Masculinidades: un programa busca darle a los varones espacios para poder mirarse
Junto a organizaciones, el municipio pone a rodar dispositivos y talleres para repensar desde las paternidades hasta violencias

Domingo 05 de Diciembre de 2021

Que los varones puedan bajar la guardia, romper “las restricciones emocionales” impuestas y preguntarse cómo están es para Daniel Teppaz el primer paso para poder repensar las masculinidades no solo como un camino para desaprender las violencias de las cuales muchas veces son víctimas mujeres, infancias y diversidades, sino también los propios varones. Lo pone en números: en América latina, entre los 5 y 12 años la primera causa de morbilidad de los varones es la resolución violenta de conflictos.

“No se puede trabajar un solo polo”, dice quien fue pionero en el abordaje de políticas de salud en materia de salud sexual y reproductiva en el municipio y desde esta semana comenzará a coordinar el Programa de Masculinidades que pondrá en marcha la Municipalidad con varones y sobre todo con varones jóvenes. El trabajo busca tejer una red a través de los espacios que ya están funcionando, como son los centros de salud y de convivencia, La Estación y el Dispositivo de Atención a Varones que ejercen Violencia de Género, a los que se suman las organizaciones civiles y deportivas, que incluso ya tienen conformados grupos de reflexión de varones sobre estas problemáticas.

Teppaz reconoce que el desafío del programa que funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Género y Derechos Humanos del municipio es inmenso y que llevará “un trabajo concienzudo de mucho tiempo y paciencia”; sobre todo porque busca generar movimientos genuinos que permitan pensar “las masculinidades de manera situada”, es decir en y con las personas que habitan los barrios de la ciudad.

“Una pregunta que nos hacemos es qué son las «nuevas masculinidades». Si es buscar masculinidades más descontracturadas, libres e igualitarias; o si se trata de una nueva masculinidad hegemónica mucho más liviana, donde los jóvenes ya no se identifican con el macho de la vieja escuela, pero sostienen los mismos privilegios”, se planteó Teppaz, convencido de que se trata de la segunda alternativa: “Siguen haciendo las mismas cosas, pero más veladas. Por eso, cuando se trabaja con varones y también con mujeres, porque esto no lo sostienen solo varones, uno se da cuenta de que aún gente muy joven mantiene las mismas cuestiones de fondo y hacia allí hay que ir”.

Los ejes y modalidades

Teppaz y el coordinador general de la Secretaría de Género, Martín Illia, explicaron que entre los ejes del programa que se presentará hoy en el Espacio Cultural Universitario (ECU), junto a la firma de un convenio con la UNR, están paternidades y crianzas, la salud de los varones y cómo incide en relación a las mujeres, niñas, niños, adolescentes y diversidades, masculinidades y diversidad sexual y una de las principales preocupaciones que es la violencia de género.

“Claro que hay algunos que se trabajarán en espacios específicos como es el caso del dispositivo para varones que ejercen la violencia, pero fundamentalmente se busca no actuar solo sobre lo hecho, sino avanzar en prevención y en ese objetivo se enmarca el trabajo que haremos, de tomar lo que viene haciendo el Estado y las organizaciones civiles y aprovechar esos espacios para abordar la problemática”.

En el caso puntual de la violencia de género, reforzar el dispositivo es un punto en el que se viene avanzando. Por el espacio pionero en el país y que tiene una trayectoria reconocida venían pasando unos 80 varones al año y en 2021 creció a 120 solo hasta octubre.

“No solo se toman casos judicializados y probation, sino que además se hacen derivaciones de otros espacios como centros de salud y centros de convivencia barrial”, apuntó Illia.

Como ejemplo de los espacios en funcionamiento donde la problemática de las masculinidades se pondrá también a trabajar, Teppaz apuntó La Estación, un dispositivo de abordaje integral de consumos problemáticos, donde se conformó un grupo específico con varones y aborda “todo tipo de violencias”.

Territorios y violencias

Si bien los profesionales aclaran que las causales de la violencia son múltiples, tanto Teppaz como Illia reconocen y hacen hincapié en la relación entre las violencias urbanas, el escenario actual que atraviesa Rosario y los modos aprendidos de resolver los conflictos con las masculinidades hegemónicas, sobre todo en los territorios.

“Hay lugares, como el centro de la ciudad y entre los varones de clase media y universitarios como yo, donde las consecuencias que puedo sufrir por romper la complicidad machista es que no me inviten a un asado, pero eso no es así en todos lados. Hay determinados barrios donde eso puede implicar poner en riesgo a tu familia y a vos mismo”, aseguró.

En ese contexto, están convencidos de que el desafío que tienen por delante es el de un “trabajo hormiga que requiere paciencia y tiempo”.

“En muchos espacios empezamos preguntando «¿Cómo te sentís»” lo que puede parecer algo menor, pero no lo es a sabiendas de que una de las características fundamentales de los mandatos de las masculinidades hegemónicas es justamente la barrera emocional que pesa sobre los varones”, señala Teppaz y agrega: “Dar lugar a la palabra es un trabajo artesanal porque acá no se pueden bajar enlatados, es una tarea desde lo singular, pensando desde una subjetividad situada en un contexto y en un territorio determinado”.