El 2023 en Santa Fe se registraron 454 casos. En lo que va de 2024 hubo pocos diagnósticos pero se enciende el alerta tras las copiosas lluvias
Domingo 31 de Marzo de 2024
En pleno brote de dengue, cuando todo el sistema de salud está atento a la aparición de nuevos casos y el control del mosquito que lo produce, no se pueden descuidar otras enfermedades que aumentan en tiempos cálidos y lluviosos, entre ellas, la leptospirosis. Por eso, el Ministerio de Salud de Santa Fe inició una serie de acciones para prevenir un brote de esta enfermedad que puede ser severa.
De acuerdo a los datos de Epidemiología provincial, en 2023 se diagnosticaron 454 personas con leptospirosis, causada por una bacteria que se transmite por contacto con la orina de animales infectados (es más común en ratas pero pueden contagiarla perros, ganado, caballos, cerdos). El contacto directo de los humanos con esos fluidos suele producirse a través de suelos, del agua o alimentos contaminados.
La leptospirosis es una zoonosis. Lo más común es que las personas la contraigan por caminar descalzos en suelos húmedos y que la bacteria ingrese al cuerpo por alguna pequeña lastimadura en la piel (no siempre visible) o por el contacto directo con el agua infectada.
En lo que va de 2024 los casos son pocos en Santa Fe: 6 confirmados al 28 de marzo. Sin embargo el clima caliente de las últimas semanas sumado a las lluvias copiosas aumentan las chances de contagio en una provincia donde la leptospirosis es endémica.
Existen poblaciones más proclives a contraerla como los trabajadores rurales, veterinarios, pescadores, personas que hacen tareas en zanjas, cloacas y limpieza pos inundaciones, personas que viven en zonas que se inundaron o cerca de basurales, o aquellos que tienen animales (que pueden ser domésticos o no), pero nadie está exento. Por eso, ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza, escalofríos, enrojecimiento de los ojos, vómitos e incluso tos, es indispensable hacer una consulta médica de inmediato.
El diagnóstico puede hacerse a través de un análisis de sangre.
El tratamiento consiste en tomar antibióticos específicos (penicilina y doxicilina) ya que si la leptospirosis no es controlada a tiempo puede provocar severos daños en órganos como el riñón y el hígado y causar la muerte.
Acciones de prevención
La secretaria de Salud de Santa Fe, la infectóloga Andrea Uboldi, quien tiene una larga trayectoria en el abordaje de esta enfermedad, dijo a La Capital que "cuando ocurren eventos climáticos que incrementan las inundaciones aumenta el riesgo de leptospirosis ya que si el agua no escurre en forma rápida aumentan las condiciones favorables para el contagio".
"Este año, a esta altura, esperábamos más casos. Por eso nos pusimos a trabajar fuertemente en la prevención. A buscar personas más vulnerables de manera activa. La creación de dispositivos de salud y las acciones que se hacen de manera transversal (con el concepto de una salud donde se integran médicos, veterinarios, especialistas en ambiente) es algo que nos diferencia de lo que se venía haciendo. Se recorren las zonas informando a los vecinos, trabajando para que el agua circule, se entregan productos para potabilizar, y también medicación específica preventiva", dijo la funcionaria.
¿Cuál es el fármaco que puede minimizar las complicaciones? Uboldi lo explica: "La doxicilina se puede usar de forma preventiva para disminuir los riesgos que provoca la enfermedad. Muchos vecinos y trabajadores de Defensa Civil o de distintas áreas municipales de zonas vulnerables la conocen como la pastilla verde. Se indica con el criterio de profilaxis".
"Esto no puede tomarlo cualquier persona por su cuenta, siempre hay que consultar con el médico y los equipos de salud conocen bien la población que tiene más chances de enfermarse", dice la médica.
Otro punto importante es que la persona que tiene síntomas (que pueden confundirse con dengue) le diga al médico o médica que lo trata que estuvo en zonas con inundaciones: "Es un dato fundamental para llegar al diagnóstico rápidamente", señaló Uboldi.