Jueves 18 de Agosto de 2022
Los estudiantes de la Facultad de Psicología de Rosario realizaron una "ñoquiada" para visibilizar lo que denominaron como "alarmante" deserción en la carrera, que los alumnos aluden a la grave situación económica. Pero además, el metafórico reclamo a las autoridades de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) sirvió para solicitar que los presupuestos se destinen a las obras pendientes en el edificio, que se reabran las becas para los alumnos con escasos recursos, y se entreguen más tickets de comida y menús estudiantiles económicos.
Con carteles alusivos a cargos fantasmas en la UNR, al menos cinco agrupaciones políticas encabezadas por Alde (Agrupación de Lucha por los Derechos de los Estudiantes) realizaron ayer una "ñoquiada" en la plaza de la Memoria, frente a Psicología, en el predio del Centro Universitario Rosario con el propósito de visibilizar algunos reclamos puntuales.
“Observamos que después del receso quedamos un tercio de los alumnos que iniciamos el año. Es alarmante porque no se trata de deserciones académicas, como sucede habitualmente, es un porcentaje mucho más alto”, describió Matías Domes, estudiante de Psicología, miembro de Alde y secretario general de Federación Universitaria Rosario (FUR).
La dificultad por el contexto económico
El dirigente explicó con preocupación que la principal razón del abandono “es fundamentalmente económica. Muchos dejaron porque tuvieron que empezar a trabajar, se fueron de los departamentos porque los alquileres son insostenibles, ni hablar de transporte y comida. No nos olvidemos de que el 55 por ciento del alumnado de la UNR no es de Rosario”.
Las cifras que dieron a conocer las agrupaciones son extraoficiales, no se pueden cotejar y se sustentan en la observación en las aulas. "Solicitamos varias veces el listado de ingreso 2022, que supuestamente tuvo inscripción récord en la carrera, y de esa manera podríamos compararlo con los padrones electorales para saber con exactitud cuantos chicos abandonaron, pero nunca nos entregaron esa información", aclaró Domes.
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Con las raciones de ñoquis sobre la falda, improvisando espacios para almorzar al aire libre, los alumnos cuestionaron la política del rectorado. “En este contexto difícil de cifras récord de deserción, reclamamos que destinen los fondos para la finalización de obras, que se limitaron a un baño que ni siquiera quedó concluido, con el objetivo de mejorar las condiciones edilicias en general después de años de abandono y con aulas clausuradas por la humedad”, repasó Domes.
Además, solicitó que se reabra o amplíe el sistema de becas, que entienden son insuficientes respecto a materiales de estudio y pasajes, y pidieron más tickets en el comedor. “Es muy problemático, hacen falta políticas permanentes ante esta situación. Nuestra facultad tiene un bar gestionado por la UNR, pero no tiene menú estudiantil accesible”, dijo y, sin medias tintas, fustigó que “los presupuestos se destinan a sostener cargos de ñoquis en el Rectorado”.
El escollo de los alquileres
Otras de las cuestiones sensibles que planteó el dirigente es el histórico problema que afrontan los estudiantes de otras localidades que llegan a vivir a Rosario y deben iniciar los trámites para alquilar un inmueble.
“Le pedimos a la UNR y al Concejo Superior que generen mecanismos sostener a los estudiantes, para salir de garantes, porque no se trata solo de lo económico. Piden garantías propietarias, recibos de sueldo. Son requisitos que muchas veces impiden alquilar. Hace falta que las autoridades tengan un rol activo en esta cuestión”, sumó.
La "ñoquiada es la forma que encontramos para reclamarle a la decana Soledad Cottone y al rector Franco Bartolacci que resuelvan los problemas”, explicó Domes. En total se repartieron 250 raciones que se esfumaron en un rato. “Participaron muchas agrupaciones políticas, esto sirve para visibilizar el problema, pero también para agradecer a los estudiantes y los que difundieron la actividad”, sintetizó.