La ciudad

Medidas para definir el caso de la madre separada de sus dos hijas

Luciana Barbera vivía en la calle con las menores, que ahora la Secretaría de Niñez sugiere dar en adopción. La mujer pide verlas desde 2017

Domingo 17 de Noviembre de 2019

El juzgado de Familia que tramita el expediente de Luciana Andrea Barbera, la joven de 21 años en situación de calle que en 2017 fue separada de sus hijas luego de una medida excepcional adoptada por la Secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, ordenó una serie de medidas tendientes a definir la compleja situación, mientras la madre sigue reclamando revincularse con las niñas, de 2 y 4 años.

El caso de Luciana salió a la luz en una nota publicada por La Capital el 29 de septiembre, donde la joven explica que en junio de 2017 fue abordada por un móvil de la Guardia Urbana Municipal (GUM) en Puerredón y Córdoba, donde vivía junto a sus dos hijas, y luego fue trasladada a un hotel. Después de algunos días en ese lugar, Niñez directamente ordenó separarla de las hijas, a las que nunca más pudo volver a ver.

Según las actuaciones, el organismo oficial tomó esa la medida excepcional luego de advertir que las niñas estaban expuestas a distintos situaciones de riesgo para su salud psicofísica. Después fueron entregadas a una familia solidaria. Igualmente, durante todo el proceso no se generaron mecanismos alternativos tendientes proteger el vínculo.

En los últimos días, Niñez ratificó el dictamen en el que sugiere dar a las niñas en adopción. Sin embargo, la jueza del Tribunal de Familia Nº 4, María Paula Mangani, que hace el control de legalidad de las actuaciones, ordenó una serie de medidas que se mantienen en reserva, pero que apuntarían a evaluar la realidad social actual de Luciana, además de entrevistas a las niñas.

No obstante, Niñez expresó una revocatoria a la decisión de la jueza, aunque el defensor oficial que representa a Luciana, Hugo Ferreyra, se opuso. La magistrada tuvo en cuenta ese dictamen y confirmó las medidas que adoptó para mejor proveer. Es decir, tener un panorama amplio y completo antes de tomar una resolución definitiva.

Luciana sigue reclamando tener contacto con sus hijas, según indicaron desde su entorno a este diario. Para ello, y con el objetivo de mejorar su situación, se sometió a un tratamiento psicológico en el centro de día Comunitas (Santiago al 700), donde habría mostrado avances positivos con resultados favorables.

Igualmente, ningún organismo oficial tomó el caso para abordarlo de manera integral. Es que según algunos asistentes y operadores, en este tipo de situaciones los perjuicios provocados a la relación filial se generaron por la omisión de una estrategia alternativa de revinculación, y un abordaje multidisciplinario, que era recomendable aplicar en los momentos posteriores a la separación de madre e hijas.

Tiempo valioso

Ahora, el tiempo transcurrido jugaría en contra de la joven madre, sobre todo por la edad de las nenas, que desde hace dos años no la ven y configuraron su realidad y entorno a partir de la convivencia con una familia solidaria.

Mientras tanto, el abogado Hugo Scarzi, conjuntamente con asesores del Concejo Municipal vinculados a la legisladora local Marina Magnani se ocuparon de la compleja situación de Luciana, y solicitaron tener acceso al expediente que se tramita en el juzgado de Familia Nº 4.

Luego de atravesar una niñez y adolescencia plagadas de sobresaltos, y cansada de vejámenes y abusos de un familiar directo en la misma vivienda, Luciana escapó de su casa cuando tenía apenas 14 años.

Desde ese momento vivió en la calle, y en esas circunstancias fue madre de las dos niñas de las cuales fue separada hace más de dos años. A partir de allí comenzó su lucha para poder verlas.

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