La ciudad

Lifschitz reclamó viviendas a la Nación y minimizó dichos del edil Boasso

El intendente dijo que hasta ahora sólo se han escuchado promesas pero que los planes de viviendas anunciados para la ciudad nunca se concretaron y que, en ese aspecto, se siente discriminado. También negó que el municipio esté en convocatoria de acreedores, como destacó el edil Jorge Boasso.

Viernes 05 de Junio de 2009

Rosario- El intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, reclamó hoy planes de vivienda para Rosario porque hasta ahora sólo se han escuchado "promesas" del gobierno nacional y rechazó las acusaciones del edil radical Jorge Boasso, quien señaló que el ejecutivo municipal está "en bancarrota".

En declaraciones realizadas esta mañana, Lifschitz indicó que "no hubo oportunidad de hablar con la presidenta (Cristina Fernández, ayer en el acto de General Motors) porque la visita fue muy corta. Es un momento donde se necesita reactivar la economía, general empleos, particularmente en la construcción y donde hay una demanda de viviendas, vemos que en otros lugares se construyen viviendas a través del Plan Federal y aquí han habido sólo promesas. Primero 5 mil, después otras 5 mil, pero nunca llegaron las viviendas a Rosario y eso nos preocupa".

Al ser consultado sobre si se sentía discriminado, el titular del Palacio de los Leones indicó que "sí desde luego. En otros temas no, debo reconocer que hay proyectos de obras públicas donde hemos tenido eco. Pero en el tema vivienda no hemos logrado destrabar ninguno de los proyectos importantes, que no son directamente  municipales, sino que se gestionan a través de la provincia. Pero la realidad es que en Rosario, durante el gobierno de Obeid y durante esta etapa, no hemos logrado que los fondos nacionales lleguen a Rosario".

Lifschitz le respondió al concejal Boasso, quien indicó hace unos días que la Municipalidad está en convocatoria de acreedores: "Esto lo vienen diciendo desde hace varias campañas. Venimos administrando con mucho esfuerzo, tratando de compatibilizar los ingresos y los gastos y sin descuidar ni recortar cosas fundamentales como salud. No vamos a tener inconvenientes en cerrar el ejercicio con un presupuesto equilibrado y lo vamos a hacer el año que viene también. Eso nos obligó a reprogramar pagos y a ajustar gastos superfluos. A hacer un plan de obras públicas acotado pero que vamos cumpliendo". 

Y luego agregó en Radio Dos que "si eso fuera así no podríamos prestar ningún servicio ni realizar ninguna obra. Ningún proveedor va a aceptar condiciones de trabajo sin ningún tipo de remuneraciones. Lo que sí pasa, y lo sabe Boasso, es que hemos reprogramado algunos pagos. Recurrimos al Banco Municipal para financiar certificados de obras y servicios pero eso es parte de la normalidad".

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