La ciudad

No es sólo la soja, aves y árboles también sufren la sequía

La falta de lluvias hace estragos en los cultivos industriales y en la flora y fauna, que modifica comportamientos en búsqueda de agua

Domingo 11 de Marzo de 2018

Hojas amarillas antes de tiempo, aves de campo que aparecen en lugares no habituales, abejas copando piletas, parques que parecen una cancha del ascenso: la sequía que atraviesa la región hace estragos en los cultivos industriales y también en la flora y fauna del lugar, que esquiva como puede la falta de lluvias.

Aclaración importante: aunque el déficit hídrico es severo y muchas especies de árboles están perdiendo sus hojas de manera anticipada como mecanismo de defensa, la vegetación nativa resiste mucho mejor el pulso de calor que la "importada".

Plátanos, fresnos, álamos, olmos y cipreses (especies europeas o norteamericanas de climas más templados) llevan mucho peor la ausencia de lluvias que los cina-cina, algarrobos, chañar, espinillos o ceibos de la zona, biológicamente más aptos para las oscilaciones climáticas de esta parte del país.

Varias especies de aves también han modificado su comportamiento y muchas residentes habituales de la zona pampeana se han mudado temporalmente al Humedal, donde (por suerte) el agua nunca se acaba.

Juan Pablo Fortunato, de la dirección de Parques y Paseos, corroboró que los espacios verdes de la ciudad están bajo stress hídrico.

"Las altas temperaturas, los suelos compactados y las raíces restringidas de los árboles urbanos de alineación (las veredas) hacen que estén más afectados que los árboles en contexto forestal", señaló.

Si bien desde la Municipalidad tienen un sistema de riego con cubas para rotondas y parques, Fortunato les pidió a los vecinos que, en la medida de lo posible, colaboren con el regado del arbolado público ante esta situación excepcional.

"Estos últimos meses, desde que la sequía secó muchas lagunas y pequeños arroyos de zonas rurales, es notable ver cómo muchas de las aves de esas zonas encontraron refugio en los humedales del río Paraná", explicó Pablo Cantador, observador aficionado de aves.

Y si bien se trata de especies que suelen aparecer en las islas, no es común verlas en tal cantidad ni tan cerca. "Las más llamativas por su belleza y tamaño son el cisne de cuello negro y el llamado ganso blanco o cisne coscoroba, son aves muy mansas y confiadas, víctimas fácil de los cazadores furtivos".

Cantador agregó que ante la presencia de cazadores es importante que el personal de control de fauna maximice los controles para evitar su depredación. "Estas aves no la están pasando bien y necesitan nuestra protección", destacó.

Otros observadores de aves divisaron especies ligadas a ambientes acuáticos en la propia ciudad, como garzas, chiflones, carau y hasta un mirasol común, que apareció en el corazón del parque Independencia.

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