Miércoles 15 de Junio de 2022
Una chica camina sola hasta el baño de un boliche. Atraviesa la pista y alguien la tironea del brazo. El vaso de bebida que lleva en la mano tambalea a la par de ella. Y en el zamarreo termina ubicada el centro de una ronda de varones. La encierran. Una mano le toca el pelo, otra le acaricia la cara, siente manotazos en la cola y frases al oído. Aunque algunos no manoseen, todos ríen por igual.
La escena es más habitual de lo que cualquiera se imagina y muchas veces coincide con el ritual de crecimiento de cualquier chica. Para desmontarla o bien, para pensar que hay otras situaciones posibles para ser vividas en la nocturnidad, nació Rose: la única fiesta exclusiva para mujeres.
La novedad surgió en la noche porteña y este fin de semana llega por primera vez a la ciudad de Rosario con la idea de ofrecer “un espacio seguro y también divertido destinado exclusivamente a las mujeres”.
“Creamos Rose justamente por la necesidad de que haya un espacio seguro para que todas las mujeres puedan divertirse sin la necesidad de estar pasándola mal o lidiando con situaciones incómodas como en otros lugares”, explica Quimey Toro DJ e impulsora de esta propuesta, y agrega: “Al principio era para las mujeres de la comunidad LGBTIQ+ pero hoy en día mutó y se extendió tanto que no importa la condición sexual de las mujeres que asistan”.
Si en los ámbitos festivos y nocturnos, el cuerpo de la mujer se vuelve objeto para otros, la intención de Rose es además de pasar un momento de diversión y baile generar conciencia de que, incluso donde hay música, alcohol y quizás se relajan algunas conductas sociales la violencia contra la mujer no está de ningún modo habilitada.
La fiesta surgió en 2021 como un after office lésbico donde chicas de entre 18 y 30 años se podían juntar a tomar unos tragos. Las primeras convocatorias sumaron unas 100 asistentes y poco a poco el número creció y el lugar les comenzó a quedar chico. Por eso la idea se transformó en un formato fiesta con performances, DJ, influencer, bailarinas en escena donde se llegaron a contar más de mil asistentes.
“Yo perreo sola / Que ningún baboso se le pegue / La disco se prende cuando ella llegue”, dice una conocida canción del rapero Bad Bunny y ese parece ser el sentido que está detrás de esta fiesta. “Vamos hacia lo que es el autocuidado y los espacios seguros, porque en este lugar no existe acoso ni disgusto, no hay nada donde una mujer se sienta amenazada o en una situación de vulnerabilidad. Cada una viene sola, con amigas, novias, novies, sin necesidad de que pase nada malo”, cuenta Toro.
Para ella la propuesta se inscribe dentro de la gestión feminista, porque “apuesta a conquistar espacios dentro de la industria musical que suelen estar copados por los varones”.
“Necesitamos que haya más mujeres productoras en la música y en la producción de eventos. También al frente de boliches, bares y fiestas para que seamos muchas más”, cierra.
Para más información o entradas, se puede contactar vía redes sociales con la organización.
