La ciudad

Las vías del tren metropolitano estarían aptas sin una gran inversión

Especialistas afirman que con voluntad política y sin recursos millonarios se podrían reactivar los corredores a Cañada de Gómez y Casilda

Domingo 14 de Julio de 2019

La reactivación de los trenes de cercanía no es una utopía. Volver a contar con este tradicional medio de transporte es "perfectamente realizable y sin grandes inversiones", dijeron los especialistas. Sin embargo, se necesitan obras clave, como la relocalización de viviendas instaladas casi sobre las vías. La llave está en manos de los tres niveles del Estado, que deben actuar de acuerdo.

Los trenes de pasajeros en la zona metropolitana de Rosario fueron suspendidos por la última dictadura cívico-militar en diciembre de 1977. Desde entonces, las formaciones que daban vida a la segunda red ferrovial metropolitana del país -después de la del Gran Buenos Aires- nunca más circularon por la región. A lo largo del tiempo, distintos actores políticos han pedido por su vuelta, y el tema se coló en la última campaña como un reclamo generalizado de los principales candidatos al Palacio de los Leones.

Cumpliendo con esta promesa de campaña, el intendente electo Pablo Javkin se reunió hace días con organizaciones que apoyan el regreso de este medio de transporte, en la que remarcó que la recuperación del tren de cercanía —mencionó los ramales a Funes y Roldán, y a Casilda y Zavalla— será "prioridad" de su gestión.

Javkin fue el autor de la ley 13.242, sancionada en la Legislatura provincial a fines de 2011, que creó la Empresa Mixta Ferrocarriles de Santa Fe y la Unidad de Gestión Ferroviaria. Se trata de organismos entre privados y el Estado provincial que tienen el objetivo de reactivar el servicio de pasajeros y de carga. La norma nunca fue reglamentada.

Desparejo

"Es un pedido de larguísima data de nuestra asociación. Esto es importante porque si bien se hicieron los estudios pertinentes, en estos 7 años no hubo una intención política de avanzar", apuntó Carlos Fernández Priotti, de Amigos del Riel, una entidad dedicada a la defensa de la infraestuctura ferroviaria pensando en la vuelta del tren.

En su opinión, "el corredor más favorable por el estado de las vías y condiciones operativas es el de Rosario-Cañada de Gómez, que cubriría la zona oeste de la ciudad, Funes, Roldán y el resto de las localidades". El investigador refirió además que en una segunda instancia, "por cuestiones de demanda poblacional, y porque las vías están menos conservadas que en el otro corredor", podría reactivarse el que conecta Rosario con Casilda, atravesando el sudoeste de la ciudad y las localidades de Pérez, Pujato y Zavalla.

Fernández Priotti mencionó un tercer corredor prioritario, en sentido norte-sur del eje metropolitano, que, según sus relevamientos, "al menos en el tramo Rosario Sur-Villa Constitución también es factible de implementar en un corto plazo sin inversiones destacadas".

Invadidas

En una recorrida por las adyacencias de los ramales a Cañada de Gómez y Casilda, La Capital pudo comprobar que además del arreglo, renovación y puesta a punto del material ferroviario, hay otros problemas a solucionar, como la relocalización de las viviendas precarias levantadas a metros de las vías.

En el corredor a Córdoba hay un único tramo problemático de unos 800 metros. El paso a nivel de Solís al 100, entre Casilda y Navarro, es un ejemplo claro: allí las construcciones de chapa y lona y la frágil línea de alambrados se extienden peligrosamente hasta un metro de los rieles. La imagen se completa con vecinos que ponen sus reposeras y se sientan a tomar mate a centímetros del lugar por donde pasa del tren, mientras diversos restos y montañas de basura se amontonan entre los durmientes y a los costados.

Otro caso ilustrativo es el del paso a nivel de Cochabamba entre Guatemala y México, en donde el panorama es similar. En una sección de 300 metros en la zona comprendida entre el viaducto Che Guevara y Circunvalación las construcciones también se acercan peligrosamente a las barras de hierro, incluso con garajes que tienen salida directamente a la vía. En tanto, animales y niños juegan y caminan sobre la línea férrea.

Los conocedores afirman que es necesario despejar la zona de vías por una cuestión de seguridad, no sólo de quienes habitan en los márgenes de la traza, sino de todos los vecinos de la zona lindante. Pero además, señalan, las vías invadidas no sólo representan un problema para la integridad física de los habitantes y sus casas, sino que impactan sobre la durabilidad del material férreo: la intrusión genera que se acumulen residuos que obstruyen la posibilidad del drenaje y terminan aflojando la vía.

También es evidente que se debe implementar progresivamente un sistema de señalización y pasos a nivel, que hoy es deficiente. Estas mejoras también repercutirían en una operación más ágil y segura del transporte de carga.

Sin embargo, Fernández Priotti indicó que "todas las inversiones que hay que hacer son obras que ya son necesarias hoy, para el tráfico de trenes de carga y de los pocos servicios de pasajeros de larga distancia". Pero —objetó— "la Municipalidad hace 30 años que no tiene en cuenta al ferrocarril, la provincia nunca reglamentó la ley y la Nación no tiene interés en invertir".

Para el especialista, "hay de todo por hacer, pero con voluntad política de los tres niveles es perfectamente realizable y sin grandes inversiones". El debate avanza y seguramente cobre más volumen mientras se acerca el 10 de diciembre y la provincia y el municipio cambien de mando.

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