Los padecimientos de vivir junto a un relleno sanitario
Una crítica al enterramiento de la basura como solución a la disposición final de los residuos de las grandes urbes será proyectada a través del documental "Estación Basura", que refleja los problemas que atraviesan los vecinos de dos rellenos sanitarios, en Ricardone y en Pérez. El corto, de 32 minutos, fue producido por el Taller Ecologista de Rosario y será estrenado hoy a las 20 en el marco de un ciclo de ecología del Centro Cultural Bernardino Rivadavia.

Lunes 29 de Septiembre de 2008

Una crítica al enterramiento de la basura como solución a la disposición final de los residuos de las grandes urbes será proyectada a través del documental "Estación Basura", que refleja los problemas que atraviesan los vecinos de dos rellenos sanitarios, en Ricardone y en Pérez. El corto, de 32 minutos, fue producido por el Taller Ecologista de Rosario y será estrenado hoy a las 20 en el marco de un ciclo de ecología del Centro Cultural Bernardino Rivadavia.

"La idea fue reflejar los padecimientos de quienes viven junto a los rellenos sanitarios a los cuales Rosario manda la basura", señaló uno de los realizadores del proyecto, Sergio Rinaldi, en alusión a las casi 900 toneladas diarias que la Municipalidad envía al predio que la empresa Resicom tiene en Ricardone. Pero además, el corto rescata las quejas que desde hace años vienen formulando los vecinos de Séptima Región, un depósito ubicado cerca del arroyo Ludueña, en jurisdicción de Pérez, donde grandes generadores rosarinos como algunos supermercados remiten sus residuos.

Disposición final. Resicom es una firma de ingeniería ambiental dedicada a la disposición final de residuos sólidos urbanos. Tiene una planta en Ricardone, a unos 20 kilómetros de Rosario, donde gestiona un relleno sanitario. La empresa cumple también con la recolección de los desechos de San Lorenzo, Aldao, Luis Palacios, Ricardone, Roldán, San Jerónimo y Pujato, y recibe, además de la basura rosarina, la que se genera en Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez, Fray Luis Beltrán, Puerto San Martín, Ibarlucea y Alvear.

La Municipalidad de Rosario tiene con esa firma un convenio que debería vencer este año, aunque lo más probable es que haya una prórroga.

"Estación Basura" recoge el testimonio del propietario de un terreno aledaño. "Es un hombre que tenía un emprendimiento basado en la producción de quesos que cuenta los perjuicios que le trajo aparejado la existencia del relleno, a raíz de los malos olores y el constante paso de camiones con basura", reseñó Rinaldi.

Respecto de la planta ubicada en Pérez, el ambientalista aseguró que "eso ni siquiera es un relleno; es directamente un vaciadero que recibe desechos de empresas rosarinas y del cordón industrial".

Así, advirtió que los vecinos cuentan en el documental "cosas mucho más tenebrosas" y remarcó que ya han hecho protestas y campañas, sin logar contrarrestar su funcionamiento.

Método. Pero más allá de acercar los problemas que implica el enterramiento de basura para quienes viven o trabajan cerca de los rellenos sanitarios, Rinaldi destacó que lo que se necesita es "un plan para que Rosario deje de utilizar ese método en algún momento".

En este sentido, el ecologista admitió que mientras el predio de Pérez no se ajusta a las normas imperantes en la materia, el de Ricardone sí funciona en regla según las leyes provinciales, "más allá de que se han hecho estudios que constataron cierto grado de contaminación en el agua de la zona".

"Rosario debe dejar de enterrar los residuos porque eso implica sepultar muchos recursos bajo tierra. Nosotros entendemos que hay que empezar a aplicar políticas de reciclado y recupero. Apuntar realmente a un plan de basura 0, aunque obviamente no se trate de un proceso capaz de concretar de la noche a la mañana", sostuvo Rinaldi