Sábado 31 de Octubre de 2009
El juzgado que tramita la quiebra del emblemático restaurante Rich (San Juan y San Martín)
licitará el 9 de noviembre al mejor postor y con una base de 25 mil pesos el nombre del local
gastronómico inscripto en el Instituto Nacional de Propiedad Intelectual (Inpi). “Es
necesario liquidar la marca como único bien de la quiebra Saracco y Tejedo SRL”, dice el
informe de la sindicatura. En mayo de 2008 el local cerró definitivamente sus puertas luego de
fracasar un intento de gestión cooperativo de sus ex empleados.
En los nueve cuerpos del expediente de la quiebra del local que funcionó
en San Juan 1031 y que tramita el juzgado Civil y Comercial Nº 10, a cargo de Eduardo Oroño, se
están agotando todas las instancias para hacer frente al pago de las deudas de los acreedores. Y
ahora se echó mano al único bien: el nombre que lo distinguió durante tantos años.
Hasta el 6 de noviembre se recibirán las ofertas económicas con una base
de 25 mil pesos. Y el 9 de noviembre se hará la apertura de los sobres, se pedirá elevar la mayor y
luego se adjudicará al mejor postor. Será a las 12.30 en el juzgado.
“El síndico tuvo la precaución de reinscribir la marca (con
vencimiento). Eso permite que todavía esté vigente y se la pueda ofrecer bajo la modalidad de
licitación”, dijeron a La Capital en el juzgado provincial.
De acuerdo a los informes de la sindicatura y ante el fracaso de la
licitación del fondo de comercio y la marca en conjunto, las autoridades que monitorean la quiebra
pidieron al juez que ordene el remate del nombre del local gastronómico, fundado el 11 de mayo de
1932.
El texto. “Ante la necesidad de liquidar la marca como único bien integrante de la
quiebra de Saracco y Tejedo SRL, solicito que se disponga la licitación de la misma por un valor de
25 mil pesos. El bien que se licita se encuentra inscripto en el Instituto Nacional de Propiedad
Intelectual”, refiere el texto elevado a Oroño. El juez ya firmó el decreto por el cual
resuelve llamar a la licitación dentro de diez días.
En el camino quedará la rica historia del emblemático restaurante
rosarino, que ganó un lugar en el concierto gastronómico de la ciudad por la calidad de sus platos,
reconocida incluso por personalidades de todo el país.
El emprendimiento bajó sus persianas definitivamente en mayo de 2008,
después de que sus empleados iniciaron en 2006 un intento por gestionarlo a modo de cooperativa. El
local no tardó en seducir a inversores inmobiliarios y en julio de este año fue adquirido por un
empresario privado. l