Lunes 02 de Noviembre de 2020
El pan de miga es un invento argentino y prácticamente es imposible de conseguir en ningún otro país del mundo. Su preparación es compleja, y es por eso que sólo en estas latitudes exista el sándwich de miga. Pero no todo el país consume de la misma manera. Rosario se destaca por llevar varios cuerpos de ventaja en esta peculiar cultura gastronómica. Es que los rosarinos acomodaron sus hábitos y no solo disfrutan del sándwich en cumpleaños o eventos especiales, en esta ciudad se almuerza, se merienda o cena sándwiches de miga con tanta regularidad como cualquier otro plato tradicional.
Y para muestra basta con repasar la historia de dos negocios locales que desde hace más de tres décadas llenan los paladares rosarinos con sus invenciones entre panes. Mamina es un emprendimiento familiar que nació en un modesto garaje en 1983 y hoy tiene 8 locales y es la cadena más grande de la región.
Otra empresa rosarina que se destaca en el rubro es Hipermiga. Un matrimonio cordobés decidió probar suerte y viajar a Rosario en 1987 cuando unos familiares le contaron del éxito que tenían con la fabricación de sándwiches de miga. Estudiaron el rubro, los secretos del pan, las materias primas y armaron su local en Presidente Roca esquina Zeballos, desde entonces no pararon de fabricar estas esponjosas delicias.