Monumento a la Bandera: vuelven las gestiones para terminar las obras de restauración
Los trabajos de recuperación habían comenzado hace tres años, pero quedaron a mitad de camino pese a los reclamos.

Domingo 06 de Diciembre de 2020

No se limpió el propileo, ni se restauraron los conjuntos escultóricos, tampoco se concretaron las obras de accesibilidad, ni la sala de las provincias en el subsuelo. El proyecto de restauración del Monumento Nacional a la Bandera quedó a mitad de camino. Los trabajos se pusieron en marcha hace tres años y al poco tiempo de iniciados generaron polémica: hubo múltiples atrasos en los plazos de obra, tareas incumplidas y recortes presupuestarios. Pero no todas son malas. En las últimas semanas, en un respiro que permitió la pandemia, funcionarios del gobierno nacional, la provincia y el municipio retomaron las gestiones para volver a licitar las obras y devolver el esplendor perdido a la construcción más representativa de la ciudad.

“Los trabajos que se realizaron en el Monumento fueron claramente un fracaso”, afirma sin medias tintas el intendente Pablo Javkin después de repasar algunos detalles de una auditoría que se realizó sobre la iniciativa emprendida apenas iniciada la gestión macrista.

Después de recorrer pormenorizadamente cada tramo del edificio inaugurado el 20 de junio de 1957, los especialistas de la Secretaría de Obras Públicas del municipio se encontraron con numerosas placas de mármol travertino mal colocadas, bloques rotos o con la superficie cruzada por grietas y juntas mal selladas.

Pero, además, advirtieron que las tareas previstas en el pliego de la licitación apenas se completaron en un 50 por ciento. Hay de todo: trabajos que se hicieron mal y rápidamente se deterioraron o se rompieron, tareas que quedaron por la mitad y otras que, directamente, no se iniciaron.

Las palabras de uno de los profesionales que participó del informe fueron muy gráficas. "Hay que pararse en la mitad del Patio Cívico. Si miramos hacia el río, nos vamos a encontrar con el sector donde se realizaron las obras de restauración. Si giramos hacia el propileo, vamos a ver que está igual que siempre".

Borrón y cuenta nueva

Con estos antecedentes, se logró rescindir el contrato con la empresa adjudicataria de la obra, Creaurban SA. Y hace poco más de dos meses se retiró el obrador que aún permanecía al pie del Monumento.

A principios de año, el municipio empezó a trabajar en un nuevo pliego de licitación para concluir las obras. Pero las urgencias planteadas por la pandemia de coronavirus pospusieron la iniciativa. Hace algunas semanas, se retomaron las conversaciones con Nación y provincia con el objetivo de lograr que se completen las tareas de restauración.

“El Monumento es el homenaje más importante que existe en el país a la creación de la bandera y un lugar de encuentro para todos los rosarinos. Es uno de los espacios más democráticos que existen en la ciudad. Sin duda, lo que pasó con esta licitación no hubiera sucedido si se trababa de un ícono de la ciudad de Buenos Aires, como el obelisco por ejemplo”, se quejó Javkin.

Una intervención polémica

La restauración del Monumento Nacional a la Bandera demandó una inversión de 9 millones de dólares. La iniciativa se presentó con bombos y platillos en el primer año de la presidencia de Mauricio Macri. Se la había calificado como la intervención más importante a ejecutar en la construcción proyectada por Angel Guido y Alejandro Bustillo.

Entre los trabajos previstos en la licitación abierta a fines de 2016 figuraban la restauración de la estructura de hormigón del edificio, mamposterías y revestimiento. También trabajos de impermeabilización en algunos sectores, como el propileo y el sellado de grietas.

La lista de tareas incluía además la restauración y climatización de la sala de las Banderas, la creación de una sala de las provincias y la incorporación de rampas y plataformas para garantizar la accesibilidad.

Las obras se iban a financiar en forma conjunta entre Nación y municipio. El gobierno nacional tenía a su cargo 70 por ciento de los fondos, con la participación de la intendencia en el resto de los aportes.

Las tareas se adjudicaron en enero de 2017 a Creaurban SA, una de las firmas vinculadas al empresario Angelo Calcaterra, primo del ex presidente Mauricio Macri.

Según los planes de la licitación, la concreción de esos trabajos iba a demandar hasta septiembre del año siguiente. Sin embargo, los movimientos se fueron ralentizando y para mitad de 2019 no habían alcanzado más del 35 por ciento.

Actualmente apenas está concluida la mitad de la obra. Los trabajos pendientes formarán parte de la nueva licitación que están preparando los arquitectos del municipio.