruzó mientras circulaba en bicicleta y lo reconoció. "Recibir toda esta ayuda nos hace bien. Que cada uno nos haya dado su granito de arena nos hace sentir agradecidos con los rosarinos y también los rafaelinos", recordó.

Respecto de la asistencia que requiere, Aranda fue cauto: "No me sale decir qué necesito. Si la gente quiere aportar algo, y le sale del corazón, lo aceptaremos. Sé que de esa manera nos están ayudando".

En medio del dolor de haber perdido a dos de sus hijas, el rafaelino cree en la Justicia. "Hay que llegar a los responsables", instó.

Los peritos hacen foco en el mantenimiento

Los ingenieros mecánicos expertos en pericias forenses presentaron ayer su informe preliminar ante el juez Correccional Nº 7, Juan Carlos Curto, quien está a cargo de la investigación de las causas del siniestro ocurrido el sábado 10 de agosto y en el que murieron dos chicas de 11 y 14 años.

En algunos párrafos del informe se da cuenta de la constatación del estado general de la rueda haciéndola girar en forma mecánica 360º para inspeccionar cada uno de los vínculos entre los carros y su
estructura de soporte. Esa inspección fue visual y táctil.

“Sugieren deficiencias de variado tipo en estos vínculos, posiblemente al montaje inicial del sistema y al mantenimiento deficiente”, se destaca.

Asimismo, los peritos consideran necesario hacer una prueba dinámica de la rueda gigante bajo carga de trabajo.

Con ese objetivo, se deberá contar con el auxilio de personal capacitado, maquinaria adecuada y elementos para poder simular la carga de trabajo del juego.

Aporte del municipio a los familiares

La secretaria de Promoción Social municipal, Cecilia González, aseguró ayer que desde el momento de la tragedia en la rueda gigante del International Park los familiares de las víctimas y lesionados recibieron contención y hasta se les ofreció alojamiento en un hotel.

“En el caso de los Aranda, la semana pasada le dimos una ayuda económica al padre y estamos haciendo un seguimiento permanente en lo emocional. Hasta fin de año, se decidió otorgarles un subsidio mensual”, precisó la funcionaria.

En el caso de Natalia Camos, la tía de las chicas que murieron, quien permanece internada en el Heca, también se la abordó desde Promoción Social y recibió ayuda económica.

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