Sábado 22 de Diciembre de 2007
Amadeo Masara, muerto ayer, estuvo preso en Rosario hace cinco años. Fue acusado de integrar la banda que dio un formidable golpe a un blindado que descargaba 400 mil pesos en el Banco Bersa de Corrientes al 300, frente a una extensa cola de jubilados que esperaban el pago a las 7.15 de la mañana del 16 de agosto de 2002.
Al día siguiente del atraco la policía detuvo en San Nicolás a dos señalados miembros la banda: eran José Marcatelli y Amadeo Guillermo Masara. Luego cayeron otros tres hombres vinculados. Todos nicoleños, todos de abultados prontuarios, todos señalados como especialistas en este tipo de golpes.
Pero el juez Jorge Juárez, investigador del robo, valoró que no existían pruebas directas contra ellos. Ningún testigo los apuntó en rueda judicial. Y por ello el 5 de septiembre de 2002, a tres semanas del hecho, debió liberar a todo el grupo. La excepción fue Marcatelli que quedó preso por un delito anterior: se había fugado de la Jefatura de Cañada de Gómez tras un robo en esa ciudad.
Cuando excarcelaron a todos una nota de La Capital señalaba que en la Brigada de Investigaciones estaban seguros de que algunos de los liberados eran los del robo al blindado. Uno de ellos, Amadeo Masara, de 35 años, es quien cayó ayer en barrio Belgrano.