Sábado 27 de Julio de 2019
La situación de las cuatro choferes que presentaron un amparo contra la empresa Movi ante la Justicia laboral también está a un paso de resolverse. Si bien el encuentro entre las partes que ayer se dieron cita en una nueva audiencia no llegó a cerrar en un acuerdo, las mujeres que reclaman su lugar en la firma anticiparon que "ya se limaron muchas diferencias" y reconocieron que el acuerdo podría darse tras un cuarto intermedio, el próximo viernes, cuando vuelvan a encontrarse.
El reclamo "por discriminación" de las colectiveras quedó planteado en abril pasado en el juzgado laboral de la 10ª nominación, a cargo de María Andrea Deco, donde reclamaron su reincorporación a la empresa Movi como parte de la planta permanente. Es que las cuatro se desempeñaron como choferes entre enero y marzo del año pasado, pero una vez finalizado su contrato ninguna de ellas logró ingresar en forma definitiva.
El amparo, donde denuncian la conducta discriminatoria del empleador que obstaculizó su derecho a trabajar por su condición de género, justamente tiene como uno de los principales argumentos la ordenanza aprobada por el Concejo Municipal y vigente desde 2006 y que fue modificada este año.
Predisposición
Lo cierto es que tras varias audiencias y cuartos intermedios, se fueron limando las diferencias. "No se pudo cerrar el acuerdo, pero hay buena predisposición de las partes", admitió María Alvarez, una de las amparistas, y señaló que la ausencia del presidente de la empresa también trabó ayer el encuentro, ya que había decisiones que los representantes legales no pudieron tomar.
Pese a eso, fue optimista respecto de la cita del próximo viernes. "La empresa demostró interés en cumplir y esperamos cerrar un cuardo", señaló Alvarez, y anticipó que, de ser así, ella y sus tres compañeras volverían a los colectivos. "Es un paso para nosotras, pero también una puerta para muchas otras mujeres que quieren trabajar en el transporte", cerró.