Martes 09 de Agosto de 2022
"Rosario se planta 2022" no será la primera feria, congreso y exposición sobre los aspectos relacionados a la planta de cannabis y su uso medicinal, pero sí será la primera de acceso abierto y gratuito. Organizada por las Madres que se Plantan, la organización de mujeres que hace algo más de una década fueron a la Justicia para poder plantar y producir el aceite de cannabis que les permitía tratar las afecciones de sus propios hijos, el espacio busca sobre todo "democratizar la información, que cualquiera pueda acceder ella de forma gratuita porque esa es una de nuestras batallas ahora, que todos y todas tengan acceso a la información", afirmó sin medias tintas Carina Prietto, una de las tres mujeres que presentaron el amparo a Justicia Federal y que integra del espacio desde el día cero.
Si de algo saben Carina y las mujeres que integran el espacio es de ese hacer en soledad y es lo que claramente buscan que no se repita.
"Esto tiene que ser parte de la salud pública, que en un hospital haya quien informe y que no pase, como sí nos pasó a nosotras, que todo se haga desde el miedo: miedo si hacés bien o mal porque no sabés, miedo porque toda la responsabilidad recae sobre vos, miedo porque lo que hacés no estaba regulado", dice al recordar el tiempo en que comenzó los tratamientos de su hijo Juan, por entonces de 6 años y con un diagnóstico de autismo, y agrega: "Para no tener miedo la información es fundamental y hay gente que no puede pagar esa información, por eso el espacio es abierto y gratuito".
El evento ya tiene fecha y lugar: el 17 de septiembre próximo en el Centro de la Juventud de la Municipalidad (Belgrano 950). Y las inscripciones a participar ya están abiertas a través de un formulario web que está disponible en el sitio de Madres que se Plantan.
El evento
La expectativa es que la convocatoria no solo reúna a rosarinos, ya que con participantes y expositores de diferentes provincias como Buenos Aires y Neuquén, e incluso países limítrofes como Uruguay, esperan que en el boca a boca la participación llegue de toda la Argentina. Para recibirlos, el espacio se organizará entre un adentro y un afuera del galpón junto al río Paraná.
Afuera, explicó Carina, se instalarán unos 30 gazebos donde justamente se instalarán las principales organizaciones, asociaciones y entidades oficiales que se sumarán al evento, entre las que se cuentan el Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) de Santa Fe que ya produjo los primeros lotes de aceite de cannabis para su distribución en efectores de salud público y en poco tiempo más avanzará con el segundo, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) que participa en el proyecto que semanas atrás se puso en marcha en Monte Vera con la primera plantación de cannabis sativa en la que es parte del Estado provincial y el Instituto Nacional del Asociativismo y Economía Social (Inaes), además de la Asociación de Usuarixs y Profesionales para el Abordaje del Cannabis y otras drogas (Aupac) y la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
En el interior, con referentes nacionales y regionales, la meta es abordar los múltiples aspectos relacionados a la planta de cannabis que van desde el cultivo y la agricultura del cannabis hasta la medicina y la salud -el uso de cannabis medicinal en epilepsia, trastorno del espectro autista, neurología, psiquiatría, tercera edad, tratamiento del dolor y alzheimer, entre otros-.
Las extracciones, la seguridad y eficacia de aceites caseros, las dosis y los cuidados y los cotejos y análisis de las extracciones a través del laboratorio también son parte de la agenda, sumado al marco legislativo y la regulación actual del uso del cannabis, ciencia y tecnología y el uso veterinario.
Alivianar la mochila
Cuando en 2015 comenzaron con la producción de aceite de cannabis para sus hijos, tenían claro que lo que hacían no estaba regulado y, por lo tanto, enmarcado como un delito, podía llevarlas presa, como le sucedió a muchas madres del país.
"Mi mamá y mi hermana venían a mi casa, veían una planta o una balanza y se asustaban y tenían miedo de que me llevaran presa", dice Carina y señala que, desde entonces a la actualidad, "el país es otro".
Sin embargo, sigue reconociendo que "la información es muy elitista y son muchos los que no pueden pagar una consulta o la información que se puede conseguir en un espacio pago", dice volviendo al principal objetivo del encuentro de septiembre que será justamente poner sobre la mesa y a disposición ese saber.
"En todo este tiempo aprendimos", dice la mujer, que aún reflexiona sobre el pedido de disculpas público que el gobernador santafesino Omar Perotti hizo específicamente a las madres durante la puesta en marcha de la plantación de cannabis sativa para uso medicinal en Monte Vera.
"Fue fuerte. No sé si lo necesito, pero es escuchar que digan que no estábamos tan locas, sirve para ver que ahora estamos acá, dialogando con el Estado, marcando la necesidad de que todos nos involucremos para hacer la mochila más liviana porque aunque falta mucho por hacer, cada cosa que se hace, se avanza", afirma Carina.
Tiene claro que "no hay magia en el cannabis", pero sí "un cambio en la calidad de vida de las personas" y por eso brega porque el proceso que se siga llevando adelante "sea con todos adentro: el Estado, las organizaciones, los médicos, todos, escuchando, porque son los chicos, pero también los adultos mayores que transitan el dolor, que entienden que esto quizá no los cura, pero los deja tener una vida mejor".