Madre a los 62 años: la historia detrás del embarazo, contada por el médico

Matías Colabianchi habló sobre la decisión de acompañar a Mabel, la primeriza más añosa del país. Cómo afrontó los riesgos y los temas éticos

11:08 hs - Viernes 14 de Agosto de 2026

El caso de Mabel, la mujer que fue madre a los 62 años por medio de una terapia in vitro y se convirtió en la primeriza más añosa de la Argentina, trasciende públicamente e impacta por muchas razones. Los tratamientos de fertilidad, cada vez más frecuentes, tienen sus limitaciones. Cuando la paciente es más grande las chances de que funcionen bajan considerablemente. De acuerdo a datos publicados por entidades científicas internacionales, las posibilidades disminuyen a partir de los 40 años y mucho más desde los 50, al punto de que los nacidos vivos de madres que pasaron por un tratamiento in vitro después de la quinta década son pocos. El problema es que en el caso de lograrse el embarazo, es además, una gestación de riesgo ya que aumentan significativamente las posibles complicaciones. Matías Colabianchi, el médico genetista rosarino y especialista en fertilidad del Instituto de Fertilidad Asistida Dr. Julio Colabianchi, habló con LT8, y expuso los motivos que lo llevaron a acompañar a esta mujer en su decisión de ser mamá biológicamente a una edad en la que es casi imposible que eso ocurra.

En las últimas horas, las cuestiones éticas fueron puestas sobre la mesa de discusión, cuando se conoció la noticia. La decisión médica de acompañar una terapia asistida de fertilidad en una persona de más de 60 años no es vista con buenos ojos incluso entre profesionales que se dedican a este tema. Es que lograr un embarazo a término a esa edad es "extremadamente improbable" y más riesgoso. Colabianchi, quien hizo el procedimiento en Rosario, explicó que el embrión "prendió en la primera transferencia", algo también poco usual, y que se trató de una gestación sin problemas.

El médico dijo que "los tratamientos (en cuanto al procedimiento) son similares a partir de los 40 años".

Ante la pregunta de si los temas éticos, por la edad de la paciente, le hicieron "ruido" o lo llevaron a cuestionarse la decisión, señaló: "Justamente por eso quiero hablar, porque (el caso de Mabel) no significa que con todas las mujeres de 60 años que vengan a verme avanzo con el tratamiento".

El médico genetista Matías Colabianchi

"Decidí romper una barrera"

"Escucho la historia, empatizo con la mujer e indago por qué quiere ser madre...entonces así puedo saber si la quiero acompañar. En este caso lo decidí a través de dos consultas, decidí romper con esa barrera...", señaló en la entrevista radial. "Yo presto un servicio humano y hay que saber escuchar...", destacó.

"Como cualquier otra mujer que tenga menopausia, no hay problema (para hacer un tratamiento) si el útero no menstrúa hace tiempo...".

Colabianchi confirmó que cuanto más edad tiene la mujer es más complicado que se logre el embarazo aun cuando media un tratamiento de baja o alta complejidad. "Me dedico a la investigación y a técnicas nuevas, que utilicé en este caso por la edad de la paciente".

"Acepté con Mabel pero probablemente no acepte con otras mujeres de esa edad", enfatizó el especialista, poniendo de manifiesto de que se trataba de una situación especial, sin dar más detalles.

"Sin juzgar"

En relación a los cuestionamientos, el especialista comentó: "Yo no debo juzgar la decisión de la mujer. Como médico también me pongo en el lugar de padre, de persona, y entiendo la frustración o los proyectos que no se concretaron", dijo.

"En algunos casos el tiempo de espera fue mucho, se les complica por muchas razones y uno pone en la balanza. En este caso no fue difícil la decisión, además se hicieron las evaluaciones en lo clínico donde veía que era factible".

El tratamiento "fue simple", señaló el profesional rosarino. "Fue respondiendo bien y se embarazó en la primera transferencia".

"Sí, hubo un ciento por ciento de efectividad en el procedimiento, y se logró un embarazo completamente normal", remarcó.

Qué dice la Ley

La ley de Reproducción Medicamente Asistida (Ley Nacional 26.862) indica que hay límite de edad en los tratamientos para la cobertura por parte de obras sociales, prepaga y el Estado. Hasta los 44 años, la Ley habilita la cobertura si es con óvulos propios y hasta lo 51 años si el tratamiento incluye óvulos donados. En casos particulares el médico puede indicar y justificar el tratamiento por fuera de esas edades. Las personas que pasan por una terapia asistida deben ser mayores de 18 años sin discriminación por el estado civil u orientación sexual. No especifica límites de edad si se hace en forma particular.