La ciudad

Más pedidos de padres separados para ver a sus hijos a causa de la pandemia

Por la cuarentena aumentaron los conflictos por régimen de comunicación en los juzgados de Familia. Especialistas repasan salidas para prevenir y saldar controversias en las que los niños quedan atrapados.

Miércoles 24 de Febrero de 2021

Entre los efectos que dejó la pandemia de coronavirus en los niños y adolescentes, quienes durante varios meses del año pasado perdieron espacios de socialización y encuentro, se destaca el recrudecimiento de los conflictos dentro de sus propias familias en lo que hace a los regímenes de comunicación, antes llamados “visitas”, de los padres y madres no convivientes con sus hijos. En Tribunales confirmaron que la cuarentena agudizó estas discrepancias e incluso allí donde no las había provocó una lluvia de planteos judiciales, los cuales comenzaron a descomprimirse lentamente cuando se flexibilizaron las restricciones de circulación.

Si bien las causas del fuero de Familia tienen como motivo principal la violencia (la mitad de los expedientes), “los contactos entre padres e hijos son de los más complejos de resolver porque los niños quedan atrapados en la conflictiva de los adultos y los jueces necesitan ser auxiliados por expertos de otras disciplinas”, confió la magistrada Andrea Brunetti, del tribunal colegiado Nº 7. En ese sentido, “escuchar al niño, darle el lugar de parte que los propios padres le sacaron y aflojar la tensión entre la pareja parental” son salidas posibles para prevenir y solucionar conflictos tan delicados desde la perspectiva de la abogada Silvina D'Agostino, al frente del Instituto de Derecho de Familia del Colegio de Abogados de Rosario.

En tanto para la defensora civil Carolina Pangia, el mayor multiplicador de estos expedientes no es la pandemia sino la crisis económica y el aumento de la pobreza y la vulnerabilidad. Los nuevos canales de comunicación y de trámite habilitados en el marco del distanciamiento permiten sobrellevar la curva ascendente de sumarios y evitar las antiguas postales de pasillos atestados en los Tribunales de Balcarce y Pellegrini. También representan una alternativa en la búsqueda de una solución pacífica, que sobre todo beneficie a aquellos con menor margen de acción, es decir los niños y adolescentes.

Contactos en jaque

“La pandemia fue una bomba que explotó en la familia y en aquellas familias con dificultades para establecer un régimen comunicacional entre madres, padres e hijos implicó un paso para atrás”, apuntó la jueza Brunetti. “El contacto se interrumpió y donde había problemas se fue restableciendo desde mitad de 2020 para adelante, cuando se modificaron las reglas de circulación. Fue intenso y en algunos casos traumático”, contó la magistrada.

Incluso muchas exparejas sin desavenencias previas sobre este punto ni formalización del régimen de visitas, una vez decretada la cuarentena recurrieron a la justicia para que los autorizaran a desplazarse o restituir a los niños a su domicilio habitual, sobre todo si residían en distintas localidades o provincias. Al principio los pedidos ingresaban en masa como medidas cautelares urgentes, en tanto por la emergencia debieron suspenderse los regímenes supervisados de vinculación y revinculación que transcurren en una sala especial de los Tribunales. Esto se normalizó lentamente hacia fin de año.

Cuando surge una controversia entre los progenitores en cuanto al contacto con los niños y adolescentes, “más que a una sentencia rígida se intenta llegar a acuerdos; son procesos rápidos en los que nos auxilian trabajadores sociales, psicólogos, psicopedagogos, pediatras, psiquiatras”, confió la jueza Brunetti, y diferenció el incumplimiento de estos acuerdos de los impedimentos de contacto (evitar sin justificación el encuentro del hijo con el padre o la madre no conviviente). Esta última conducta constituye un delito penal y por lo tanto es investigada por una fiscalía.

Una deuda del derecho

“La pandemia le puso algún aditamento más pero lo medular del impedimento de contacto, más allá de los kilómetros de distancia, está en la influencia que uno de los progenitores tiene sobre el niño y ahí el sistema se encuentra con una situación muy difícil de saldar desde lo jurídico: se trata de una frustración del derecho a nivel internacional, de una deuda del derecho con la sociedad”, disparó D’Agostino, abogada especialista y representante de menores de edad en juicios.

Estos temas deben resolverse rápidamente porque los tiempos de la Justicia no son los del niño, no solo porque la niñez pasa sino porque el tiempo para el niño es eterno, lo percibe diferente. El problema es que los padres creen que el hijo es un objeto de su propiedad y no un sujeto de derecho que está reclamando un contacto”, insistió la profesional en su carácter de abogada de niños. Esta figura, creada hace treinta años por la Convención de los Derechos del Niño e incorporada a la legislación argentina en 2005, se reconoció en la provincia a principios de 2020 a través de la ley provincial Nº 13.923, en vías de reglamentación.

Escuchar al niño, darle en el conflicto el lugar de parte que los propios padres en su conflictiva le sacaron, aflojar la tensión entre la pareja parental con la ayuda de la interdisciplina son salidas posibles según D’Agostino, con décadas de experiencia en este ámbito.

Aumento de casos

“Los regímenes de comunicación se complejizaron por la pandemia ya que tienen que ver con el contacto y eso se puso en crisis durante la cuarentena porque se impedían y condicionaban los traslados”, dijo por su parte la defensora civil Carolina Pangia, que además de patrocinar a personas en situación de vulnerabilidad actúa en representación de los niños. “Buscábamos las estrategias para que se diera la comunicación (entre padres e hijos), apelando a la virtualidad cuando no se podía garantizar la presencialidad”, agregó la funcionaria, que si es necesario se entrevista con los chicos “por Zoom o videollamada de WhatsApp”.

“El servicio que los (diez) defensores civiles brindamos es el de acceso a la Justicia, y en pandemia buscamos los mecanismos para que las restricciones repercutieran lo menos posible”, siguió Pangia. Los nuevos canales de comunicación y trámite, que parecen haber llegado para quedarse, permiten consultas a través de correos electrónicos, líneas gratuitas, teléfonos celulares y hasta la red social Facebook, en tanto para acudir a Tribunales es preciso reservar un turno en la página web del Poder Judicial. Todo esto además de descomprimir la afluencia de público, agiliza el proceso y genera mayor cercanía con los usuarios.

“Las herramientas nos permiten trabajar mejor, porque la presencialidad absoluta nos impediría abarcar todo”, analizó la defensora, quien admitió un aumento de casos, sobre todo lo que tiene que ver con reclamos de cuota alimentaria. “Las consultas crecen no solo por la pandemia sino por el aumento de la crisis, de la pobreza, de la vulnerabilidad”, cerró la funcionaria.

Acceso a la Justicia

Desatar el nudo del conflicto entre los adultos que contamina la parentalidad, y hacerlo a través del diálogo, es el horizonte hacia el que se orientan los juzgados de Familia ante controversias por regímenes de comunicación con los hijos. En ese sentido, tanto los Tribunales como las defensorías están de turno las 24 horas todos los días del año. “Es importante que esto se conozca porque puede ayudar a las personas a encontrar soluciones para sus problemáticas; de hecho en la guardia lo que más tratamos son temas de salud mental, violencia y reintegros de hijos”, contó la jueza de Familia Nº 7, Andrea Brunetti. Y también aclaró que cuando los regímenes de comunicación se solicitan de manera provisoria o urgente no requieren mediación prejudicial obligatoria.

Las personas en situación de vulnerabilidad pueden ser patrocinadas por las defensorías civiles y para ello deben solicitar turno a través de la página web www.justicia.gov.ar. Desde el inicio de la pandemia cuentan además con vías extra de acceso al servicio. En primer lugar la línea gratuita 0800 777 2017.

Si tienen uno de los diez defensores asignados pueden comunicarse para consultas o trámites a los teléfonos fijos de lunes a viernes de 8 a 12, de lo contrario hay un celular para llamar o enviar WhatsApp de 8 a 20 (341-6-772252), un mail (defcivconsultaros@justiciasantafe.gov.ar) y una cuenta de Facebook (defensoriascivilespjsf).

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