Los cinco mejores lugares para disfrutar una tarde de sol otoñal en Rosario
El otoño rosarinos es sinónimo de sol cálido, calles cubiertas de hojas y, sobre todo, un ambiente bucólico que invita a gozar del aire libre antes de que caigan las sombras. Rosario ofrece, a lo largo de su vasta geografía, lugares perfectos para la estación más romántica del año. LaCapital.com.ar propone cinco, a modo de recomendación.

Miércoles 27 de Abril de 2011

Rosario es una ciudad ideal para disfrutar de un día soleado. Sus plazas, sus playas y también la costanera que se abre generosa al río Paraná son inmejorables para gozar del sol, aún cuando está fresco. En una reposera, en un banco de plaza o simplemente en una caminata por la costa es perfecta pasar una tarde al aire libre. LaCapital.com.ar propone cuáles son los cinco mejores lugares para sentir el placer del otoño.

1- Parque Urquiza: a unas pocas cuadras del centro es uno de los espacios abiertos donde se pueden practicar deportes, hacer largas caminatas y también sentarse plácidamente a tomar sol y también unos mates. Salvo por los mosquitos, que arrecian a pesar del frío, el solar, con árboles añosos y un circuito aeróbico es ideal para disfrutar del aire libre. Imperdible sentarse junto a las canchas de bochas y ver la pasión que los abuelos ponen en el juego.

2- Rambla Cataluña: ya sea en el bar Caracolas, que tiene un deck amplio perfecto para hacer un alto y tomar una bebida caliente, o en la playa, la rambla es uno de los mejores lugares donde tomar sol en otoño. Desde ahí, protegido del viento, si es que acaso sopla, por los paredones que dan a la calle, se tiene la mejor vista de la ciudad: de un lado el centro y las grandes torres hijas del boom de la soja y del otro el puente que une Rosario con Victoria.

3- Plaza San Martín: ideal para escapar del ajetreo del microcentro rosarino, basta caminar unas cuadras por el coqueto Paseo del Siglo y buscar, tarea nada sencilla, un banco donde descansar y mirar a los pasesadores de perros que desde muy temprano por la mañana llegan al lugar y también a las mujeres que, desde ahí, emprenden, como modelos de pasarela, su peregrinar hacia el centro o, en dirección opuesta, hacia la Facultad de Derecho.

4- Aeropuerto Fisherton: condición sine qua non es tener auto o moto o bicicleta, es decir, un medio de transporte que le permita llegar hasta las cercanías de la estación aérea local. No hace falta entrar, ni pagar estacionamiento, basta buscar un lugar a la sombra, bajo alguno de los frondosos árboles llinderos, y dejar el vehículo. El resto es puro placer, un amplio espacio libre donde hacer un pic nic es una bendición, tanto como tenderse mansamente al sol.

5- Parque Sur: recostado sobre la ribera del arroyo Saladillo brinda una vista ideal de las quebradas desde las que bajan saltarinas las aguas. El amplio solar, en el que hay numerosas especies arbóreas que van desde tipas hasta cerezos, es un ambiente ideal para la reflexión, la lectura y por qué no la práctica del yoga. Verde, aire pura y naturaleza dan el marco perfecto para dormir una siesta al sol. También, para hacer una caminata reparadora y tonificante.