La ciudad

Los pasteleros advierten una crisis profunda

El titular del sindicato, Jorge Juárez, equiparó la situación que atraviesa el sector con la del año 2000. Ayer cerró otra histórica panadería.

Martes 03 de Julio de 2018

"Estamos en una situación jodida. De 8 mil afiliados, en los últimos 5 meses se perdieron el 8 por ciento de los puestos de trabajo". Con estas palabras, el titular del Sindicato de Pasteleros Jorge Juárez graficó la difícil realidad que atraviesan en un gremio en los que ya cerraron más de 60 panaderías en los últimos meses. Ayer, otro emblemática firma se sumó al efecto en cadena: Pompeya, ubicada en España al 1.700, cerró sus puertas.

La secuencia, que suma comercios con una extensa trayectoria en la ciudad, incluye a la panificadora Alcorta, que sorpresivamente cerró las puertas del local de Ayacucho y Pellegrini en mayo, y la semana pasada lo siguió la Lucana, cerca de la plaza Sarmiento. Ayer, fue el turno de Pompeya, que bajó la persiana y puso un cartel promocionando el alquiler del local, manuscrito en una pizarra. A los habituales clientes la situación no les pasó desapercibida. Muchos se frenaron a mirar impávidos cómo el tradicional comercio avanzaba en la recta final hacia un triste desenlace.

El panorama luce desalentador para el gremio que representa a obreros pasteleros, confiteros, sandwicheros, heladeros, pizzeros y alfajoreros de Rosario.

"Hoy está muy crítica la parte laboral, muy complicada. Por más aumento que uno pelee para los trabajadores, el salario se va degradando. Ya han cerrado más de 60 panaderías y de un padrón de 8 mil afiliados en los últimos 5 meses se han perdido un 8 por ciento de los empleos activos", estimó Juárez para advertir que ya desde enero "se viene perdiendo trabajo por goteo".

Luego de advertir que en temporada alta las heladerías no reforzaron personal en verano, Juárez estimó que a futuro "la situación no va a terminar bien, con consecuencias para los obreros". Y más allá de los cursos de capacitación que se dictan en el gremio "por más que se aprenda el oficio, no hay donde ir a trabajar", razonó.

En tal sentido, cabe recordar las declaraciones que el presidente de la Asociación de Industriales Panaderos, Gerardo Di Cosco hizo en la edición de ayer de LaCapital. "La caída del poder adquisitivo de los clientes hizo descender un 40 por ciento las ventas. La bolsa de harina aumentó el 140 por ciento y no podemos trasladarlos a los clientes", explicó.

El precio del kilo de pan, oscila hoy entre 50 y 55 pesos pero incluso tiene un retraso tarifario que, sumado a los aumentos en particular de la tarifa eléctrica, hacen inviables las ecuaciones financieras de los comercios.

"Ya en el 2000 tuvimos una situación similar, se perdió el poder de compra de la gente. Se achicaron las ventas y hoy en vez de masas finas, la gente compra facturas para el fin de semana", resumió Juárez.

A la hora de hablar de los insumos, Di Cosco apuntó cómo en los últimos 40 días se produjo un sacudón de precios en los principales elementos para confeccionar los productos. "La harina aumento de 300 a 440 pesos, los huevos un 80 por ciento y el azúcar un 50 por ciento", había indicado.

En la actualidad medios especializados refieren a una evolución del precio de la bolsa de 50 kilos de un 188 por ciento desde comienzos de año.

La harina costaba 250 pesos a fines de febrero y en la actualidad los molinos la llegan a comercializar en 720 pesos.

El mercado está completamente liberado y con una devaluación superior al 30 por ciento, los valores compiten con el exterior.

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