La ciudad

Las piletas públicas y de clubes se colmaron por la escasez de playas

Las piletas municipales tuvieron un récord el fin de semana, con cuarenta mil personas. Hubo cuatro mil en el Complejo Alem y diez mil en las dos sedes de Provincial.

Miércoles 27 de Enero de 2016

Los días tórridos de la semana pasada, con térmicas de 43º, fueron lo que les faltaba a las piletas de la ciudad, tanto públicas como privadas, para terminar de colmarse. Aparte del calor agobiante, la primera razón que esgrimen los encargados de clubes y piscinas para explicar la concurrencia tan masiva es que la inusual creciente del río impide en gran medida disfrutar de paradores y playas (a excepción de La Florida y dos pequeños sectores de la Rambla), lo que obliga a quienes aman el agua y el sol a optar por las piletas. El otro motivo es que ven a más gente en Rosario que otros años, ya sea porque "menos salieron de vacaciones o porque lo hicieron por poco tiempo".

Para poner algunos números: sólo a los nueve natatorios municipales se zambulleron el fin de semana más de 40 mil personas. Otras diez mil se repartieron entre las dos sedes de Provincial, cuatro mil eligieron el complejo público Alem y tres mil llenaron el espejo de agua que Gimnasia y Esgrima tiene en el parque Independencia.

Claramente, esta viene siendo una temporada atípica. Diciembre tuvo temperaturas relativamente bajas y bastante lluvia, mientras que enero también arrancó lluvioso. Luego, desde hace unas dos semanas, el calor se adueñó de la ciudad.

Pero acompasado con esas marcas cada vez más altas, el Paraná frente a Rosario también creció, lo que obligó a cancelar los cruces en lancha pública a las playas ubicadas frente a Rosario y a dejar sólo un destino, Isla Verde, desde el muelle de Costa Alta.

La Rambla Catalunya, por su parte, se cerró por unos días y luego reabrió con dos sectores de playa (uno entre los bares Natural Mystic y Primavera, el otro entre Primavera y Caracolas), mientras que los clubes que habitualmente tienen su propio predio costero, como Remeros, Rosario Central y el Náutico Avellaneda, se quedaron directamente sin arena o con una playita muy pequeña.

"Este es un enero atípico", afirmó ayer el intendente de GER, Oscar Gallo, al recordar que otros años, durante el mismo mes, llegaba al club menos gente "porque mucha se iba de veraneo".

Pero esta vez, dijo, "vemos superada la capacidad de la pileta olímpica", con unas "tres mil personas fácil" los días de fin de semana. ¿Las razones? "Quizás que menos gente se fue de vacaciones y encima quedaron pocas playas".

Otro club súper popular de la ciudad, Atlético Provincial, tuvo sus piletas "al tope" las dos últimas semanas. Repartidos entre sus dos sedes (27 de Febrero y Ovidio Lagos, y Oroño y Cura), unos 10 mil socios colmaron las piscinas olímpicas y recreativas, lo que significa un "récord total para esta temporada" y un número "muy superior al de otros eneros".

También el Náutico Avellaneda registra una "afluencia importantísima de gente" en sus piletas. Sólo el sábado, por ejemplo, ingresaron al club 4 mil socios, contó su secretario, Rubén Salvá. Y en clubes de barrio, pequeños, pasa exactamente lo mismo: el fin de semana colapsó Temperley.

Agua, por favor. La ola de calor, que tuvo su pico máximo el fin de semana, literalmente abarrotó las nueva piletas municipales que se distribuyen en todos los distritos de la ciudad. "Pasaron cuarenta mil personas, un número inédito", contó el subsecretario de Recreación y Deportes, Adrián Ghiglione.

El funcionario destacó que son pocas las ciudades del país que han generado ese tipo de espacios como parte de "políticas públicas sostenidas", de los que pueden participar chicos y grandes en actividades educativas y recreativas.

En las piletas municipales, de 8 a 14, hay escuelas de natación, colonia de vacaciones, natación para adultos y acquagym, mientras que de las 14 a las 20 la actividad es libre o lúdica.

El costo es muy accesible: sale 20 pesos la revisión médica (por única vez en la temporada y válida para los nueve natatorios) y 10 pesos la estadía para los adultos, 8 para los chicos de 8 años a 14, y gratis para los más chiquitos.

Para Ghiglione, pesa en la concurrencia tan masiva de estos días la crecida del Paraná, que restringió mucho la oferta de balnearios, pero más pesa aún el calor. "Cuando se da continuidad de calor durante varios días la gente se desespera", graficó.

Así, como ejemplos, el funcionario local recordó que por el Balneario del Saladillo el fin de semana pasaron unas cinco mil personas y otras tres mil se metieron en las piletas del Parque del Mercado.

Hasta ahora, sostuvo, sin incidentes graves ni hechos de violencia que pongan en jaque una convivencia tan multitudinaria, como sí ocurrió otros años.

Y en las piletas del Complejo Parque Alem hubo un "incremento enorme de gente en los últimos 15 días", aseguró al ser consultado el titular de la Empresa Municipal Costanera Rosario, Lucas de la Torre.

"Naturalmente, con el cierre de paradores y del camping municipal por la crecida, las piletas reciben a mucha más gente", contó. El último fin de semana, por ejemplo, ingresaron cuatro mil personas. Pero incluso durante los días de semana, la afluencia no baja de mil.

¿Pasó el pico de altura en el río?

El Paraná mantiene una altura estacionaria de 5,42 metros frente a Rosario, tras haber bajado más de 10 centímetros en un par de días. El pico hasta ahora fue de 5,55 metros y se dio entre el 11 y el 13 de enero. Aun así, no cruzan a las islas las lanchas públicas de La Fluvial y sólo zarpa un paseo en lancha aprovechado mayoritariamente por quienes visitan la ciudad.
 

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