Miércoles 15 de Marzo de 2023
La primera reunión del comando unificado entre fuerzas federales, provinciales y el municipio vino con cambios. El comisario mayor de la Policía Federal Argentina, Víctor Chanenko, quedó a cargo de la coordinación de las tareas entre agentes nacionales y provinciales en el territorio rosarino. En breve quedarán habilitados un gabinete científico para la toma de muestras de proyectiles usados en hechos delictivos y equipos de alta tecnología para pericias forenses en teléfonos celulares de alta gama que antes se peritaban en el exterior.
En tanto, el ministro de Seguridad de la Nación, Aníbal Fernández, confirmó en la TV pública que “en un par de meses volveremos (a Rosario) con una parte más de personal para seguir trabajando en esto que nos propusimos: terminar con esta situación de la mejor manera posible”.
Hasta el momento hay 1.575 agentes federales afectados a Rosario y se distribuyen según el mapa de calor de delitos en la ciudad.
La reunión de ayer se produjo por la mañana en la sede local de Gobernación y acudieron los comandantes de Gendarmería Nacional, Ricardo Castillo y Alfredo Mario; el jefe de gabinete del Ministerio de Seguridad de la Nación, Lucas Gaincerain; el ministro de Seguridad santafesino, Claudio Brilloni y el intendente Pablo Javkin.
En la oportunidad, y a una semana del desembarco de más fuerzas federales en el territorio luego del estallido vecinal en Los Pumitas y la crisis persistente en seguridad, Chanenko fue puesto en funciones como el nuevo responsable del comando unificado.
Desde Capital Federal, casi en simultáneo el ministro Fernández brindó algunos adelantos para Rosario. “La primera evaluación es buena. Desde el primer momento, allá por el 20 de septiembre de 2021 en que nos hicimos cargo, planificamos tareas a rajatabla. Cada vez que llega personal determinado se prepara para su empeñamiento. Este análisis nos permite saber qué pasa en cada barrio y acercarnos a los vecinos, algo muy importante por lo que están sufriendo en este momento. Debemos estar atentos a lo que nos piden y seguramente en un par de meses más volveremos con una parte más de personal para seguir trabajando en esto que nosotros nos hemos propuesto, que es terminar de la mejor maneja con esta situación”, señaló el ministro.
Tras el encuentro y con Chanenko como nuevo titular del comando se conocieron algunos avances. Por ejemplo, que Rosario tendrá la primera boca de muestras de proyectiles en relación con hechos delictivos. En forma digital y desde el gabinete científico de la Federal, de calle 9 de Julio al 200, se lo compara con la base de datos de Capital Federal. En caso de coincidencia de las muestras se requiere el proyectil, se lo verifica y se estima un porcentaje de similitud. Todo ello, en lo que hace a armas relacionadas con el delito. Esto permitirá que a requerimiento de un fiscal, se pase por esta máquina en Rosario y se pueda comparar con la información condensada en Caba.
Además, llegarán equipos para la extracción forense de información en datos de telefonía celular. Uno se denomina Ufed Premium y permitirá abrir Iphones, trámite que antes se hacía fuera del país.
A ello se le agregan aparatos Ufed Touch que sirven para peritar celulares de gama media y alta del sistema operativo Android. Y también desembarcará una brigada de la Federal experta en explosivos con perros detectores para actuar ante las amenazas de bomba.
La conducción del comando tendrá un cambio de paradigma siempre en colaboración con el resto de las fuerzas federales. Alta visibilidad en los barrios, pero rotación de lugares y horarios. En función del mapa de calor habrá operativos sectorizados en Rosario y el Gran Rosario. En breve llegarán móviles desde Nación y el municipio dispuso de dos colectivos para el traslado de personal.
Por su parte, el ministro Brilloni resumió el encuentro de ayer en Gobernación en declaraciones a la prensa. “Estamos en un enfoque estratégico y prospectivo de la seguridad y tratar de adelantarnos a los hipotéticos escenarios de conflicto que vamos a tener de acá a una semana. Somos autocríticos. Debemos reconocer que si bien la planificación y la previsión en la organización de los patrullajes siempre se hicieron, hay algunos ajustes en materia de ejecución de las operaciones que hay que repasar de cara al mapa del delito y el análisis de la información criminal con la que se cuenta” señaló.
Cuando se lo consultó sobre un salto cualitativo tras este nuevo desembarco que arribó tras el estallido vecinal en el asentamiento Los Pumitas (donde clanes narco ordenaron balaceras que impactaron y mataron a un niño de 11 años) Brilloni fue al grano: “Nunca vamos a estar conformes hasta que no tengamos nivel cero del delito. Todos los esfuerzos de la gestión pública, de jueces y fiscales queremos delito cero y hacia eso enfocamos nuestra actividad laboral diaria. Hay cosas que mejorar, pero debemos reconocer que la llegada de estos 400 efectivos de las fuerzas federales lleva adelante una tarea que permite mayor coordinación y mayor visibilización de las tareas preventivas. Nos queda mucho por hacer hasta que la gente pueda retomar sus actividades con normalidad y tranquilidad”, cerró.