La ciudad

"Los siniestros de tránsito son una tragedia mundial"

Jeanne Picard es fundadora de Stop Accidents España y miembro de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas de la Violencia Vial. Esta semana estuvo en Rosario.

Domingo 22 de Septiembre de 2019

El primer día del año 2000, la vida de Jeanne Picard cambió para siempre. Poco después del brindis y el festejo por la llegada del nuevo milenio, recibió la noticia de que su hijo había fallecido en un choque, en una ruta española. Lo que vendría después, dice, es un largo camino para que la sociedad tome conciencia de la "tragedia mundial" que representan los siniestros viales. "Queremos que lo que nos ha pasado a nosotros, no le suceda a nadie más", afirma.

Junto a otras madres y padres en su misma situación, Piccard se puso al frente de Stop Accidents, una asociación española que busca incluir el tema de la seguridad vial en las agendas de gobierno. Desde hace diez años, integra además la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas de la Violencia Vial, una entidad formada por 20 agrupaciones de familiares de víctimas de 14 países que, afirma, tiene el "triste privilegio" de presidir. El martes y miércoles pasados, la Federación realizó en Rosario el 2º Foro Iberoamericano de Justicia Vial. El encuentro reunió a autoridades, especialistas y organizaciones no gubernamentales vinculadas al tránsito y finalizó con un documento donde se considera al Poder Judicial como un actor protagonista en materia de seguridad vial (ver aparte).

Para Piccard, "un siniestro de tránsito es un hecho violento, frente al cual las víctimas quedan solas y se sienten desprotegidas". Al menos, eso aprendió de su experiencia y de la de muchos otros familiares de víctimas. "Todos pasamos por ese momento de desesperación, de sentirnos solos, sin saber a dónde acudir, de sentir que la Justicia muchas veces no nos protege, no nos ayuda. Después tenemos que aprender a vivir de otra manera, para mi algo muy importante es esta tarea de dar visibilidad a este drama. Porque es un drama personal, muy intimo, pero también es una verdadera tragedia mundial", afirma.

—¿Qué llevó a familiares de víctimas de tránsito de distintos países a unirse?

—Nos une una desgracia común. Yo tengo el triste privilegio de ser la presidenta de una federación de padres, de madres, que hemos perdido a nuestros seres queridos, nuestros hijos, la mayoría jóvenes en lo que mal llamamos un accidente de tránsito. Que han perdido la vida de una manera violenta, brutal, inesperada. Y nos une la lucha para que lo que nos ha pasado a nosotros no le pase a nadie más.

—Ustedes no hablan de accidentes de tránsito sino de violencia vial. ¿Por qué ese cambio de concepto?

—Cuando nos dicen que más de un millón de personas fallecen cada día en el mundo en siniestros viales, hablamos de una epidemia, de una tragedia mundial, humana, económica. Es todavía, por desgracia, un tema muy silenciado, muy olvidado. Y consideramos que hay que visibilizar ese drama porque quizás así logremos encontrar soluciones, porque en el fondo todos estamos implicados en el tránsito desde que salimos de nuestra casa. Sea como peatón, como ciclista, como conductor de vehículos, estamos todos en este tránsito que hoy día provoca demasiados dramas que en la gran mayoría son evitables.

—¿Ahí radica la diferencia?

—Claro. Hablamos de violencia vial porque son hechos violentos, inesperados. Estamos cruzando una calle y de repente un conductor borracho lleva por adelante una vida. Esto no es un accidente, esto es un conductor violento. Entonces todos somos responsables de nuestra conducta y de nuestro comportamiento. Hablar de violencia vial es también una llamada de atención, decimos que en el tránsito estamos todos, que la responsabilidad es personal; pero también es responsabilidad de las instituciones. Y en esto, la Justicia es importante, tiene que protegernos.

—Como víctimas, ¿se sienten desprotegidos?

—Todavía falta que la Justicia actúe de una forma reparadora para las víctimas. Muchas veces nos sentimos olvidados por la Justicia. La Justicia es necesaria para poder avanzar en una sociedad libre, porque al final tanto la Justicia como la educación son imprescindibles para vivir en una sociedad democrática.

—Muchas veces las víctimas reclaman sanciones más severas...

—Las normas de tránsito con leyes que casi nadie respeta. Sino que alguien me diga que siempre usa el paso peatonal para cruzar una calle. Esa es una norma que no respetan ni peatones ni conductores. No somos conscientes de la importancia de respetar las reglas de tránsito. Necesitamos un cambio cultural. Eso se logra con educación, en el largo plazo, pero también con controles y sanciones. Así es como lo podemos conseguir, porque existen las leyes, pero para que se apliquen, desgraciadamente, deben existir el control y la sanción.

—En la ultima década, España logró reducir a la mitad su siniestralidad vial. ¿Cómo se hizo?

—Con controles, colocando radares en las carreteras, poniendo en marcha el carné por puntos y cambiando el código penal, poniendo sanciones aplicables y reales, que se cumplen. Porque tampoco sirve de nada una sentencia de 5 años de cárcel, si al final no se va a cumplir.

—En esas reformas incorporaron las fiscalías especializadas en seguridad vial. ¿Cambió entonces la relación de las víctimas con la Justicia?

—Para los familiares de víctimas ha sido una puerta abierta a sentirnos protegidos. Tenemos fiscales que empezaron a escucharnos y, para nosotros, sentirnos escuchados por una institución fue fundamental. Nos ayuda a recuperar, a seguir viviendo. La protección a las victimas es fundamental. Por eso ahora estamos trabajando en una red de atención a las víctimas, porque es muy necesario para aquellas familias que muchas veces están perdidas, que tienen un agente de seguros que intenta solucionar cuanto antes el tema desde lo económico. Pero para nosotros el problema no es lo económico, la vida de nuestros hijos no tiene precio. No es eso lo que buscamos, buscamos una reparación, unas palabras bien dichas en el primer momento nos podrían ayudar a seguir viviendo. Pero eso muchas veces no lo encontramos.

Un pedido para que la Justicia actúe en forma preventiva

El Foro Iberoamericano de Justicia Vial concluyó el miércoles con una declaración sobre la necesidad de que los Estados de la región implementen “medidas de fortalecimiento en el ámbito de la Justicia en seguridad vial para reducir las cifras de siniestralidad y reforzar la protección de las víctimas de siniestros de tránsito”, según destaca el documento elaborado después de dos días de exposiciones y mesas de debate.   

El texto remarca que la seguridad vial es “un bien jurídico que debe ser objeto de protección penal” ya que se trata de “un medio para tutelar la vida e integridad de todos los usuarios de las vías públicas”.

En este sentido, los participantes del foro consideran “clave” promover la creación a nivel federal y provincial de una fiscalía especializada en seguridad vial, que unifique criterios de investigación y de gestión de las causas penales.

Delitos

Además, proponen incorporar en el código penal artículos específicos sobre delitos de tránsito contra la seguridad vial; tipificando como delito la conducción con alcoholemia y/o droga positiva, excesos de velocidad temerarios y conducir sin permiso.

   Y se comprometieron a promover la reeducación y la reinserción como parte integral de las penas asociadas a los delitos contra la seguridad vial, destacando que las mismas no sean sustitutivas de la pena principal.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS