Miércoles 17 de Junio de 2020
Ardor y picazón en los ojos, molestias nasales y en la garganta, sensación de falta de aire, incomodidad general. Con uno o más de estos síntomas estuvieron los rosarinos en los últimos días a causa del intenso humo proveniente de la quema de pastizales de las islas.
Y aunque la situación no es nueva, los efectos de los incendios provocados se hicieron sentir como nunca. Lo cierto es que a pesar de que las redes sociales se llenaron de quejas y relatos de situaciones vinculadas a efectos en la salud, la gente que la pasó mal decidió llamar directamente a su médico de confianza y no asistir a una guardia o convocar a un servicio de emergencia. La pandemia, en ese sentido, sigue marcando una tendencia que preocupa cada vez más: las personas evitan acercarse a los consultorios por temor al contagio de Covid-19.
Aníbal Krivoy, jefe de la guardia del Sanatorio de Niños, dijo que durante los últimos días no hubo un incremento significativo de consultas como consecuencia de la quema de pastizales pero sí atendieron a algunos chicos con patologías respiratorias previas a los que se les agudizaron los síntomas. “Asistimos algunos casos de niños y adolescentes que venían bien con sus tratamientos preventivos y tuvieron alguna recaída que podemos adjudicar directamente al humo, pero no hubo consultas en forma masiva”, señaló.
Para el profesional, sin dudas la preocupación en torno a posibles contagios de Covid-19 sigue pisando fuerte en los padres que prefieren manejar en domicilio alguna situación en vez de acercarse a un efector.
Jorge Chapman, director médico de Ecco, que brinda servicio de urgencias domiciliarias, confirmó que los teléfonos no sonaron más que de costumbre a pesar de la humareda prolongada y densa que sin dudas “debe haber provocado una mayor irritabilidad en las vías aéreas superiores de personas especialmente sensibles, goteo nasal y hasta broncoespasmos”.
El ardor ocular es otro de los signos repetidos cuando la nube compuesta por innumerables tóxicos se acerca a la ciudad y zona.
El oftalmólogo Gabriel Bercovich dijo ayer que sus pacientes lo llamaron preocupados. “Lo del humo que viene de las islas es impresionante. Todos los años lo mismo. Lo que pasa es que ahora el viento y la sequía empeoraron notablemente la situación y estamos peor que antes”, comentó.
“El humo genera una reacción inflamatoria conjuntival. Es como una conjuntivitis pero con pocos síntomas en cuanto a secreciones o edema de párpados. Más bien es una conjuntivitis del tipo alérgica o tóxica. Esto genera una irritación que le produce al paciente lagrimeo y ojo rojo lo que a su vez puede darle una alteración visual. La persona se siente incómoda, se toca los ojos y tiene que parpadear seguido”, explicó.
El problema es que muchas veces estas conjuntivitis alérgicas o tóxicas se sobreinfectan: “Al picar y molestar las personas se tocan. Entonces pueden contaminar sus ojos con bacterias y termina siendo una conjuntivitis infecciosa que si bien es leve o pasajera, ocurre”.
Alérgicos al rojo vivo
Gonzalo Chorzepa, médico especialista en alergia e inmunología, mencionó que las consultas telefónicas de los pacientes se multiplicaron en las últimas jornadas como consecuencia de la quema de pastizales. “Los pacientes consultaron por un empeoramiento de los síntomas de alergia a causa del humo”, señaló. “Quizá estuvieron peor las personas que tienen asma”, agregó, y recordó que entre el 8 y 9% de la población vive con esta condición.
