Nutrigenética: lo nuevo para estar más cerca del peso adecuado
De la mano de la biología molecular, se puede obtener un plan alimentario y de actividad física súper personalizado. La presidenta del Colegio de Nutricionistas de Rosario cuenta de qué se trata

Martes 29 de Agosto de 2023

En el ámbito de la alimentación se suman novedades y evidencia científicas que permiten revisar muchas de las cosas que se creían verdades absolutas desde hace añares.

Se sabe que la nutrición es un tema central para mantener un peso adecuado pero, sobre todo, para sostener y mejorar la salud en general. Ahora, aparece un aporte que viene de la mano de la biología molecular, que está pisando fuerte en otros países y que empieza a tener visibilidad en la Argentina: la Nutrigenética.

Aunque todavía son pocos los profesionales que toman este recurso para indicar planes nutricionales se puede decir que ya es tendencia gracias a la precisión que brindan los datos obtenidos por medio de un test genético y leídos por un especialista.

Marilina Borrás, presidenta del Colegio de Graduados en Nutrición de Rosario, explica los alcances de esta rama de la genómica que estudia cómo las variantes genéticas de las personas influyen en el metabolismo, en las enfermedades y hasta en el tipo de actividad física adecuada para cada uno.

“Si nos ponemos a pensar, en realidad hace muy poco que empezó a estudiarse el genoma humano. Cabe recordar que el ADN es único en cada ser humano. Mucho más nueva es la relación entre los genes y la alimentación, que ese es el objetivo principal que tiene la Nutrigenética”, señala.

La información que nos da, básicamente, es cómo estamos conformados, y en ese sentido, podemos comprender mucho mejor qué alimentos son los más adecuados para cada persona ya que lo que puede ser bueno para alguien no lo es para otro, o hay alimentos que generan cierta sensibilidad o reacciones indeseadas en un determinado individuo que tal vez no lo sabe”, explica la licenciada.

¿Qué tipo de estudio se necesita para contar con esta data? “Se puede hacer a través de una muestra de saliva o un estudio de sangre. En el caso del test que utilizo, si es saliva podés tomar la muestra con un hisopado en tu casa o hacerlo de manera sencilla en consultorio. Eso se manda a analizar a través de un laboratorio que procesa el material (en mi caso lo hago con DasaGenómica, pero hay otros) y a los 40 o 45 días me llega un informe vía mail, y soy yo, como profesional de la nutrición, la que hago la lectura de la parte de alimentación y sugiero el plan adecuado, la actividad física, con una precisión que antes no teníamos”.

Borrás destaca la importancia de que medie un profesional para la comprensión correcta de los datos ya que cuando estos test empezaron a ser más masivos, en Estados Unidos, por ejemplo, la gente los recibía directamente en su casa y podía entender equivocadamente lo que allí estaba expresado. Incluso, los paneles genéticos no solo brindan datos relacionados al perfil nutricional adecuado para esa persona sino que ofrecen información vinculada a la predisposición genética de muchas enfermedades, entonces es clave que sea un especialista el que analice los alcances reales de esa información.

“En nuestro caso, el de los licenciados en nutrición, nos permite evaluar la parte metabólica, qué predisposición tenés a desarrollar obesidad, desarrollar más grasa, o resistencia a la insulina. Se evalúan las sensibilidades o las intolerancias a la lactosa, la fructosa, la sensibilidad al gluten y también se pueden evaluar el tipo de actividad física para ver si precisás, por ejemplo, poner el acento en la fuerza, en la resistencia o en lo aeróbico. En base a todo eso armás el plan de alimentación”.

“Esto es súper personalizado y ahí te das cuenta por qué alguien que levanta peso en un gimnasio obtiene resultados tan diferentes al amigo o incluso al hermano que levanta el mismo peso y tiene la misma rutina. No todo sirve para todos”, detalla Borrás.

También es cierto -agrega- que no sólo la genética es la determinante de la salud de una persona ya que la epigenética (hábitos, ambiente) también tiene un rol fundamental y de allí que sea útil tener información para poder cambiar aquellas costumbres o modos de alimentarse o de moverse que pueden lograr que no desarrollemos determinada enfermedad, o al menos que posterguemos mucho tiempo su aparición.

“Esta mirada relacionada con la biología molecular abre un campo enorme e interesante a nivel de nuestra profesión. Es verdad que aún es incipiente y en gran medida eso se relaciona con que estos estudios no suelen estar cubiertos por prepagas u obras sociales”. Hasta agosto de este año, el costo estimado -según el laboratorio- oscilaba entre los 100 mil y 200 mil pesos.

“Lo importante es que se sepa que esta información no sólo sirve para bajar de peso, aunque se utilice mucho para eso gracias a lograr un plan muy específico y súper personalizado, pero es realmente útil para analizar muchos parámetros que hacen a la salud general”, detalló la nutricionista.