Jueves 06 de Julio de 2023
Muchos de sus negocios ya cumplieron los cien años y están allí desde cuando en general las calles del centro eran de tierra o la plaza Sarmiento aún una laguna. Y, por supuesto, mucho antes de que el paseo recibiera el nombre de Centro Comercial Calle San Luis. Parte de la historia de la ciudad, el popular espacio comercial va por un cambio de imagen: los comerciantes empezaron a delinear una serie de intervenciones para convertir la tradicional "calle de oportunidades" en un atractivo turístico, con mejoras de veredas, más ofertas de servicios de transporte y estacionamiento, y la señalización de aquellos lugares de interés histórico.
Nacido como un centro comercial exclusivamente mayorista y principalmente textil, la calle San Luis recibió a principios de siglo a generaciones de inmigrantes árabes y judíos que encontraron en estas tierras su casa. Con sus orígenes en una serie de grandes negocios que se instalaron en Dorrego y San Luis, actualmente el paseo comercial abarca unas diez cuadras, desde Moreno a San Martín, que suman unos 400 locales ya no sólo de indumentaria o blanco, sino también de bazar, librería, juguetes, alimentos o artículos de consumo vacío.
"Es un lugar variado, donde se encuentra todo lo que se necesita, y donde siempre hay oportunidad de aprovechar ofertas o descuentos", lo define Guillermo Gulam, tesorero del Centro Comercial Calle San Luis, titular de Gagul, ropa para superhéroes, segunda generación de comerciantes del paseo comercial y uno de los impulsores de la propuesta que busca remozar el tradicional centro de compras.
El comienzo de un plan
A diferencia de otros centros comerciales, la calle San Luis creció durante la pandemia, atrayendo a comerciantes de la región que ya no podían viajar a Buenos Aires para abastecerse. Pasada la crisis sanitaria, también están surfeando la crisis económica producida por el incremento de la inflación.
Actualmente, en los mil metros del centro comercial no hay casi locales vacíos. Incluso donde los había empezaron a crecer proyectos, como la instalación de un patio de comidas, el Mercado Zarpado, enfrente de la plaza Montenegro. "Hay empuje", señala Gulam y asegura que, justamente, para aprovechar esas iniciativas, el centro comercial "necesita un cambio de estética, una nueva imagen".
De acuerdo al diagnóstico, la asociación de comerciantes de calle San Luis empezó a elaborar la propuesta que ya empezó a circular por oficinas del municipio y el Concejo Municipal. La idea es sumar a ese corredor comercial al plan de revitalización del centro y realizar una serie de intervenciones para hacer más accesible al centro comercial.
Entre las propuestas de máxima, explica Gulam, se apuntan la ampliación del servicio de estacionamiento y el mejoramiento del transporte público "para que las personas puedan llegar con más facilidad a comprar en los locales".
También la necesidad de mejorar el tránsito de las personas, recuperando las veredas y unificando diseños y colores, con el objetivo de hacer más cómodo el paseo, y la posibilidad de señalizar los lugares de interés turístico o resaltar los edificios de valor patrimonial que, aunque perdidos en medio de los carteles de ofertas, hay muchos y muy bellos.
"Queremos que el centro comercial calle San Luis se transforme en un paseo turístico de la ciudad", resume Gulam y advierte que el último fin de semana largo "el shopping explotaba de gente", una muestra de la posibilidad de expandir las propuestas turísticas de Rosario".
Experiencias exitosas
Las últimas intervenciones municipales sobre el paseo comercial calle San Luis se remontan a cinco años, cuando se renovó la iluminación del centro comercial, cambiando las viejas lámparas de mercurio por luces led. Un tiempo antes se había realizado una serie de intervenciones artísticas sobre las persianas de los locales.
Los comerciantes con más antigüedad en la zona recuerdan también una iniciativa que obligó a retirar las marquesinas de los comercios, dejando sólo la cartelería sobre la línea de fachada con el fin de evitar la contaminación visual. No mucho más.
Eso sí, hubo varias experiencias exitosas de peatonalización de la calle en los días previos a grandes fechas de venta, como el Día del Niño o las fiestas de fin de año, "que sirvieron para atraer clientes y concretar compras". La propuesta no se acota a cerrar el tránsito, sino que se suman actividades recreativas, propuestas artísticas y gastronómicas.
También iniciativas como "La gran barata de calle San Luis", una invitación a recorrer el paseo y disfrutar de descuentos y ofertas especiales.
Gulam lleva casi 30 años al frente de locales comerciales en San Luis. Empezó trabajando con su papá en el mismo local del 1400 donde actualmente vende artículos para bebés y niños. Según su experiencia, la suerte de los comercios del paseo comercial está íntimamente ligada a los vaivenes de la economía del país. La crisis de 2001 fue un duro golpe no sólo por las consecuencias de la salida de la convertibilidad, sino porque introdujo nuevos hábitos de compra al por mayor, como el abastecimiento en las ferias de la La Salada.
Ahora la apuesta pasa por recuperar ese público de la región. "No sólo es un beneficio para los comerciantes, sino para toda la ciudad", concluye Gulam.