La ciudad

Los trabajadores de Expreso Júpiter van por la expropiación

Los trabajadores tomaron la compañía durante tres semanas, pero los frenó una orden judicial.

Domingo 17 de Febrero de 2019

"Necesitamos urgente que el juez dictamine la quiebra o la Legislatura apruebe la expropiación". Así sintetizan los trabajadores de la empresa de cargas Expreso Júpiter la pelea que vienen dando en los últimos meses para no perder los 80 puestos de trabajo que la firma tiene en Rosario y en Buenos Aires, y que están en riesgo ante "deudas millonarias y abandono de la administración" que padecen hace años. Los trabajadores tomaron de hecho la gestión de la compañía durante tres semanas, pero una orden judicial terminó con esa posibilidad y ahora, peor aún, dispuso la liquidación de los bienes de la empresa. "Con eso perdemos todo y quedamos en la calle", dijo Sebastián Corvalán, uno de los empleados. Los trabajadores tienen todos el proceso administrativo encaminado para convertirse en cooperativa, ahora sólo necesitan la aprobación de la expropiación por parte de la Legislatura santafesina o que la Justicia modifique la medida y, por eso, esta semana pidieron el apoyo de concejales y legisladores para lograr la expropiación.

Sebastián y Héctor Romero, ambos cobradores de la firma, y Gabriel Lago, el encargado, no pararon estos días de caminar la ciudad en busca de apoyo para lograr la ley de expropiación. El proyecto para obtener la medida será presentado por el diputado del Frente Progresista Cívico y Social, Joaquín Blanco, y los concejales de la comisión de Producción del Concejo se comprometieron esta semana a elevar un pedido al gobernador Miguel Lifschitz, a través de una declaración, para que la iniciativa para expropiar sea elevada para tratarse en las sesiones extraordinarias.

"Las ordinarias son el 1º de mayo y no tenemos tiempo", insiste Sebastián, y asegura: "No podemos perder continuidad, porque liquidan y quedamos sin nada".

Son 50 los empleados que Expreso tiene en Rosario trabajando en el depósito de Arijón 670 y otro tanto en el depósito de La Paternal, en Buenos Aires, donde van y vienen los dos camiones que la empresa tiene. "El resto del trabajo se hace en forma tercerizada a través de diferentes servicios de fletes", explicaron.

Abandonados

Como encargado de la firma, Gabriel asegura que lo que vivieron en los últimos años "fue el abandono total de la empresa y de los trabajadores". Se acumularon deudas millonarias con la Afip en conceptos de aportes de la seguridad social, además de otros tantos millones al Sindicato de Camioneros.

"Todos se hacen los sonsos, pero durante años trabajamos sin siquiera tener ART (aseguradora de riesgos del trabajo)", dice Gabriel; en tanto, Héctor agrega que llevan tiempo cobrando semanalmente y en efectivo. "No nos pueden bancarizar, porque, si lo hacen, embargan las cuentas", agregan.

Los desmanejos, la falta de presentaciones de balances, la incertidumbre y "la desaparición de los dueños", llevó a la intervención de la empresa en 2012, pero la situación no se modificó para los trabajadores. Así, en noviembre pasado, se hicieron cargo "de hecho" de la administración con la intención de convertirse en cooperativa de trabajo.

"Tenemos todos los trámites hechos, sólo nos falta la matrícula y debemos que esperar la quiebra o la expropiación para que nos la den", contaron.

Lo cierto es que el juez que interviene en el caso, no sólo los sacó de la administración, sino que además tomó, según sus propias palabras, "la peor decisión que podía tomar para los trabajadores, que es la liquidación de los bienes" y agregaron: "Eso nos deja sin nada, en un escenario donde no hay trabajo".

Ahora confían en que el proyecto de expropiación sea aprobado en la Legislatura antes de que "todo se venda", señalaron. "Tenemos el apoyo de todos los sectores", contaron tras la semana de búsqueda de avales, y agregaron: "Esperamos que eso salga y la vamos a pelear, porque estamos jugados".

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