La ciudad

Los fieles rosarinos volvieron a mostrar su devoción por San Expedito

Si bien el santo de las causas justas y urgentes no tuvo la convocatoria de otros años, la gente se acercó a pedir por trabajo y salud.

Viernes 20 de Abril de 2018

Sin la convocatoria de años anteriores, los fieles se congregaron ayer en la iglesia de San Cayetano (Buenos Aires al 2100) para agradecer y pedir en su día a San Expedito por trabajo y salud para sus seres queridos.

En una postal que se repite año tras año, la vereda oeste de Buenos Aires al 2100 amaneció con un buen número de puestos ambulantes que ofrecían los más variados artículos para pasar al interior de la iglesia y pedir o agradecer al santo de las causas justas y urgentes.

Velas, estatuillas de todos los tamaños, rosarios, estampitas y almanaques, además de las tradicionales flores, fueron algunos de los elementos que los puesteros ofrecieron para los fieles que se fueron acercando.

En la vereda de enfrente también se pudieron observar distintos tributos al santo: siete pasacalles agradecían al patrono por causas cumplidas.

Sobre el mediodía, la llegada de un imponente auto adornado con un gran moño blanco atrajo la atención de quienes estaban allí presentes. Era una pareja que, en el medio de la entrada y salida de los fieles, decidió casarse en la iglesia.

Justamente, en ese detalle reparó Liliana, una mujer que se acercó, como la mayoría de las personas a la iglesia para "agradecer" y "pedir trabajo y salud" para su hijo y su nuera. La plegaria por mayor empleo fue una constante entre la gente consultada por La Capital.

"Está tranquilo", aportó la mujer, en referencia a la presencia de gente. Es que durante el mediodía, se añoraba la faceta que mostraba el templo en años anteriores, donde la fila de personas se extendía por Buenos Aires y doblaba hacia la mitad de cuadra de Cerrito al 700.

A esa hora, los fieles apenas ocupaban una parcialidad del patio delantero de la iglesia y llegaban hasta el portón central de entrada. Y, con eso, los dichos de Liliana fueron avalados por dos mujeres que vendían flores en la esquina de Buenos Aires y Cerrito, quienes dijeron que no hubo tantas personas como en años anteriores.

Sin embargo, la iglesia estuvo abierta todo el día y eso se reflejó en las misas que se celebraron en distintos horarios: hubo tres a la mañana, otra a las 15.30 tras la procesión (que fue hasta la plaza Libertad, de Sarmiento y Pasco), y cuatro más entre las 18 y las 21, inclusive.

Vida nueva

Sentado a una mesita junto a un mate y un termo, sobre el pasillo lateral de ingreso a la iglesia estaba Rubén. El hombre forma parte del grupo "Vida nueva" de Alcohólicos Anónimos, que funciona en la iglesia.

Más allá de la celebración por San Expedito, Rubén afirmó que el programa por el que él venció al alcoholismo es "netamente espiritual", encontrando un refugio en el grupo que celebra sus reuniones en la iglesia que aloja, todos los años, la celebración al patrono de las causas justas y urgentes.

"Uno toma porque no se quiere. El alcoholismo es una enfermedad dura, cruel, que me llevó a hacer las cosas más inesperadas", contó el hombre.

Si bien dijo que hay gente que "puede sola", él necesitó mucha ayuda y agradeció al padre Marcelo Franchini, párroco de la iglesia de San Cayetano, por el espacio que le brinda al grupo para funcionar.

"Gracias a esto (por el grupo) puedo estar bien, hablar con la gente y colaborar. Antes, me sentaba adelante de una copa, sabía que iba a terminar borracho, no quería tomar; pero tomaba igual. Era una locura", relató y confesó que "hace muchos años" que no toma, tras "tocar un fondo muy despreciable" y sentirse "indigno".

A pesar del tiempo que lleva sin beber, aseguró que, para él, todo ocurrió "ayer": "No me quiero olvidar de eso. Lo quiero tener presente para que no vuelva a pasar".

"Esto es una nueva vida, es otra vida. Lo nuestro se basa en compartir la experiencia vivida, porque nos basamos en ella. Yo tengo que seguir aprendiendo", concluyó.

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