Lunes 02 de Mayo de 2022
Los estudiantes de la Escuela Técnica Nº 625 Carlos Guido y Spano viven "una historia de nomadismo", pero afirman que ya es tiempo que los 600 alumnos, además de docentes y directivos, puedan tener un horizonte de certeza sobre el inmueble donde darán clases. El conflicto no es nuevo, pero el acercamiento en junio del vencimiento del contrato de alquiler en el edificio que actualmente ocupan en Córdoba al 2600, la decisión del titular de no renovarlo y la falta de respuestas por parte del Ministerio de Educación los pone ante un escenario de total incertidumbre.
"Tuvimos una reunión, nos manifestaron voluntad política y quedaron en convocarnos en diez días hábiles, pero nunca volvieron a llamarnos", contó Juana Madussi, presidenta del Centro de Estudiantes. Ante la insistencia del pedido, la respuesta fue el silencio, por lo cual los alumnos convocaron este lunes a una nueva asamblea para comunicar "el estado de cosas" y evaluar cómo volver a visibilizar el problema que sigue sin resolverse.
La 625 y la Gurruchaga son las únicas técnicas con terminalidad en Diseño y Comunicación. Madussi afirma que el hecho de que hoy tenga 600 alumnos no es casual y mucho tiene que ver con la ubicación actual que tiene.
"Estamos a siete cuadras de la terminal de colectivos y en un lugar de la ciudad por donde pasa la mayoría de las líneas. Eso permitió que la escuela haya ido creciendo y que los chicos vengan incluso desde otras localidades aledañas", contó.
Desde su creación en los años 30, por entonces como una escuela de corte y confección destinada a mujeres, tuvo decenas de cambios y también mudanzas. Fue bachillerato con especialización en publicidad en los años 50 y su última locación fue un edificio de 9 de Julio al 1200, que resultaba demasiado pequeño.
"Es cierto que esta es una escuela con una historia de nomadismo, pero esta es la primera vez que estamos en un edificio con una comodidad real, un edificio grande, con salones amplios y patios con árboles e incluso salones con espacio suficiente para armar una sala de radio como la que hicimos y que en otro lugar, probablemente no vamos a tener", contó la presidenta del centro de estudiantes.
La expropiación o la compra
El edificio que ocupan actualmente es privado, el contrato de alquiler que el Ministerio de Educación tiene con el titular del inmueble vence en junio y más allá de las expresiones de "voluntad" del titular de la Regional Rosario de la cartera educativa, Osvaldo Biasotti, aún no hay ninguna certeza sobre las posibilidades reales de comprar o expropiar el edificio, que son las dos alternativas que se barajan.
"Nos dijeron que el gobierno de la provincia tiene voluntad de avanzar para que nos quedemos ahí e incluso que el delegado iba a presentar un informe con una carta escrita por los alumnos y con imágenes tomadas por los docentes que iban a acompañar el pedido, pero después de eso nunca nos informaron nada ni nos recibieron como habían acordado", contó la titular del centro.
El silencio del ministerio no es lo único que los inquieta. En la Legislatura está presentado un proyecto de expropiación del inmueble por parte del diputado del Frente Social y Popular (PSP), Carlos Del Frade, que afirman "avanza bien en diputados", pero señalan: "El problema es que no sabemos qué opinan los senadores y no logramos tener allí ninguna respuesta".