Las viandas naturales, ese bien tan preciado
Son ideales para el trabajo, adelgazar, cuidar la salud o, simplemente, no cocinar diariamente.  

Domingo 25 de Julio de 2010

No son un fenómeno nuevo, pero se han aggiornado en sus variantes de "naturales", "sanas" o "light". Las viandas son hoy en día un bien preciado para quienes comen en el trabajo, necesitan adelgazar, cuidar su salud o simplemente no quieren saber nada con cocinar todos los días. Diseñadas por nutricionistas, chefs o personas que decidieron emprender un nuevo trabajo sin moverse de su hogar, estos almuerzos y cenas (también elaborados para niños) cuestan unos 20 pesos en promedio y están en auge en la clase media y media alta.

  Vianda deriva del francés y significa "sustento y comida de los racionales", y algo de eso hay en el actual perfil saludable con tinte gourmet y que abandona definitivamente la idea de ingerir alimentos y calorías cual bestia salvaje. Nada de alimentos grasosos ni las porciones de un bodegón; las viandas sanas tampoco son la ingesta sosa de un hospital o un triste tupper con huevo duro y zanahoria rallada. Al menos eso garantiza Luciano Nanni, chef del restaurante de comidas catalanas Pobla del Mercat.

  "Son comidas riquísimas, balanceadas, bajas en calorías y que no se repiten a lo largo del mes. Hace diez años que trabajo con esta propuesta a la que llamé «Lowpack. Viandas saludables». Tenemos la standard y la especializada, para diabéticos, hipertensos o deportistas. Consisten en un plato principal y un postre: mucha carne magra —lomo, ojo de bife, pollo sin piel, pescado—, no usamos aceite, sino rocío vegetal (el popular Fritolim de apenas 15 calorías) o caldo sin grasa para terminar la cocción de la verdura que también preparamos al vapor o al vacío (se cocinan dentro de una bolsa) y los postres en base a frutas, gelatinas o del tipo cheese cake light", describe Nanni.

  Hay clientes de toda clase. Adultos y niños con doble escolaridad o con padres que no pueden, no quieren cocinar o decidieron que sus hijos coman algo más que salchichas, hamburguesas, pizzas, panchos o tartas, platos a los que se echa mano cuando se tiene poco tiempo. Los envíos pueden ser para almuerzo o cena diaria, de lunes a domingo o cualquier otro día de semana. Todo llega en bandejas, cada plato por separado, con cubiertos descartables y servilleta, al vacío y etiquetado: con nombres del plato, fecha de elaboración y vecimiento. "La idea es que los alimentos no se derramen y que se guarden en heladera o en freezer. Algunos creen que la vianda es exclusiva o para sectores sociales acomodados: pero no, no es cara si se analiza que son platos equilibrados, creativos, sanos y que ahorran ir de compras o pensar cómo cocinar algo que no se sabe cómo hacer. Por ejemplo, el pescado, muchos quieren comerlo pero no tienen idea de cómo despinarlo. Nosotros les resolvemos todo eso, sobre todo a la gente que vive a mil: lso tiempos cambiaron, hay más cocina especializada y menos cocina casera, ya no existen las abuelitas que amasaban los ravioles, sino abuelas jóvenes, que trabajan y sin tiempo que perder en la cocina", asegura el chef.

Visión médica 

Adriana Pereyra es una bioquímica especializada en nutrición que montó la empresa Bienestar y, desde hace 19 años, realiza viandas para personas con problemas alimentarios como celíacos, diabéticos, hipertensos o, simplemente, obesos o con sobrepeso.

  En ese sentido, Pereyra señaló que "se trata de una dieta sustentable pensada para mantener en el tiempo y que combina calidad, cantidad y las calorías adecuadas para cada paciente".

  "Una alimentación saludable no significa masticar cartón: sólo reemplazamos la sal y el azúcar con especias, hierbas aromáticas. Y ofrecemos carnes magras al mediodía, cocinadas saludablemente al horno, grill, con teflón o microonda, y dos colaciones, una merienda y la cena. Ofrecen frutas, rodajas de pan y, como no queremos que la última comida sea «la última cena», apuntamos a una ingesta liviana de pastas, legumbres hortalizas, verduras o huevo y queso", explicó.

  Las viandas se cotizan en unos 20 pesos y son adquiridas tanto "por jugadores de fútbol de un club de barrio hasta por profesionales y empresarios", asegura la médica, que hizo sus primeros pasos en esta experiencia con la dieta Scardale.

  Para la profesional, las viandas son la solución definitiva para quien, con trastornos de alimentación, debe cambiar si o sí su dieta sin afectar al resto del grupo familiar, en caso de no poder o querer acompañarlo.

  "No se sufre con la viandas: Pitágoras decía «elige lo mejor, luego el hábito lo volverá agradable», y es lo que ocurre en este caso con quien debe cambiar su forma de comer", concluyó Pereyra.

  La tendencia de comer sano y cuidar el cuerpo sigue creciendo.

Sabores exóticos

El boom de lo sano acarrea más de una excentricidad y cambio de cultura gastronómica: toques orientales o marroquíes, ensaladas de autor y cereales multivitamínicos como quinoa o amaranto, están a la orden del día.
Para Pablo Künzel, chef y formador de cocineros, la clave es “ingerir alimentos nutritivos y salir del aburrido bife con ensalada”. Para él, hasta hace poco lo étnico era sólo francés o mediterráneo y ahora los gustos pasan más por los sabores latinoamericanos y “a pedido del público”.
  Prepara “Naturalísimas. Viandas al mediodía” desde hace seis meses y ya tiene más de 40 clientes, que viven o trabajan a sólo a tres cuadras a la redonda de su casa-taller.