María de Lourdes, la religiosa que va camino a convertirse en la primera santa rosarina
Formó parte de la Orden del Verbo Encarnado. El trámite para su beatificación comenzó hace 25 años y está en la etapa final para iniciar su viaje al Vaticano

Viernes 06 de Octubre de 2023

Dos cajas con documentación sobre la vida y obra de la hermana Mayorina Josefa Para Scaglia, conocida como María de Lourdes del Santísimo Sacramento, quien se desempeñó en la Orden del Verbo Encarnado en Rosario durante más de 50 años, están próximas a partir al Vaticano. La investigación de registros y testimonios que llegaron desde varios puntos del planeta está llegando a su fin y el próximo paso es que sean revisados en Roma para comenzar el proceso de beatificación y Rosario esté más cerca de tener a su primera santa.

El trámite comenzó hace 25 años, luego de que la superiora general y el consejo generalicio de la congregación de la Orden del Verbo Encarnado y del Santísimo Sacramento, con sede en México, le encomendaran al cura rosarino Carlos Costa la postulación de la religiosa. El sacerdote se especializó en Roma sobre los pasos que hay que dar para encarar un proceso de canonización y es el único en la ciudad que cursó este tipo de estudios en la capital italiana.

El padre recopiló documentación y testimonios en distintos lugares de la provincia y el exterior. Fue a México y España para consultar a religiosas que vivieron en Rosario con María de Lourdes o que la conocieron, atendió a testigos de Kenia y otros puntos de África que viajaron para prestar su declaración y recibió a quien fuera la superiora general de la orden, la madre Rosa Marta.

“Estamos en la etapa final de la investigación”, confirmó a La Capital el padre Costa, quien tomó el caso en abril de 1999 tras un pedido por parte de las hermanas del Verbo Encarnado, congregación a la que pertenecía María de Lourdes. La recolección y verificación de documentación histórica y fotográfica ya concluyó, y resta, para enviar todo a Roma, la impresión de una biografía breve sobre la vida de “Lurditas”, como la llaman cariñosamente en México, ya que trascendió fronteras en Latinoamérica y África a pesar de haber vivido en Rosario desde 1936 hasta su fallecimiento, en 1988.

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El padre Carlos Costa, a cargo de la investigación sobre la vida y obra de María de Lourdes.

Para la investigación, el sacerdote rosarino recibió cartas con testimonios de distintas partes del mundo. En la edición del 1º de octubre de 2005, cuando La Capital anunció por primera vez el proceso para la beatificación de María de Lourdes, el propio Costa confió que ella era “muy querida” en México, Puerto Rico, Guatemala, Kenia y Tanzania.

Para comenzar el trámite, se deben enviar a Roma documentos históricos, testimonios de quienes convivieron con María de Lourdes, su estudio grafológico, el acta de reconocimiento del cadáver, registros fotográficos, un acta que especifica que se trata de un culto privado y ejemplares de dos tipos de biografía sobre la hermana: una histórica y otra breve; esta última es la que falta imprimir. “Necesitamos dinero, porque la impresión cuesta bastante y eso es lo que nos está atrasando el proyecto que teníamos de acelerar los últimos pasos”, detalló el sacerdote y mencionó que se trata de una biografía “de divulgación popular”.

Cuatro cajas de documentación

La investigación está en la etapa final de la fase diocesana y el próximo paso es que toda la documentación se vuelva a revisar en el Vaticano, un trabajo que no tiene plazos, ya que los casos que ingresan son muchísimos y de varias partes del mundo. La única manera de agilizar la revisión es si se conoce un milagro que ocurra tras pedir la intercesión de Dios a través de María de Lourdes.

“Son cuatro cajas de tamaño A4”, detalló el padre. Con la finalización de la etapa diocesana, una caja queda en el Arzobispado de Rosario, otra en el colegio Verbo Encarnado y dos se envían, vía Nunciatura Apostólica, al Vaticano para que comience la “etapa romana” de revisión de toda la documentación en Roma.

Los pasos que restan para el envío al Vaticano son pocos. “El arzobispo (Eduardo Martín) nombró una nueva comisión indagatoria para que tome testimonios a dos personas que no han conocido a María de Lourdes y, además, a los siete miembros de la comisión histórica. Todos deben dar su testimonio sobre ella, conforme lo que vieron en la documentación”, detalló el sacerdote. A cargo del arzobispo también estuvo el nombramiento de la comisión histórica.

En busca del milagro

No hay plazos para la revisión del caso en Roma, según explicó Costa: “Hay muchos casos esperando su turno. A medida que van llegando, se verifican y se va avanzando”. Sólo hay un camino para darle prioridad máxima a un caso: que ocurra un milagro por intercesión de María de Lourdes.

“Si se verifica que el milagro es verdadero, pueden apurar un poco más la investigación en Roma. Mientras no haya un milagro que Dios produzca por intercesión de María de Lourdes, las cosas van paulatinamente”, detalló el padre.

Es por eso que resignificó la “importancia de promover esta causa para que los fieles puedan pedir, por intercesión de María de Lourdes, un milagro que puede ser de orden natural o físico, como una enfermedad. Es Dios el que hace el milagro y necesitamos su voz a través del mismo y de la intercesión de María de Lourdes”.

novena maria de lourdes

La novena de la María de Lourdes.

Los pedidos en nombre de María de Lourdes se realizarán en español y en inglés, ya que se tradujo a ese idioma la novena y la oración para pedir gracias. El trabajo se realizó en México para enviar a África y a Estados Unidos.

“La traducción de la novena y la oración sirve para que puedan pedir gracias en otros lugares y, de allí, surja algún milagro”, agregó.

Robo en el cementerio El Salvador

El padre Carlos Costa estudió, en 1997, en la Congregación para las Causas de los Santos (actualmente llamado Dicasterio de las Causas de los Santos). Fueron cinco meses en Roma para “aprender cómo se desarrolla todo el proceso de beatificación y canonización”. Al volver al país, las hermanas del colegio Verbo Encarnado le solicitaron que se encargue de la causa de María de Lourdes, la primera y única que se tramitó en Rosario en toda la historia.

“Estuve trabajando en otras causas, en su parte histórica, pero en este caso me tocó ser el postulador y por eso sigo tratando de promover la investigación y estar atento a todas las cosas que vayan sucediendo”, indicó. Dio como ejemplo la gestión que llevan adelante con las hermanas del Verbo Encarnado para reponer la placa de bronce que robaron de la tumba de María de Lourdes, sepultada en el cementerio El Salvador.

placa maria de lourdes santa rosarina

La placa de acero inoxidable que reemplazará a la de bronce, que fue robada.

El padre contó que para robarla rompieron el mármol y que el cementerio se hizo cargo de la reposición de esta última pieza. Ellos mandaron a confeccionar otra placa de acero inoxidable, que se volverá a colocar en estos días, para que no se la vuelvan a robar.

“Queremos identificar dónde están los restos de María de Lourdes para que la gente sepa dónde está ella, para que pueda ir a dejarle flores y a pedir”, concluyó.

Quién fue María de Lourdes

Maggiorina Josefa Para Scaglia, nombre de bautismo de María de Lourdes del Santísimo Sacramento, nació en Carlos Pellegrini (Santa Fe) el 13 de junio de 1900. En su juventud trabajó en tareas rurales y luego se trasladó a Gálvez con su familia, donde fue modista.

El 6 de junio de 1931 fundó, junto con otras mujeres, el Apostolado de la Oración, la primera asociación de laicos de la parroquia Santa Margarita de Escocia, de Gálvez. Tenía 31 años cuando el 19 de abril de 1932 ingresó al monasterio del Verbo Encarnado en esa ciudad santafesina, donde se había trasladado la orden. Maggiorina Josefa vistió el hábito el 11 de febrero de 1933, festividad de Nuestra Señora de Lourdes y, por eso, a la hora de cambiar su nombre eligió el de sor María de Lourdes y se convirtió en la primera monja argentina en ingresar al Verbo Encarnado. En 1936 se trasladó a Rosario y en 1937 hizo la profesión perpetua.

En el colegio de La Paz al 500 fue despensera, cocinera, encargada de comedor, enfermera, portera, maestra y encargada de las alumnas pupilas mientras existía el internado. Nunca ejerció el oficio de superiora en la comunidad.

El 6 de junio de 1988, después de 54 años de labor pastoral, falleció en Rosario. Al día siguiente, sus restos fueron sepultados en el cementerio El Redentor de Granadero Baigorria, pero once años después, el 10 de abril de 1999, fueron trasladados al cementerio El Salvador de Rosario.

Se considera que María de Lourdes es rosarina porque Rosario fue el lugar donde estuvo desde 1936 hasta su muerte en 1988, años en donde desarrolló su más fuerte labor religiosa.

De hecho, el 6 de junio de 1998, en coincidencia con los diez años de su muerte, se inició la causa de su beatificación y canonización, que tuvo su apertura oficial el 6 de abril de 1999 en el Arzobispado de Rosario, a cargo por entonces de monseñor Eduardo Mirás.