La Ciudad

Los médicos y enfermeros exigen vacaciones por el desgaste que genera la pandemia

Sin las licencias anuales aún garantizadas, protestaron en la capital provincial y reclamaron por mejoras en las condiciones

Viernes 27 de Noviembre de 2020

Los médicos, enfermeros y equipos sanitarios de la provincia no dan más. Sin vacaciones por delante garantizadas y con reemplazos, sin una licencia extraordinaria por el desgaste que significó la pandemia, con sueldos atrasados hasta seis meses y sin hacer efectivo todavía el presupuesto para incorporar a los enfermeros en el escalafón de los profesionales de la salud como ya lo indica la ley sancionada, volvieron a reclamar al gobernador Omar Perotti y al ministro de Economía, Walter Agosto, que pongan los fondos necesarios para dar respuestas a quienes desde marzo de este año están al frente de los servicios absorbiendo la demanda que implicó la pandemia de Covid-19.

Los mismos servicios que ya sufren el impacto de los meses de trabajo bajo la presión de la altísima curva de contagios y que incluso ven “profesionales dejar sus cargos y centros de salud cerrados, como sucedió en Rosario por el atraso en el pago de haberes”, afirmó el titular del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Sanidad (Siprus), Diego Ainsuaín. La puerta de la Legislatura en la capital provincial fue el lugar donde ayer llevaron sus reclamos y para hoy estaba prevista una protesta en la puerta de la sede del Ministerio Salud de Rosario que quedó suspendida ante la reapertura del diálogo, pero podría concretarse la semana próxima de no haber detalles sobre cómo serán otorgadas las licencias. “Si no nos dan vacaciones, nos vamos a descansar al ministerio con almohadas y reposeras”, había señalado Ainsuaín apenas algunas horas antes.

La ministra de Salud, Sonia Martorano, ya elevó al propio gobernador y al responsable de Economía el presupuesto para hacer la contratación de los reemplazos y permitir que los equipos de salud se tomen vacaciones. Sin embargo, lograr que la provincia ponga el dinero para hacer frente a esas contrataciones y no resentir aún más los servicios que trabajaron a destajo en los últimos meses, no es el único problema.

>> Leer más: Profesionales de la salud reclaman una licencia extraordinaria de cinco días "por desgaste"

La urgencia del descanso

“Apenas nos quieren permitir que tomemos entre cinco y diez días de vacaciones dentro de lo que nos corresponde como derecho, cuando estamos reclamando un extra de cinco días «por desgaste» en el marco de la pandemia”, explicó Ainsuaín, quien dejó en claro que “la gente no da más, no se tomó hasta ahora un solo día de descanso y entre los enfermeros está la tasa de mortalidad por coronavirus más alta de los profesionales de salud”.

Es que mientras el municipio garantizó un impasse para sus trabajadores y les permitió tomar licencia en octubre y noviembre, e incluso tiene previsto volver a hacerlo en enero y febrero, los trabajadores de los servicios provinciales aún no logran llegar a un acuerdo para tomarse un descanso.

“Necesitamos en forma urgente las licencias, pero además necesitamos que se paguen los reemplazos para no resentir los servicios y salir de vacaciones pensando que dejás a tus compañeros trabajando bajo más presión todavía”, explicó el dirigente, quien además puso en cuestión el impacto presupuestario que esos fondos puedan tener. “No estamos hablando de algo que es necesario en todos los servicios, sino en las guardias, terapias y espacios que requieren ese refuerzo y que tienen una mayor demanda, no en los consultorios externos”.

Si bien las últimas comunicaciones con la ministra Martorano desactivaron la protesta al comunicarles que estaría garantizado el pago de los cargos reemplazantes, aún queda mucho por discutir en la reunión técnica paritaria a la que convocó la funcionaria provincial sobre el filo de la noche del jueves.

Salarios con hasta seis meses de atraso hicieron que ayer, por ejemplo, no abrieran sus puertas dos centros de salud de la Rosario, uno es el Nº 9 de San Francisquito. “Hay médicos que están esperando el pase a planta, facturan y, como eso no se concreta, los tienen aguardado los pagos medio año”, detalló.

El impacto no es solo en servicios, sino que además no son pocos los profesionales que directamente deciden irse. Y el sistema de salud municipal, que tomó reemplazos en algunos casos, es una tentación ya que entre los equipos médicos es vox populi que los salarios por las mismas funciones son por lo menos un 20 por ciento más altos.

Los licenciados en enfermerías tienen además su propia batalla. Si bien la Legislatura ya aprobó la normativa que les permite ingresar en el escalafón de profesionales de la salud, lo que tiene un impacto en sus remuneraciones, ya había quedado en suspenso este año por falta de presupuesto y tampoco aparece en la presentación del proyecto para las erogaciones del 2021.

“Este año dijeron que no había plata y parece que el que viene tampoco, ni para los licenciados en enfermería ni para los licenciados en bioimágenes”, detalló.

Lo cierto es que necesitan descansar por los meses que ya llevan de pandemia y por lo que puede venir en los próximos meses. “¿Qué pasa si hay un rebrote en marzo?”, se preguntó Ainsuaín, y volvió a interrogar: “¿Pretende la provincia que continuemos trabajando de corrido y sin vacaciones, o con cinco días de descanso durante el año que viene?”.

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